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sábado, septiembre 14, 2019

SOBRE PARQUES NACIONALES EN ESPAÑA



Las 10 ciudades españolas con más parques por habitante  
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Vitoria
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Sevilla
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Logroño
1. VITORIA
Elegida Capital Verde Europea en 2012, Vitoria tiene el corazón verde y le sienta genial. Hermosos parques urbanos, una estimulante ruta de jardines por descubrir y una extensa red de sendas urbanas que incluye paseos por su anillo verde y sus parques periurbanos la llenan de aire fresco. Los gigantes verdes de la ciudad son: el parque de Salburua (1.576.403 m²), la joya de la corona del Anillo Verde de Vitoria donde puedes ver hasta ciervos (en la imagen) ; el parque de Zabalgana (600.635 m²) y el Parque de Atxa (319.183 m²). Juntos suman 15,7 m² de parques por habitante, según el estudio realizado Holidu, el comparador de alquileres vacacionales, con los datos de Open Street Maps

2. LEÓN
Con 17,9 m² de parques por habitante, esta ciudad pequeña y coqueta pone el listón alto para los amantes de las zonas verdes urbanas. Los grandes pulmones de León son: el parque público Monte San Isidro (1.400.956 m²), que compatibiliza la conservación de la fauna y flora con el esparcimiento de los leoneses y ofrece unos paisajes que quitan el hipo; el parque del paseo de Papalaguinda (80.135 m²); y el parque de la Granja (70.510 m²), en la imagen. El gigante de León es, técnicamente, el parque de la Candamia, de 470.000 m² de superficie, pero dado que se extiende en su mayor parte fuera de la ciudad, sobre los municipios de León, Villaquilambre y Valdefresno, para este estudio se han considerado solo los 61.552 m² que se encuentran dentro de los límites de León.

3. MADRID
La capital cuenta con 15,7 m² de parques por habitante que colorean de verde sus calles. El gigante incontestable es la Casa de Campo (14.300.847 m²), que hace de nexo con el Monte del Pardo e incluye un lago sobre el que podrás navegar con barcas de alquiler. Le siguen el Parque Forestal de Valdebebas (1.846.246 m²); el magnífico Parque Juan Carlos I (1.442.587 m²), en la imagen; Valdebebas-Cañada (1.281.398 m²); y el más famoso de todos, el Parque del Retiro (1.180.213 m²).

4. PAMPLONA
Pamplona está reconocida a nivel estatal por la Asociación Española de Parques y Jardines Públicos como una de las ciudades más fuertes en materia de zonas verdes, tanto por su superficie como por el presupuesto que dedica el ayuntamiento local a tenerlas cuidadas, que alcanza el 4% del total. El empeño del gobierno local es tal que se ha propuesto lograr el reconocimiento internacional Green Flag, otorgado por una organización británica sin ánimo de lucro. Los grandes de Pamplona son: los jardines de la Universidad de Navarra (319.050 m²), que compiten con el parque Vuelta del castillo (298.320 m²), oasis verde que le aporta vida y color a la bella Ciudadela en el que podrás caminar sobre puentes levadizos, y el parque del Huerto Aranzadi (207.856 m²). Juntos hacen que haya 12,2 m² de parques por habitante

5. SEVILLA
¡Verde que te quiero verde! La capital andaluza parece haberse tomado en serio las palabras de Federico García Lorca y apuesta fuertemente por mantener sus parques y jardines, a cuyo mantenimiento dedica nada menos que 48 millones de euros al año. Tiene 11,2 m² verdes por habitante. Los grandes espacios al aire libre de Sevilla son: el parque del Alamillo (1.076.870 m²), el más grande pulmón sevillano que tiene de todo, lagos, zonas para picnic y hasta un ferrocarril; el del Tamarguillo (916.907 m²); el de Miraflores (776.481 m²); y el parque de María Luisa, una auténtica delicia para la vista que pone el listón bien alto.

6. LOGROÑO
Plataneros, cipreses, chopos... puedes descubrir más de 200 especies de árboles en tus paseos por esta hermosa ciudad, que presume de zonas verdes, patrimonio que aumenta la calidad de vida de sus ciudadanos y contribuye el disfrute de sus visitantes. El parque más grande de Logroño es el Parque de la Ribera (332.429 m²), que cuenta con un lago artificial, un mirador y es uno de los mejores de la ciudad para hacer deporte, además de acoger conciertos en su plaza de toros. Otros dos grandes son el Parque de los Enamorados (157.796 m² ), con una de las mejores vistas sobre la ciudad, y el Parque del Ebro (138.753 m²). En total, Logroño puede presumir de tener 11,2 m² de parques por habitante.

7. VALLADOLID
La calidad de las zonas verdes de Valladolid está demostrada, y no lo dicen sólo los vallisoletanos, lo afirma también un estudio llevado a cabo por Eroski-Consumer en 2010, que analizó las zonas verdes urbanas de numerosas ciudades de España. Y es que aquí no faltan los parques llenos de encanto, como el de Campo Grande (92.263 m²), un oasis verde lleno de romanticismo poblado por pavos reales, donde puedes ir a ver a los patos del lago, navegar en barca y conocer de cerca a más de 90 especies de árboles y más de 30 de aves. Los grandes de Valladolid, sin embargo, son: El Parque forestal Cerro de las Contiendas (682.036 m²) seguido de lejos por el Parque del Mediodía (196.378 m²) y el Paraje del Caño Hondo (196.083 m²). Esto hace que sus habitantes tengan 11 m² de verde para cada uno.

8. SANTANDER
Santander es una ciudad que lo tiene todo, playas, amplios espacios verdes y una extraordinaria gastronomía. Además lanzan iniciativas para cuidar su patrimonio verde como "Parques y Jardines para la Biodiversidad", reconocida como ejemplo de buenas prácticas por parte de la Red de Gobiernos Locales + Biodiversidad de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), que impulsa la integración de la conservación de la biodiversidad en el diseño y la gestión de los espacios verdes urbanos. El mayor pulmón de Santander es el Parque Atlántico de Las Llamas (609.194 m²). Le siguen a la zaga el Parque de La Magdalena (288.042 m²) y el Parque de La Remonta (286.333 m²). Esto significa que hay 10,6 m² de parques por habitante.

9. LÉRIDA
En Lérida no hace falta abandonar el casco urbano para encontrar zonas verdes únicas, no solo por su tamaño sino también por su alto valor ecológico. Los grandes oasis verdes de Lérida son: en primer lugar, el Parque Fluvial del Segre (449.229 m²), que atraviesa la ciudad acompañando el recorrido del río y tiñendo de verde sus orillas desde el Pont de Pardinyes hasta el Pont Nou. En segundo lugar, con algo menos de la mitad de superficie, le sigue el Parc de les Basses d'Alpicat (222.753 m²), en la afueras. A ellos se suman los jardines que rodean al monumento principal de la ciudad, la Seu Vella, que superan en tamaño (165.866 m²) al cercano Parc Municipal dels Camps Elisis (136.773 m²), recinto público que se extiende al otro lado de la ribera y alberga muestras escultóricas. Lérida cuenta así con 10,1 m² de parques por habitante.

10. ZARAGOZA
Cerramos la lista con Zaragoza y sus 9 m² de parques por habitante, una ciudad que ha multiplicado sus espacios verdes en el transcurso de los últimos años. El rey es el Parque del Agua Luis Buñuel (1.209.242 m²), construido originalmente para Expo Zaragoza 2008. Está repleto de sorpresas como un teatro, la gran Noria Siria de Hama (16 metros de diámetro) o el Canal de Aguas Bravas, perfecto para los amantes de los deportes acuáticos de aventur, dónde puedes practicar rafting, el hidrospeed y open kayak. Algo más alejado queda el Parque Lineal de Plaza (712.938 m²), seguido en tamaño por el Parque Grande José Antonio Labordeta (437.973 m²), uno de los más emblemáticos de Zaragoza.

Fuente: El Mundo

LAS NOCHES DEL PATRIMONIO




Vuelve la Noche del Patrimonio: visitas especiales y danza en las ciudades patrimonio mundial  
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Mérida
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Cáceres
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Cuenca
ALCALÁ DE HENARES
La Ciudad Complutense, declarada en 1998 Patrimonio Mundial, acogerá en su casco histórico, esa noche pleno de vida y actividades, el estreno de Olas de Piedra, de la compañía Elephant in the Black Box: danza, música, teatro y poesía inspirada en los personajes femeninos de Federico García Lorca como homenaje a las mujeres españolas en su exilio de 1939 a Europa y Latinoamérica.

ÁVILA
La amplia programación cultural de la ciudad amurallada, con monumentos abiertos fuera de su horario habitual, visitas guiadas y viajes en tranvía y tuk tuk, tendrá como espectáculo estrella, en la plaza del Mercado Chico, a In Limbo. Una arriesgada coreografía de Iron Skulls que combina los elementos de la cultura hip hop (Graffiti, Dj, Danza Urbana,..) con la figura de Santa Teresa y sus versos Vivo sin vivir en mí.

BAEZA
La Ciudad Renacentista, que acogerá en su bellísimas plazas y calles una variada agenda cultural nocturna y abrirá algunos de sus edificios más valiosos, rendirá homenaje a la cultura del aceite de oliva con el espectáculo Olea, de Visitants. Música, danza, fuego, poesía y escultura en una pieza vibrante, intensa y comprometida que navegará por las culturas mediterráneas y su evolución hasta un presente y futuro inciertos

CÁCERES
Cáceres se volcará la noche del 21 de septiembre abriendo en horario nocturno cerca de 50 espacios históricos, ofreciendo visitas guiadas, talleres, exposiciones, lecturas poéticas, folklore, conciertos, y muestras de artesanía portuguesa. La danza flamenca y contemporánea de Sara Cano, con la coreografía Sin Tempo, será la protagonista en el espectacular entorno de la Plaza de San Jorge

CÓRDOBA
Las hermosas plazas del Potro y de Maimómides acogerán a los personajes de El Quijote, a las toreras de ayer y hoy y a la música ritual étnica y sefardí, mientras que espacios como el Alcázar de los Reyes Cristianos, el Museo Julio Romero de Torres o el Templo Romano (visita exterior) abrirán sus puertas a los visitantes. La Sala Orive, por su parte, será el escenario en el que la compañía canaria LAVA Danza de vida a 15 grados al Oeste.

CUENCA
La Ciudad de las Casas Colgadas estará esa noche inmersa en plena celebración de las Fiestas de San Mateo, que rememoran la conquista por Alfonso VIII en 1177. Entre los desfiles, sus famosas vaquillas, verbenas y fuegos artificiales, se abrirá hueco la compañía OtraDanza, que representará Arbre, la escenografía que nos hará meditar sobre los ciclos, el paso del tiempo, los encuentros y las despedidas.

IBIZA
La capital de la isla, declarada Patrimonio Mundial en 1999, y actual sede de la Presidencia del Grupo de Ciudades Patrimonio, vivirá una noche especial con la apertura de numerosos espacios culturales, museos y monumentos, conciertos en las calles y, como plato fuerte, la representación en sus murallas y baluartes de las escenografías de La Pharmaco, la compañía que dirige Luz Arcas y que llenará de movimiento y música la noche mediterránea.

MÉRIDA
El Ballet Flamenco de Andalucía competirá con el espectacular Acueducto de los Milagros, inédito escenario para la el espectáculo Naturalmente flamenco, para captar la atención de los miles de visitantes que se esperan esa noche en la capital de Extremadura, atraídos por una programación que, al igual que en sus Ciudades Patrimonio hermanas, incluirá apertura extraordinaria de monumentos, conciertos y actividades a cargo de colectivos sociales.

SALAMANCA
Salamanca ofrecerá frente a la maravillosa fachada del Convento de San Esteban el espectáculo de danza contemporánea Los limones, la nieve y todo lo demás, con Matarile Teatro. No será el único punto de interés, pues la capital charra y sede de la Universidad más antigua de España, nos invitará esa noche a subir a las torres de la Catedral y Clerecía, abrirá numerosos espacios patrimoniales y organizará visitas guiadas especiales.

SAN CRISTÓBAL DE LA LAGUNA
Los Palacios, Casas señoriales, conventos, catedral y el propio Ayuntamiento de la única ciudad canaria Patrimonio de la Humanidad, modelo para todo el urbanismo iberoamericano, permanecerán abiertos la noche del sábado para acoger recitales, talleres, conciertos de corales y visitas guiadas especiales. Una frenética actividad que tendrá su contrapunto en la propuesta de Alicia Soto, quien con su compañía Hojarasca Danza ofrecerá en el convento de Santo Domingo Regards, un espectáculo de gran belleza y poesía.

SANTIAGO DE COMPOSTELA
La capital de Galicia, Patrimonio de la Humanidad desde 1985, ofrecerá como escenario su famosa Plaza de la Quintana a la prestigiosa bailarina y coreógrafa lisboeta Cláudia Dias, quien, junto con Pablo Fidalgo representará Segunda-Feira: Atenção à Direita. Un guiño artístico a la cercana Portugal, que se complementará con otras actividades en el maravilloso monasterio de San Martín Pinario, que acogerá debates y conferencias y visitas guiadas.

SEGOVIA
La Judería iluminada a la luz de las velas servirá de entrada al casco histórico de Segovia, en una noche en la que se podrán visitar museos y palacios, la Academia de Artillería y el Alcázar. Títeres, conciertos, narraciones orales, photocalls y exposiciones para vivir el patrimonio de esta ciudad única, incluida en la Lista del Patrimonio Mundial en 1985. La Cárcel-Centro de Creación, acogerá el espectáculo La Muchas, danza contemporánea con la que la Compañía Mariantònia Oliver nos invitará a escuchar y dejarnos atravesar por las experiencias vividas por las mujeres mayores.

TARRAGONA
Inscrita en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO en 2000, Tarraco fue la capital de la Hispania Citerior y cuenta con una vasta colección de monumentos y espacios romanos. Algunos de estos lugares servirán de escenario a las actividades lúdicas de este festival, que coincide con las Fiestas de Santa Tecla, la patrona de la ciudad. El Colectivo Lamajara Danza representará en la Plaza de la Pagesía su coreografía Labranza, una propuesta que transportará al espectador a sumergirse en una estética rural llena de acción con los binomios hombre-campo y bailarín-cuerpo.

TOLEDO
La Ciudad Imperial ultima una intensa agenda en la que todas las calles y plazas del casco histórico se preparan para acoger desde conciertos, talleres, exposiciones, proyecciones de audiovisuales a visitas guiadas. Los edificios más simbólicos de Toledo, declarada Patrimonio de la Humanidad en 1986, permanecerán abiertos para los miles de visitantes, que como en 2018, tomarán pacíficamente el casco histórico deseosos de vivir una noche única. El patio del Palacio de Lorenzana se llenará de la música y el baile tradicional de Galicia de la mano de la compañía de danza Fran Sieira, desde una visión contemporánea.

ÚBEDA
La Ciudad Patrimonio Mundial, cuyo conjunto renacentista está rodeado de un mar de olivos, se vuelca otro año más en su Noche del Patrimonio, con una programación que incluye la apertura de la mayor parte de sus edificios históricos, catas de aceite, vino y repostería, observación astronómica, conciertos, lecturas poéticas, y visitas guiadas especiales a palacios e iglesias. En la sección Escena Patrimonio, el coreógrafo ubetense Manuel Rodríguez estrenará la obra Oriri, un sentido homenaje a su ciudad natal.

Fuente: El Mundo

lunes, septiembre 09, 2019

LOS RAQUEROS DE SANTANDER --- CURIOSIDADES ----




06/09/19 | La verdadera historia de los raqueros de Santander  
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Hay en la bahía de Santander, junto al Muelle de Calderón, un grupo de chavales que acostumbra a pasar los días contando olas. Cuando el escultor santanderino José Cobo Calderón decidió esculpirlos en bronce en 1999, el recuerdo de aquellos chicos ya estaba algo desgastado, igual que el material en el que están forjados. A sus pies, una pequeña placa salva del olvido a aquellos chavales que hoy se siguen colando en muchas postales veraniegas cosechadas a golpe de selfie.

El apelativo raquero procede del verbo raquear que, a su vez, proviene del latín rapio, -is y significa tomar lo ajeno contra la voluntad de su dueño. Según la RAE, "ratero que hurta en puertos y costas". En el pasado, el término se atribuía a los niños que, a finales del siglo XIX y comienzos del XX, vagabundeaban entre las machinas de Puerto Chico, a la espera de que un tripulante desocupado o un turista adinerado lanzase al agua una moneda que ellos pudieran recuperar buceando.

Para cuando el historiador cántabro José Ramón Saiz Viadero publicó, a comienzos de los 80, su Diccionario para uso de raqueros y, posteriormente Historias de raqueros, ambos de Ediciones Tantín, esa figura ya había desaparecido de los escenarios portuarios, quedando reducida a una mera referencia sentimental. "Yo había convivido con ellos en los años de posguerra, así que decidí trasladarlos nuevamente a las páginas de un libro, como ya habían hecho autores tan relevantes como José María de Pereda", asegura.

La playa segunda del Sardinero, en Santander.
El célebre novelista se refirió a ellos en sus Escenas montañesas con estas palabras: "El raquero de pura raza nace, precisamente, en la calle Alta o en la de la Mar. Su vida es tan escasa de interés como la de cualquier otro ser, hasta que sabe correr como una ardilla: entonces deja al materno hogar por el Muelle de las Naos, y el nombre de pila por el gráfico mote con que le confirman sus compañeros; mote que, fundado en algún hecho culminante de su vida, tiene que adoptar a puñetazos, si a lógicos argumentos se resisten. Lo mismo hicieron sus padres y los vecinos de sus padres. En aquellos barrios todos son paganos, a juzgar por los santos de sus nombres".

RECUERDO VIVO
Saiz Viadero recuerda que éste no es un personaje exclusivo de Santander, sino que ha existido en otros lugares como Cartagena (donde se le denomina icue), en La Caleta gaditana, en Lisboa y, en general, en todos los lugares populosos del litoral, "su presencia representa no solamente la miseria en que se desenvolvía la existencia de un sector de la población infantil y juvenil de aquellas ciudades que contaban con un gran tráfico en sus puertos, sino que es también representativa de la gran cantidad de niños procedentes de los orfelinatos, sin otra salida que el merodeo para buscarse la vida principalmente en calidad de amigos de lo ajeno".

De ahí que el historiador remarque la importancia de mantener vivo su recuerdo pues, de lo contrario, "Santander perdería una parte de las señas sentimentales de su identidad, aunque ya han sido blanqueadas por algunos sectores de nuestra sociedad que, en los momentos de nostalgia, reconocen haber sido raqueros en su infancia. Gentes como los constructores suelen recurrir a ese lugar común identitario", asegura. "Pero siempre nos quedará la literatura, la fotografía, la pintura y la escultura como medios de reproducción de un tiempo pasado que no fue mejor pero, a veces, aparece más vivo en nuestro recuerdo".

Fuente: El Mundo


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viernes, abril 12, 2019

CATORCE ESPECTACULARES CATEDRALES EN PEQUEÑOS PUEBLOS DE ESPAÑA

12/04/19 | Catorce espectaculares catedrales en pequeños pueblos de España  
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Catedral de Coria - José Luis Filpo Cabana -CC
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Catedral de Tarazona - Fabián Simón
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Vistas de la Catedral románica de la Seo de Urgel (Lérida)
España es país de catedrales (en contra de lo que pueda parecer, Francia o Italia tienen muchas más). La lista oficial incluye ‘solo’ 88, aunque hay algunas que en algún momento también lo fueron y hoy son reliquias de un pasado en el que quedaron ancladas. Las hay de todos los estilos. Las primeras -románicas- se levantaron tras la reconquista, aunque ya había alguna que otra basílica. Destacan las de capitales, y hay otras que -sin serlo- en un tiempo fueron importantes. Las que aquí están recogidas las encontraremos en localidades de menos de 13.000 habitantes.

Roda de Isábena (Huesca). 60 habitantes.
Cuando Aragón aún no era reino, Roda era sede episcopal y tenía catedral. Fue la primera catedral de Aragón. Consagrada en el 956 fue destruida por los musulmanes y reconstruida en el XII. En el XVIII dejó de ser catedral, convirtiéndose en colegiata y más tarde quedó en simple iglesia. Iglesia y pueblo medieval son Conjunto Monumental. Desvalijada hace años por Eric el belga, algunas de sus pìezas nunca se recuperaron.

Albarracín (Teruel). 1.000 hab.
La catedral del Salvador es poco conocida, a pesar de estar situada en una de las poblaciones más bellas de Aragón. Se levantó sobre una anterior iglesia románica del XII, pero el edificio es de mediados del XVI, situado en medio de la población. Para levantar la torre se utilizaron sillares romanos. La Fundación Santa María de Albarracín organiza visitas guiadas al pueblo y a la catedral.

Mondoñedo (Lugo) 3.600 hab.
El templo de San Martiño de Mondoñedo (Foz) -del siglo VI- puede ser considerada la catedral más antigua de España y seguramente del sur de Europa. Allí estuvo la sede episcopal de Mondoñedo. Su estructura actual es románica, del XIII, con reformas posteriores. La sede episcopal se trasladó en 1112 a Mondoñedo, donde se construyó la actual catedral (siglo XIV) románica y Monumento Nacional. Destaca su impresionante rosetón. En el XVIII se reformó la fachada.

Sigüenza (Guadalajara). 4.356 hab.
Es templo-fortaleza dedicado a Santa María la Mayor y en su mayor parte procede de los siglos XII y XIII. La fachada principal -Puerta de los Perdones- es románica, lo mismo que la Torre del Gallo, aunque con añadidos neoclásicos. En el interior destaca el sepulcro del Doncel.

El Burgo de Osma (Soria) 5.000 hab.
La primitiva catedral era de comienzos del XII y se derribó en el 1232 para levantar la actual gótica (empezaban a ponerse de moda las de Toledo, Burgos y León). Destaca la portada meridional con esculturas y estatuas. También capiteles, vidrieras y la torre. En su museo se guarda el famoso ‘beato’.

Santo Domingo de la Calzada (La Rioja). 6.200 hab.
Está dedicada al Salvador, que era el titular de la primitiva iglesia románica. La actual -del siglo XII- es catedral desde 1232. Ha tenido diversas modificaciones. Destacan sus ventanas vidriadas, las dos portadas y la torre barroca (reconstruida en los siglos XV y XVIII).

Solsona (Lérida). 9.000 hab.
Como casi todas se levantó sobre una anterior románica del XII de la que quedan tres absides y el campanario. También es románica la venerada Virgen del Claustro (Mare del Deu). El templo de reconstruyo en en XV y XVI (la fachada es del XVIII) y es catedral desde finales del XVI.

Segorbe, Castellón. 8.900 hab.
Dedicada a la Asunción. Era en principio una iglesia gótica de finales del siglo XIII reformada en los siglos XV y XVI. De este siglo es su gran fachada. En el XVIII la catedral se transformó en la neoclásica actual. Destaca su claustro y su museo, así como los enterramientos del XIII en las criptas.

Tarazona (Zaragoza). 10.500 hab.
La catedral de Santa María de la Huerta se comenzó a levantar en el siglo XII y se consagró en 1232 como iglesia gótica. Se renovó en el silgo XIV surgiendo el actual estilo mudéjar (campanario y cimborrio lo siguen siendo, mientras que el crucero es ya renacentista). En 1984 comenzó una restauración que ha durado hasta el 2011.

Astorga (León). 11.300 hab.
Está dedicada a Santa María y en el siglo III tenía el titulo de apostólica. Primero fue iglesia prerrománica y luego románica del XIII. La actual es del XV, destacando su fachada barroca del XVIII. Es famoso su retablo mayor de Gaspar Becerra.

Seo de Urgel (Lérida). 12.100 hab.
Hubo una catedral anterior que fue destruida por los musulmanes. La actual, la de Santa María, se comenzó a construir en el siglo XII y en realidad está sin terminar. Sus sillares son de granito y es la más románica de Cataluña y ha tenido restauraciones en el XX. Tiene cinco puertas, tres de ellas en la fachada principal.

Coria (Cáceres). 12.900 hab.
Dedicada a la Asunción. Algunos sostienen que el edificio original pudo ser del siglo I. Se levantó sobre una casa romana con mosaicos y conserva restos visgodos. El claustro es del siglo XIV y la catedral se finalizó en el XVI. Tiene dos portadas, destacando la Puerta del Perdón, que es plateresca. En ella se guarda el mantel de la Última Cena.

Ciudad Rodrigo (Salamanca). 12.513 hab.
Dedicada a Santa María. De las más impresionantes. Se comenzó a finales del XII y hay partes del XIII, XIV y XVI. Destaca su claustro y la Puerta de las Cadenas con apóstoles que empiezan a sonreir y personajes del Antiguo Testamento como la Reina de Saba. Recientemente, la Catedral de Ciudad Rodrigo presentó su claustro recién restaurado y su nuevo punto de información del Románico Atlántico.

Jaca (Huesca) 12.813 hab.
Es de las más antiguas del románico (se comenzó en el XI) y está dedicada a San Pedro. Fue fundamental para la difusión del románico en España. Su museo, en el claustro, es de los más importantes en escultura y pintura románica, con numerosos frescos.

Fuente: ABC

SEMANA SANTA EN LAS CIUDADES PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD DE ESPAÑA

12/04/19 | Semana Santa en las Ciudades Patrimonio de la Humanidad de España  
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Salmanca
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Úbeda
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Segovia
ALCALÁ DE HENARES
La Semana Santa de la Ciudad de Cervantes aúna muestras de las mejores tradiciones cofrades de España. Las diversas músicas, tallas y estilos procesionales la hacen heterogénea y ecléctica, pues ha sabido asumir lo mejor de la tradición andaluza y castellana, además de un cada vez más profundo estilo propio. Su origen se remonta al siglo XVI y durante su celebración se puede disfrutar de los desfiles procesionales en las calles de su casco histórico, de las visitas a sus entornos monumentales y del dulce típico de estas fechas en las pastelerías de Alcalá: el Penitente.

ÁVILA
La Semana Santa de Ávila está declarada de Interés Turístico Internacional y destaca por su sobriedad, austeridad, fervor, silencio y respeto, dentro de las características de una ciudad castellana, que invitan al visitante a disfrutar del patrimonio y la tradición de la Ciudad Amurallada. Destacan las procesiones del Silencio, la del Cristo de las Batallas, la del Santísimo Cristo de las Batallas y la de los Pasos.

BAEZA
La Semana Santa de Baeza, declarada de Interés Turístico Nacional, es la conjugación perfecta de la tradición, el arte, la historia, el fervor popular, la devoción... y todo ello, en perfecta simbiosis y armonía con el conjunto monumental que ofrecen sus calles y plazas con los pasos procesionales y la rica imaginería de sus tallas. Las 22 cofradías y hermandades de Pasión componen un extraordinario catálogo iconográfico de cristos y dolorosas, con tallas como la del Cristo de la Salud (La Sangre de Cristo), del siglo XVII, el Cristo de la Misericordia (Las Escuelas) del siglo XVI, o dolorosas como La Soledad del siglo XVIII, que se funden en bellos desfiles procesionales con el entorno.

CÁCERES
La Semana Santa de Cáceres fue declarada de Interés Turístico Internacional por la riqueza y el valor artístico de sus imágenes, por la solemnidad y dignidad de sus pasos y por el maravilloso marco por el que transcurren sus procesiones: la Ciudad Monumental de Cáceres, Patrimonio de la Humanidad. Una explosión de emociones que merece la pena vivir y que quedarán para siempre en su memoria.

CÓRDOBA
La Semana Santa de Córdoba es silenciosa y recogida. El ambiente religioso es patente y un marco ideal para la reflexión y la convivencia. En ocasiones, es posible escuchar el sentir de algún devoto en forma de saeta, que espontáneamente manifiesta su fe con este cante de tanta tradición. Las procesiones enmarcadas en el casco histórico de Córdoba, Patrimonio de la Humanidad, destacan especialmente convirtiéndola en una de las más relevantes de Andalucía.

CUENCA
La Semana Santa es la fiesta de Cuenca por excelencia. Declarada de Interés Turístico Internacional, impresiona por su gran belleza y adquiere especial relieve por el trazado urbanístico medieval del Casco Antiguo, que se convierte en un espectacular escenario que nos transporta a tiempos pasados. La Semana Santa de Cuenca es la perfecta combinación de la belleza monumental y paisajística de la ciudad con el sentimiento religioso y de amor por la tradición; el resultado es una experiencia única que merece la pena vivir y disfrutar en primera persona.

IBIZA/EIVISSA
La Semana Santa permite descubrir la Ibiza más tradicional en el casco histórico Patrimonio de la Humanidad. El Viernes Santo se celebra la Procesión del Santo Entierro y el Sábado Santo tiene lugar el Vía Crucis, que parte desde la iglesia de Santa Cruz hasta la Catedral de Ibiza. La solemnidad de las procesiones en su recorrido por el recinto amurallado sobrecoge y congrega a gran cantidad de residentes y turistas.

MÉRIDA
La Semana Santa de Mérida, declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional en 2018, tiene la particularidad de mostrar el paso de sus Estaciones de Penitencia junto a monumentos romanos, coetáneos con la época en la que se desarrolló la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo. Mérida vive con intensidad estos días donde gastronomía, cultura, turismo y Fe se dan la mano en una celebración que tiene su punto culminante con el Vía Crucis al Santísimo Cristo de la O en el Anfiteatro Romano de la ciudad.

SALAMANCA
La Semana Santa de Salamanca, de Interés Turístico Internacional, se desarrolla en un escenario único: el impresionante entorno monumental de la ciudad, Patrimonio de la Humanidad. Un total de 17 cofradías y 22 desfiles procesionales recrean la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo. No te pierdas: La Promesa del Silencio de la Hermandad Universitaria el Martes Santo a las 21:00 h. en el Patio de Escuelas de la Universidad de Salamanca. Seña de identidad de la ciudad por su carácter universitario, el acto aúna la tradición y austeridad típica de la Semana Santa castellana.

SAN CRISTÓBAL DE LA LAGUNA
La Laguna es la capital religiosa de Tenerife y su inigualable entorno, declarado Patrimonio Mundial, concentra un buen número de actos que reciben la visita de miles de turistas. Por su sobriedad y recogimiento, el espíritu de la Semana Santa lagunera se acerca más a la de su homónima castellana que a la fervorosa explosión religiosa de las procesiones andaluzas. Son significativos los monumentos dedicados al Santísimo Sacramento elaborados con elementos de platería en las diferentes parroquias el Jueves Santo, que se pueden visitar. Emotiva es la procesión de Madrugada del Santísimo Cristo el Viernes Santo, culminando este día con la procesión Magna y la procesión del Silencio del Cristo difunto.

SANTIAGO DE COMPOSTELA
Trece cofradías históricas recorren los magníficos escenarios del barroco compostelano, acompañadas por cruces procesionales y pasos de gran valor, que casi llegan a rozar balcones y gárgolas del casco histórico. Declarada Fiesta de Interés Turístico de Galicia, la celebración cuenta además con un programa de conciertos de órgano en iglesias monumentales y sabrosas propuestas de gastronomía de Cuaresma.

SEGOVIA
La Semana Santa en Segovia se caracteriza, como en toda Castilla, por su sobriedad. El Viernes Santo por la mañana comienzan a llegar a la Catedral, desde los distintos barrios, los Pasos acompañados por sus Cofrades. Destaca la procesión del Silencio, que cuenta con importantes tallas como el impresionante Cristo Yacente de Gregorio Fernández o el Cristo de los Gascones, un Cristo románico articulado, que según leyenda llegó a Segovia desde la Gascuña y se venera en la iglesia de San Justo desde los tiempos de su repoblación.

TARRAGONA
A su reconocido patrimonio romano, Tarragona une también el atractivo de sus manifestaciones tradicionales, que tienen como punto álgido la Semana Santa, la más importante y multitudinaria de cuantas se celebran en Cataluña; no en vano, desde 2009 está reconocida en su conjunto como Fiesta de Interés Turístico por la Generalitat. Del 14 al 22 de abril, la ciudad revive la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo en ocho intensos días repletos de emotivos actos, entre los que destaca la Procesión del Santo Entierro el Viernes Santo.

TOLEDO
El silencio... la luz de las velas... el rezo... el sonido de tambores y carracas, cornetas...mantillas, peinetas, capirotes y capuchas frailunas, son algunos de la componentes de la singular y austera Semana Santa toledana, declarada de Interés Turístico Internacional. Escuchar un miserere a la salida del Redentor, el toque de las campanas que indica a los penitentes, los cortejos procesionales, tronos y carrozas que se reúnen y se esquivan por el sinuoso entramado urbano de Toledo... y a lo lejos, una saeta castellana.

ÚBEDA
La Semana Santa de Úbeda, declarada Fiesta de Interés Turístico, mezcla en perfecta armonía la austeridad del dolor y la pasión con la riqueza colorista de Andalucía, dando lugar a un modelo único y original. Úbeda cuenta con 19 cofradías, algunas de las cuales se remontan a los siglos XV y XVI, con la peculiaridad respecto a otros lugares de que se suceden siguiendo el orden cronológico de los Evangelios, desde la Entrada de Jesús en Jerusalén hasta la Resurrección de Cristo, orden que se repite en la Magna Procesión General.

Fuente: El Mundo

viernes, febrero 22, 2019

DIERENTES FORMAS DE VIVIR EL CARNAVAL EN ESPAÑA



22/02/19 | Los antruejos toman León  
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Carnaval de Velilla de la Reina - ICAL
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Villalfafeide ha recuperado la tradición de los caretos de carnaval - ICAL
En la provincia leonesa hay muchas formas de vivir el Carnaval. Al más colorido y actual, a la originalidad y la juerga de las comparsas, se suman otras representaciones que hunden sus raíces en la historia, que tienen mucho de simbolismo y folklore. En los pueblos se mantienen los antruejos, se celebra la tradición, antiguos ritos y costumbres escenificadas por personajes singulares. Destacan la Zafarronada de Riello; los Zamarrones o el Antruido de Riaño; los Antruejos de Velilla de la Reina; los Jurrus y Castrones de Alija del Infantado; la Mascarada de Invierno de La Cuesta (La Cabrera); los Antruejos de Cimanes de Tejar; los de Llamas y Carrizo de la Ribera; el Antroido del Bierzo; el Carnaval Tradicional de Santa Olaja de Eslonza; los Caretos de Villalfeide o el Carnaval Tradicional de Pozo de Cabrera.

Las particularidades de algunos de ellos los han hecho merecedores de ser declarados Fiesta de Interés Turístico, unen al pueblo en la representación, y sirven de reclamo para muchos visitantes, que se acercan curiosos a conocer y disfrutar de sus especiales características. Durante los últimos años, una representación de estos antruejos sale a desfilar también en la capital en un intento de preservar las costumbres y darles la visibilidad y el valor que merecen, y se han llevado también a diferentes ferias de turismo o a Portugal. Y es que en el vecino país luso también han despertado un gran interés.

En Velilla de la Reina -donde está prevista la construcción de un Museo Transfronterizo de la Mascarada Ibérica- el sábado y domingo de Carnaval toman sus calles los guirrios, los toros o las gomias, que interpretan su papel y cumplen con la tradición, acompañados por otros personajes de origen arcaico y dispar. En él encontramos la representación de una serie de ritos antiquísimos, celtas o prerromanos, e incluso prehistóricos, actos que hacen referencia a la fertilidad de la tierra y de la mujer, la veneración de los animales y del toro como semental o el culto al fuego.


Singularidad
Destaca también por su singularidad el Antruejo de Llamas de la Ribera, donde la gran fiesta es el domingo. Aquí, a los guirrios con sus cencerros a la cintura, sus máscaras adornadas con grandes abanicos de colores, sus vejigas y sus tenazas, se suman el toro, la gomia, las madamas, la rosita, o el diablo. La celebración consiste en un gran baile en el que se combinan los diferentes seres fantásticos y que sobrepasa lo folclórico, ya que su origen tiene mucho que ver con ritos de fertilidad del campo o la celebración de la naturaleza.

Son muchos los pueblos de León que mantienen desde hace años su tradición carnavalesca, como Alija del Infantado, donde los jurrus danzan entre el barullo y el fuego y representan una batalla entre el bien y el mal. Otros, la perdieron y recuperaron, como en el caso de Riaño o en el de Riello, donde la fiesta, su Zafarronada, se ha retomado con el tiempo y se celebra alrededor de una hoguera en la que se dan cita las máscaras y se mezclan diferentes personajes. Todos ellos aportan originalidad, una visión diferente del Carnaval en la que lo antiguo, la tradición, comparte protagonismo con lo nuevo.

Fuente: ABC

viernes, diciembre 14, 2018

LOS ALUMBRADOS NAVIDEÑOS DE NUESTRAS CIUDADES.



14/12/18 | Las ciudades españolas que hay que visitar en Navidad

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Málaga - Leo Hidalgo (Flickr)
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Granada
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Vigo - J Carlos Nesta (Flickr)

Las fechas navideñas son el momento perfecto para hacer escapadas de fin de semana y visitar ciudades como Madrid, Granada o Vigo. El turismo de luces gana cada año más adeptos. Son turistas que buscan recorrer las calles bajo un manto de colores. La agencia de viajes online Rumbo.es ha seleccionado cinco destinos que en los últimos años han marcado tendencia y se han convertido en un referente en decoración navideña de sus calles y espacios públicos.

Madrid se viste de Navidad
Visitar Madrid en Navidad es ya un clásico. Cada diciembre, miles de personas abarrotan las señoriales calles del centro para ver su decorado, como si de un museo se tratara. Para esta época se ha registrado un aumento del 26,4% en el número de reservas en comparación con los meses previos del año, de acuerdo a Rumbo.es, porque nadie quiere perderse el espectáculo.

Esta temporada, siete millones de lámparas LED crearán ese camino de luces en las grandes calles y callejuelas que tanto fascinan a visitantes y residentes. Para destacarse de las demás, la Gran Vía ha decidido destapar su originalidad con un diseño de ‘cielo estrellado’ con un gato que intenta atrapar las estrellas. La buena noticia es que los peatones contarán con más espacio gracias a la ampliación de esta mítica calle. Y, por si fuera poco, en Torrejón de Ardoz, a pocos minutos de la capital madrileña, se encuentra el paseo navideño más grande de Europa: tres millones de luces en dos kilómetros de recorrido. Y este año comparte con Lieja, en Bélgica, el honor de ser la primera Capital Europea de la Navidad. No hay Navidad que Madrid no sorprenda.


El árbol de Navidad más grande de Europa está en Granada
Son muchas de las cosas que puede presumir Granada como enclave histórico de la humanidad, pero hace dos años sumó otro atractivo más: tiene el árbol de Navidad más grande de Europa. Sí, de Europa. Tiene 55 metros de altura y miles de luces de colores que hacen que se pueda ver desde lejos. Todo un monumento a la alegría de esta época. Es tan grande, que ha sido dotado de una baliza en su cúspide para alertar a los aviones. Se encuentra ubicado en el Nevada Shopping, de Armilla, uno de los mayores complejos comerciales del país. Y, como era de esperarse, esta impresionante estructura se ha sumado a los atractivos turísticos de la ciudad, junto con sus edificaciones ancestrales tan particulares llenas de adornos, sus tapas, sus mercadillos y sus pintorescos belenes. De hecho, para las semanas de Navidad se ha registrado un aumento de 22,4% en las reservas, tendencia que se mantuvo el año pasado, de acuerdo a las cifras que maneja Rumbo.es; lo que indica que Granada es, sin duda, uno de los lugares favoritos para celebrar estas fiestas.

Málaga, una tradición en Navidad
Una de las ciudades que ha sabido consolidarse como uno de los destinos navideños más importantes de Europa es, sin lugar a dudas, Málaga. La decoración impresionantemente iluminada de la calle Larios es ya un icono de las fiestas en Andalucía y España. El interés que muchos turistas tienen por esta ciudad queda demostrado en el aumento de un 19,7% de sus reservas con respecto al año pasado, de acuerdo a los datos de Rumbo.es. Todos los años, en esta época, la ciudad presume de mantener aumenta el flujo de turistas y las reservas, de acuerdo a las estimaciones de Rumbo.es. Nadie quiere perderse Málaga en diciembre y menos este año que habrá no uno, sino dos árboles de Navidad. Uno de ellos se puede visitar por dentro. La tradicional ruta de los belenes es otro de los motivos que llevan a muchas personas a visitar Málaga, por el ingenio impresionante y espiritual de los montajes. Una ciudad que todo el año presume de un mágico encanto, teniendo como telón de fondo el mar… y Navidad no es la excepción.

Navidad marinera en Vigo
¿Quién iba a pensar hace unos años que esta ciudad, conocida por su importante puerto comercial, las maravillosas Islas Cíes y su gastronomía, iba a ser famosa por su alumbrado navideño? Los vigueses se han propuesto a convertir esta impresionante ciudad de las Rías Baixas en un referente de las luces en diciembre. Las reservas a este destino en esta época han subido 20% con respecto a los meses previos, según datos de Rumbo.es. Y no es para menos. El árbol de la Porta do Sol (de 31 metros de altura) o la enorme bola de colores en Farola de Urzáiz ofrecen un espectáculo visual impresionante, que este año tiene campaña propia. Este lema invita a todos los turistas del mundo a conocer el lado más mágico de Vigo en las figuras iluminadas que se pueden apreciar en lugares como la Plaza da Independencia, Príncipe, Gran Vía y todos los barrios del centro. En cada rincón se puede sentir el espíritu de Navidad a plenitud.

Barcelona luce en fiestas
La Ciudad Condal se viste de gala con 100 kilómetros de luces para vivir unas fiestas realmente emocionantes. La Navidad en Barcelona es casi una cita obligatoria. Por eso no es de extrañar que, para estas semanas, las reservas experimenten un alza de 34,4%, en comparación con meses previos, lo cual supone además un incremento anual de 10% anual de las reservas tan sólo en la época de Navidad.

Cada año hay novedades que hacen que la gente vaya (o regrese) solo para disfrutarlas. En 2018, la estrella de la Navidad es el Senyor Hiver, un títere de cuatro metros cuadrados, y su ‘Gran libro de cosas pequeñas’, donde cuenta su historia. La fiesta sigue en la Plaza Cataluña que para estas fiestas se transformará en la Ciutat dels Somriures y abrirá sus espacios a espectáculos navideños para toda la familia.

Fuente: ABC

viernes, diciembre 07, 2018

PUEBLOS PEQUEÑOS DE LA PROVINCIA DE MÁLAGA





07/12/18 | Cómo descubrir algunos de los pueblos pequeños más bonitos de Málaga


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Laguna de Fuente de Piedra - PATRONATO DE TURISMO DE LA COSTA DEL SOL
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Paraje Natural Desfiladero de los Gaitanes - PATRONATO DE TURISMO DE LA COSTA DEL SOL
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Una calle de Frigiliana - PATRONATO DE TURISMO DE LA COSTA DEL SOL

La Gran Senda de Málaga es la gran aventura del interior de la provincia impulsada por la Diputación de Málaga y consta de 35 etapas que recorren 660 kilómetros, cubriendo las nueve comarcas y 51 municipios, muchos de esos municipios son menores de 20.000 habitantes que sorprenderán al viajero por su patrimonio, historia, y gastronomía. La Gran Senda es, sin duda, una forma perfecta para descubrir de forma activa el interior malagueño, ya que se divide en atapas y se puede recorrer de diversas formas.

Comarca de la Axarquía
Podemos empezar, por ejemplo, cerca aún de la costa. Si desde Torrox nos lanzamos a recorrer el cauce del río de mismo nombre, nos adentraremos en la comarca de la Axarquía por la parte malagueña del Parque Natural de las Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama. Tierras donde los pinos se alternan con los olivos y los cursos de los ríos sirven para marcar el camino por el que adentrarse hacia el interior: el Torrox, el Chillar, el Higuerón, el Frío… Ellos nos acercarán hasta Frigiliana y Cómpeta, territorio de pinos resineros y -antaño- de arrieros que recorrían el camino de Granada atravesando los agrestes valles. Desde ahí se sigue la sierra de Tejeda hacia Canillas de Albaida, Salares, Sedella y Canillas de Aceituno. Por allí se puede realizar barranquismo en el río Almanchares, con ocho rápeles de dificultad media, o el senderismo por las pistas de tierra de la sierra. Saliendo del parque natural hacia campos de cultivo de secano, con viñedos y olivares, nos encontramos con Alcaucín y el río homónimo, que sigue hasta Periana. Una zona ideal para contemplar la Axarquía desde sus balcones naturales antes de adentrarse en las sierras del Arco Calizo Central de Málaga, entre pintorescas aldeas y cortijadas pertenecientes al municipio de Alfarnatejo. Por allí se pueden seguir las vías que aprovechan el trazado de antiguas líneas ferroviarias. Desde Alfarnatejo hasta Alfarnate encontramos varios tajos muy populares entre los senderistas y montañeros, como el de Gomer, el de Doña Ana, el del Fraile o el de Malinfierno.

Comarca Noroccidental
A partir de allí ya salimos de la Axarquía para entrar en la Comarca Noroccidental, camino de Villanueva del Rosario por las sierras del Jobo y San Jorge. Allí pasaremos junto a montes como el Chamizo (1.641 metros) o el Quejigo (1.385 metros), ya que se trata de un paisaje kárstico ideal para practicar la escalada. Dirigiéndonos hacia Archidona podemos cruzar el río Guadalhorce cerca de su nacimiento, cuando aún no es más que un arroyo. Cerca está la Hoz del Arroyo de Marín, declarada por la diputación como Espacio Sobresaliente protegido. En estos parajes de la Comarca Noroccidental también podemos ver por qué se la llama (junto a la Vega de Antequera, siguiente comarca por la que pasa la senda) el ‘granero de Málaga’: los alrededores de Archidona, Villanueva de Tapia, Villanueva de Algaidas, Villanueva del Trabuco, Cuevas de San Marcos y Cuevas Bajas -a un paso ya de la provincia de Córdoba- están dominados por un mar de olivos (del que proviene uno de los mejores aceites de Andalucía).

Comarca de Antequera
Como decíamos, tras la Comarca Noroccidental pasamos a la de Antequera, entrando por Alameda y Fuente de Piedra, municipios que se encuentran aún en pleno mar de olivos, entre cortijos y lagunas que atraen a un buen número de aves. En esta zona también encontramos los bosques de las sierras de la Camorra, del Humilladero y de Mollina, principalmente de pinos carrascos. Pasados estos, se llega a la laguna de Fuente de Piedra, la más importante de Málaga y declarada Reserva Natural. Empieza allí la principal zona lacustre de la provincia, que se extiende ya hacia el valle del Guadalhorce.

Comarca del valle del Guadalhorce y el Guadalteba
La siguiente comarca por la que pasa la Gran Senda es la formada por el valle del Guadalhorce y el Guadalteba. El primero de estos ríos -el más importante de la provincia-, por el que ya pasamos cerca de su nacimiento, se ha convertido a estas alturas en una caudalosa vía de agua en la que se crearon, cerca del municipio de Campillos, los embalses de Guadalhorce, Guadalteba, Conde de Guadalhorce, Gaitanejo y varios otros. Zona, de nuevo, en la que se camina entre pinos y matorral mediterráneo. El siguiente punto de interés en la ruta es el Paraje Natural Desfiladero de los Gaitanes, famoso hoy en día por el espectacular Caminito del Rey que da acceso a sus gargantas, pero del que esta senda permite descubrir otros rincones, marcados por los embalses ya mencionados y sus respectivos saltos de agua. Son los alrededores de la sierra del Huma, donde -subiendo hacia la antigua estación de tren de El Chorro, muy cerca de Álora- se pueden contemplar imponentes vistas de toda la región desde varios miradores y que es también un lugar privilegiado para la práctica de la escalada.

Comarcas de la Sierra de las Nieves y de la Serranía de Ronda
A continuación nos encontramos ya en las comarcas de la Sierra de las Nieves y de la Serranía de Ronda. A la primera se llega siguiendo el río Turón, que recorre el Parque Natural Sierra de las Nieves, una gran meseta en altitud con importantes sistemas de simas que aún están siendo explorados. El primer municipio de nota en esta comarca es El Burgo, en cuyos alrededores hay muy buenos recorridos para bicicletas de montaña. Desde ahí la Gran Senda atraviesa la Sierra de las Nieves entre pinos y encinas por el puerto de Lifa y se adentra en la Serranía de Ronda. Recorrerá esta a través del valle del río Guadiaro, zona que comienza en La Hoya -al pie del famoso Tajo de Ronda- y que cuenta con importantes cuevas kársticas como la del Gato. Este recorrido también linda con el Parque Natural y Reserva de la Biosfera de la Sierra de Grazalema, entre Cádiz y Málaga. En esta zona se puede escalar o aprovechar las ferratas instaladas en las inmediaciones de la estación de Benaoján o en las del peñón de Benadalid y el Tajo de los Aviones (junto a Benalauría) y hacer senderismo por los bien acondicionados caminos en dirección a Jimera de Líbar a través de las Angosturas del Guadiaro. Aquí se vuelve a ver la alternancia de bosques, dehesas y tierras de cultivo mientras nos dirigimos hacia el valle del Genal, el otro río importante de la Serranía de Ronda. Este valle está marcado por pueblos blancos como el ya mencionado Benalauría, Jubrique, Genalaucil, o Cortes de la Frontera.

Costa del Sol Occidental
Finalmente, la Gran Senda vuelve a bajar hacia la costa. Específicamente, hacia la Costa del Sol Occidental. Allí, entre las localidades más conocidas por los turistas, nos encontramos con hermosos pueblos, como Casares, Monda u Ojén. Comarca de sierras que bajan suavemente hacia la costa, cubiertas de pinos y matorral y en las que aún pueden verse cabras montesas y aves rapaces. Cerca de Casares todavía se conservan alcornocales como el de La Acedía, entre los cultivos de árboles subtropicales. Y merece la pena contemplar Sierra Bermeja desde algún mirador, camino ya de Ojén. Pese a que esta comarca aún se está recuperando del gran incendio que sufrió en 2012, ya se pueden apreciar los esfuerzos hechos en materia de repoblación forestal, además de haber en ella algún muy buen punto para la observación de aves migratorias. También resulta curioso ver las huellas dejadas en el paisaje por la explotación de los recursos geológicos de la zona: antiguas minas de hierro y canteras de mármol, mica o talco. Ojén y Monda se encuentran en la Sierra Blanca, una zona cada vez más puesta en valor gracias al gran trabajo de asociaciones locales dedicadas a recuperar sus senderos y su historia.

Fuente: ABC

sábado, agosto 25, 2018

CÁDIZ, UNA CIUDAD MILENARIA CON UN ENCANTO ESPECIAL ......

Me trae tantos bonitos recuerdos esa Alameda Apodaca que no he podido por menos que traer este artículo del País aquí a mi blog.....

Sueños de estudiante que deambulaba por Cádiz y esta preciosa alameda con encanto que jamás olvidaré....
Entre sus baluartes se escaparon versos de juventud que vuelan sin cesar entre sus farolas  y se adentran en el mar gaditano...….
Buenos días


Currrini



24/08/18 | Alameda de Apodaca, mirador a Ultramar  
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La Alameda Apodaca, en Cádiz. JOSÉ LUCAS AGE
Un paseo gaditano entre baluartes y almenas con la vista puesta en el Atlántico.

Es un lugar de nieblas oceánicas y aroma de jardines americanos. Un paseo urbano que de pronto se convierte en una asombrosa postal marina en la que baten olas con furia atlántica. Las viejas calles de Cádiz, con sus fachadas de piedra ostionera y los balcones de forja blanca, terminan siempre en el mar y su más famoso paseo es la Alameda Apodaca. Desde allí se contempla la inmensa bahía de Cádiz y, si nos empinamos un poco, podríamos vislumbrar muy al fondo los litorales americanos.

La Alameda Apodaca es un balcón al Atlántico. Aquí sopla el viento de ultramar y el olor de las algas y el salitre se cuela en los interiores domésticos. El vapor marino empaña los espejos y penetra en las maderas de los muebles. Hay un olor inconfundible en las casas de Cádiz que dan a esta alameda marina.

Puede que sea una de las vistas al mar más hermosas del mundo porque es ciudad, jardín y océano. Todo al mismo tiempo. Un paseo que se remonta al siglo XVII, cuando se llamaba Caletilla de Rota. La muralla histórica es la frontera con el mar y los baluartes y almenas recuerdan que este lugar fue deseado por corsarios y piratas.

Por esta postal marina ha pasado la Historia. Cuando sopla la calma chicha, se ven en el fondo navíos hundidos en antiguas batallas y los galeones de la Carrera de Indias. También se adivinan colosos corroídos por el salitre. Son los trasatlánticos que partían a La Habana, Buenos Aires o Montevideo. Ahora no son más que un sueño de herrumbre en el fondo de mares sin nombre.

Hay que sentarse en uno de los bancos que dan al mar para descubrir cuando llega el soplo de marea. Y aprender la diferencia entre el viento abonanzado, el fugoso, el galeno o de vela larga. Todo ese saber marino que tienen los gaditanos en las rosas de viento de su memoria.

La alameda es un trozo americano en la vieja Europa. Mientras se contempla el mar que lleva a América, se pasea por un jardín histórico lleno de glorietas con plátanos, ombús y chirimoyos. La historia de las antiguas colonias se descubre con los bustos de héroes americanos de este salón vegetal.

Hay una estatua especial en una de las plazuelas. La imagen de un poeta que se baja de su pedestal porque quiere llegar a la playa. Es Carlos Edmundo de Ory, caballero del postismo y creador de los aerolitos líricos, cuya casa natal da a este mirador atlántico. Casi llega la espuma de mar a su estatua porque está a la altura de los que pasean. Es una imagen en bronce a la que se puede echar un brazo por el hombro o darle un beso en las mejillas frías. El escultor dejó el pedestal vacío. No hay rastro del poeta. Hasta que a unos metros vemos que la estatua ha salido huyendo, escapando hacia el mar y despreciando la gloria en bronce. Una estatua que camina asombrada hacia el Atlántico.

Fuente: El País

viernes, julio 27, 2018

LA PRESENCIA Y EL SONIDO DE LAS AVES EN ANDALUCÍA





27/07/18 | Concierto alado en las marismas sevillanas  
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Una bandada de flamencos en una de las lagunas de la reserva natural Dehesa de Abajo (Sevilla). HANI LAT
"Tengo un pájaro en primavera / para mí sola canta”, dejó escrito la gran Emily Dickinson, aunque lo cierto es que en primavera los pájaros no cantan para nosotros, sino para los otros pájaros. Efervescente y bulliciosa, es la estación en la que muchas aves inician sus bellos ritos de cortejo y los consiguientes trabajos de nidificación y cría. En el entorno de Doñana son muchas las que se instalan en las marismas para reproducirse, creando un hermoso paisaje visual —y sonoro— único en Europa. Que Doñana (que abarca tierras de Sevilla, Huelva y Cádiz) es un paraíso para los pájaros es algo bien sabido; quizá no lo sea tanto que el ecosistema de la marisma sevillana es también rico en opciones para los que deseen iniciarse en el llamado turismo ornitológico, que no es más que aventurarse, prismáticos y guía en ristre, para avistar pájaros en parajes naturales.

Isla Mayor
Los alrededores de Isla Mayor (población situada a unos 50 minutos de Sevilla) son excepcionalmente fértiles para observar todo tipo de aves anátidas, limícolas y rapaces. Sabedor de este potencial turístico, el municipio ha decorado con llamativos murales estilo pop art muchos de sus edificios públicos e industriales. Pero la verdadera atracción son los terrenos destinados al cultivo del arroz, cuya topografía fue espectacularmente llevada al cine por Alberto Rodríguez en La isla mínima (2014), y que despliegan una rara belleza, en especial en los amaneceres y atardeceres. El amante de los pájaros hará bien en madrugar y pasear por los caminos que rodean estos arrozales, donde buscan su alimento cada día cigüeñas blancas y negras, garzas imperiales y moritos.

Cerca de allí, en el término de La Puebla del Río, discurre uno de los ramales del paraje natural del Brazo del Este —uno de los antiguos brazos del río Guadalquivir—, que es también un tesoro para el turismo ornitológico por la gran cantidad de especies que pueden observarse: garzas, ánades azulón y rabudo, pato cuchara, cerceta pardilla, milano real, aguilucho lagunero, martinetes… Este cinturón de vegetación natural, además, acoge una de las mayores poblaciones de calamones de toda Europa, con su plumaje azul brillante y sus vistosos picos rojos.

Dehesa de Abajo
Por su parte, la reserva natural concertada Dehesa de Abajo es una interesante parada por la diversidad de sus más de 600 hectáreas: lagunas, canales, pinares y un acebuchal con caminos que pueden recorrerse a pie, en bicicleta o a caballo. Desde los observatorios que se ubican junto a la laguna —y siempre que se guarde el debido silencio—, no es difícil avistar flamencos, fumareles, zampullines, patos colorados, espátulas y especies protegidas como la focha moruna y la cerceta pardilla. Además, por los pinares y pastizales en los que pastan caballos y vacas, sobrevuelan rapaces como milanos negros y reales, ratoneros y águilas calzadas. La entrada a esta reserva, conocida por su enorme colonia de cría de cigüeña blanca, es libre y gratuita, pero hay que pagar dos euros por dejar aparcado el vehículo en la entrada. También se ofrecen visitas guiadas (en grupos de un mínimo de 10 personas), cursos de ornitología, botánica, herpetología y entomología, así como talleres de fotografía y un restaurante con arroces típicos de la zona.

Cañada de los Pájaros
Y para los que pierdan la paciencia en los observatorios o estén ávidos de ver aún más especies, el lugar idóneo es la Cañada de los Pájaros, una maravillosa reserva natural puesta en marcha hace unos 30 años por una pareja de entusiastas biólogos que, con esfuerzo encomiable, transformaron una gravera abandonada en un humedal único por su situación estratégica en plena ruta migratoria. En la actualidad, esta reserva acoge programas de educación ambiental y recuperación de avifauna, y destaca por sus proyectos de cría en cautividad de especies amenazadas, como la focha cornuda (que estuvo a punto de extinguirse en Europa) o la grulla común (que hacía mucho que no anidaba en Doñana y que ahora ha vuelto a hacerlo).

Lo que hace diferente a la Cañada de cualquier otro paraje de la zona es la posibilidad de admirar unas 200 especies de aves diferentes —algunas de ellas exóticas— y observar con más profundidad su comportamiento. Entre garcillas, cercetas, malvasías, cigüeñas, porrones, avocetas, flamencos y martinetes, el visitante asiste a un espectáculo visual y sonoro que podría ser el mejor sueño de Burt Lancaster en El hombre de Alcatraz y la peor pesadilla de Tippi Hedren en Los pájaros. El enclave no es solo recomendable en primavera, sino durante todo el año, pues acoge aves en todos los momentos del ciclo migratorio. Para sus promotores, la mayor satisfacción es saber que hay algunas que vuelven cada año. Además, la Cañada cuenta con una casa rural de dos plantas con capacidad para entre dos y cuatro personas y con una taberna con vistas a la laguna.

Fuente: El País

viernes, julio 13, 2018

PAISAJES DE MAR Y ROCAS EN LA COSTA ESPAÑOLA



13/07/18 | 12 alucinantes paisajes de mar y roca en la costa española  
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La naturaleza se comporta a menudo como una consumada escenógrafa. Conocer las claves de los procesos geológicos que la marea del tiempo ha dejado en las costas españolas es el hilo argumental del turismo geológico asociado a volcanes, fallas, basaltos y yacimientos datados en muchos miles, millones de años que de alguna manera, al pisarlos, se nos acercan.

España es el país europeo con mayor número de geoparques auspiciados por la Unesco (12 en total), cuatro de los cuales son costeros: Cabo de Gata, Costa Vasca, El Hierro, y Lanzarote y Archipiélago Chinijo, proponemos una visita a todos ellos, más otros ocho enclaves, cuando menos vistosos, entre un sinfín de estructuras pétreas. Maravillas en el litoral que bien merecen una explicación.

1. Paseando por el Averno.- Volcán Teneguía (La Palma)
Uno de los clímax telúricos españoles se alcanza trepando por el volcán Teneguía (en Fuencaliente de La Palma). Su erupción de 1971, que expulsó 40 millones de metros cúbicos de piroclastos, fue la última de entre las ocurridas en tierra registrada en España. Hay un continuo ir y venir de senderistas fotografiando desde su cono las negras lavas. Por la parte alta del volcán, de 90 metros de altura, todavía emanan gases calientes, oxidando y confiriendo a las rocas una colorista envoltura roja y amarilla.

2. Cuando el ‘flysch’ habla.- Geoparque de la Costa Vasca (Gipuzkoa)
Las 1.300 visitas —a pie y en barco— programadas anualmente en el geoparque de la Costa Vasca lo acreditan como una apuesta geoturística exhaustiva. El flysch es una especie de milhojas en el que se intercalan capas duras y blandas formadas por sedimentos y fósiles marinos depositados en el fondo del mar; son las páginas de un libro que nos permite leer sin interrupción 60 millones de años. En Zumaia podremos observar la fina capa negra dejada por el impacto de un asteroide hace 66 millones de años, que supuso la extinción del 60% de las especies, dinosaurios incluidos. No es hasta la bajamar cuando la playa de Itzurun regala al paseante la rítmica belleza de estratos y paredes laminadas que sirvieron de escenario a Juego de tronos.

3. Inspirando a Dalí.- Cabo de Creus (Girona)
Hay sitios que se vuelven expresión de gozo geológico. Este parque natural es testigo de lo ocurrido hace 300 millones de años a 20 kilómetros de profundidad, durante la formación de una cordillera. Uno se tropieza en torno al faro con brillantes micas, turmalinas negras, pliegues de esquistos que nada tienen de volcánicos. Una buena parte de la exposición del Espai Cap de Creus (Cadaqués), abierto en la antigua vivienda farera, está consagrada a la geología. En la cala Jugadora, protegida de la tramontana, los bañistas toman el sol en plataformas rocosas mientras los filones de pegmatitas, de nombre Es Roigs (Los Rojos), sirven de telón de fondo.

4. Dantesca barbacoa.- Timanfaya (Lanzarote)
Las erupciones entre 1730 y 1736 y la de 1824, que recubrieron la cuarta parte de la isla canaria, son razón para visitar el geoparque de Lanzarote y Archipiélago Chinijo. Para cualquier geoaficionado, la fiesta comienza en el centro de visitantes del parque nacional de Timanfaya, donde se simula una erupción volcánica y las pasarelas generan la ilusión de caminar entre lavas. Siguen las demostraciones de anomalías geotérmicas: quema de aulagas —a 1,5 metros de la superficie se registran 250 grados— y géiseres producidos al verter cubos de agua por tubos de sondeo —se alcanzan 610 grados a 13 metros de profundidad—.

5. Peñascos muy pintones.- Parque geológico Costa Quebrada (Cantabria)
A las puertas de Santander, Costa Quebrada es un parque geológico en el que el oleaje ha tallado un exquisito concentrado de formas litorales. Crestas, istmos, dolinas, colapsos. De la trama fecunda de cuchillones ocres de la playa de La Arnía (Piélagos) sorprende que sean las mismas calizas empleadas en la cueva de Altamira a modo de lienzo; su rasa mareal es un laboratorio biológico a cielo abierto.

6. El geodesierto.- Cabo de Gata (Almería)
El parque natural de Cabo de Gata-Níjar mantiene su condición de geoparque en buena medida por sus acantilados volcánicos: los mejor conservados de la costa peninsular española. Se encuentran singularidades como Los Escullos y su playa del Arco, una duna petrificada moldeada por taffoni, cavidades redondeadas creadas por el viento, como si de una centrifugadora de partículas se tratase. Desde el bar-discoteca Chamán se aprecia la blancura de las dunas fosilizadas.
Quien busque el magmatismo del cabo de Gata se decantará por la playa de Mónsul, con esas oscuras formaciones rocosas en forma de olas, ¡tan artísticas!, producto de la erosión de un volcán submarino.

7. Del arco al roque.- Geoparque El Hierro
Desde la cima insular del monte Malpaso hasta el volcán submarino Tagoro, El Hierro justifica holgadamente su declaración de geoparque (elhierrogeoparque.es). De los arcos pétreos que adornan su costa, el de la Tosca es el más recóndito. Para dar con él —a unos 3,5 kilómetros del Pozo de la Salud, en dirección a El Verodal— hay que tomar el segundo camino tras rebasar una cabaña, entre arrebatadores malpaíses regurgitados por el volcán del Roque de Bascos. Por medio de acantilados labrados en coladas basálticas se abre el Arco de la Tosca: puente que une puntas costeras gracias a las columnas y al malpaís de la parte superior de las coladas, a modo de dovelas centrales.

8. El manto, a la vista.- Cabo Ortegal (A Coruña)
El complejo de Cabo Ortegal (geoparque en ciernes) saca a la luz rocas de la litosfera profunda generadas durante la formación de Pangea, el último supercontinente de la historia de la Tierra (que empezó a fracturarse hace unos 200 millones de años). Hallaremos aquí un compendio de rocas del manto, nada habituales en la corteza terrestre.

9. Gigantes carbonizados.- Islas Columbretes (Castellón)
Componen la imagen de una ordalía de fuego y furia que hubiera irradiado una veintena de islotes, pero las Columbretes no son sino tierras volcánicas que han ido emergiendo tras sucesivas erupciones. Produce un extraño poder de encantamiento fondear a 50 kilómetros de la Península, en la caldera abierta que es la rada de Illa Grossa. La cola de esta suerte de anguila la conforman los islotes de Mascarat, Senyoreta y Mancolibre.

10. El escultor natural.- Erosiones de Bolnuevo (Murcia)
Cuenca posee su Ciudad Encantada; Mazarrón, sus erosiones de Bolnuevo, al borde de la carretera costera. Las gredas de materiales blandos y conchas fosilizadas, pintados en tonalidades cetrinas, se transmutan en arte, y las aguas y el viento, en escultores. Estas setas picudas brotan en un paraje donde hace cinco millones de años rompían las olas. Su poder de sugestión se acrecienta con iluminación nocturna; a sus pies se celebra en verano un recital de piano a la luz de 200 velas.

11. Chapoteo de dinosaurios.- Playa de La Griega (Asturias)
Las icnitas son rastros fosilizados, pero ninguna deja volar tanto la imaginación como las dejadas por dinosaurios. El Museo del Jurásico de Asturias, en Colunga, conserva la tercera mayor y más diversa colección de huellas de dinosaurios del mundo. Muy cerca, en la playa de La Griega, encontraremos icnitas de saurópodos, terópodos y estegosaurios. En lo tocante a los primeros, son las huellas más grandes del Jurásico (una alcanza 130 centímetros).

12. La playa monumental.- Las Catedrales (Lugo)
El monumento natural de la playa de las Catedrales se recorre como quien va a un museo; eso sí, en bajamar. Uno no sabe qué admirar más, si las arcadas que quieren ser arquivoltas góticas o si la belleza de las cuevas, donde se recomienda no acceder por riesgo de desprendimientos. Las Catedrales es ejemplo de la constante modificación que sufren los acantilados.

Fuente: El País

MONASTERIOS IMPORTANTES DE ESPAÑA



13/07/18 | Los monasterios más impresionantes de España

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Monasterio de San Juan de la Peña - FABIÁN SIMÓN
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Monasterio de Santa María de El Paular, en invierno - JAIME GARCÍA
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San Andrés de Arroyo, en Palencia
El Paular, Madrid
En un tesoro se convirtió la ermita de Santa María del Poblar, envuelta por la extraordinaria belleza natural del valle alto del Lozoya, al hacerse una de las cartujas con mayor poder de Europa. Miles de ovejas merinas y los terrenos donados a la orden la convirtieron en el centro económico de la comunidad religiosa. La soledad interior -son monjes eremitas que habitan en comunidad- y su separación del mundo a través del silencio son su enseña.

La Rábida, Huelva
Junto a la Punta del Sebo, confluencia de los ríos más peculiares del suroeste andaluz, el Tinto, con sus aguas rojo bermejo, y el Odiel, vía comercial desde tiempos fenicios, el convento es la fachada más americana de este recorrido. Allí donde comenzó la aventura exploradora de Colón. Su claustro mudéjar es lo más llamativo y aún guarda detalles de la alcazaba almohade o pequeño monasterio musulmán donde los monjes-guerreros oraban y defendían la costa de incursiones piratas.

San Juan de la Peña, Huesca
Uno cree haber visto el mejor Pirineo aragonés en el puerto de Oroel cuando, de repente, una curva de la carretera que desciende nos sitúa ante el recoleto monasterio que fue la cuna del reino de Aragón. Bajo una colosal piedra se abriga la iglesia baja donde los restos de los santos Julián y Basilisa se conservan entre frescos románicos y trazas mozárabes. El panteón acogió reyes de Aragón y Navarra durante 500 años.

Suso y Yuso, La Rioja
Algo tiene el lugar de Suso para que al eremita Millán en su pobreza le atrajera como sitio donde emprender una vida solitaria en las inmediaciones del pueblo que le vio nacer. La primitiva ermita, junto a su eremitorio, acabó convirtiéndose en monasterio visigótico y mozárabe. Hinca sus arcos de herradura en la Sierra de la Demanda, paraje de donde no dan ganas de marchar como le ocurriera al santo milagroso. Salvo para penetrar en el medieval monasterio de Yuso a contemplar el arca románica que guarda sus restos.

Santo Toribio de Liébana, Cantabria
El trozo más grande de la cruz de Jesucristo o Lignum Crucis es su reliquia más venerada. Por ello es uno de los lugares santos del cristianismo y motivo del Año Jubilar Lebaniego. El carácter sagrado del lugar se remonta al repoblamiento de los Picos de Europa y su habitante más erudito, el monje mozárabe Beato de Liébana, cuyos libros, bellamente ilustrados, son una compilación de los abundantes manuscritos que poseyera el cenobio.

Monsalud, Guadalajara
Apartados del mundanal ruido nos sentiremos al llegar al medieval monasterio que fuera pionero de los establecidos por el Císter en la península. Para ayudar a las tareas repobladoras castellanas llegaron desde Francia los monjes blancos, así conocidos los religiosos de esta orden que ven en el retiro, la pobreza y el trabajo de campo con manos propias la manera de acercarse a lo divino. Su austeridad arquitectónica románica se aligera con el gótico de su claustro y las nervaduras de su sala capitular.

San Salvador de Leyre, Navarra
Al igual que frente a los caminantes medievales que atravesaban la canal de Berdún, en medio de un mosaico de campos de cereal, la imponente barrera rocosa de la Sierra de Leyre surge como antigua frontera entre los reinos de Navarra y Aragón. El cenobio fue, durante 200 años, sede y corte del señorío pirenaico, además de panteón de reyes vascones. Su estilo románico sirvió a su vez de guía a otros templos del camino jacobeo.

Oseira, Orense
Conocido por alojar un bosque de palmeras, lo que semeja el extraordinario techo abovedado de la sala capitular, es monasterio, fundado hace 900 años por monjes eremitas, con una personalidad única. Exenta de manifestaciones escultóricas como mandan los preceptos cistercienses. No solo por la magnífica restauración que muestra su conjunto monástico sino por la bellísima iglesia románica y sus tres claustros, además de la llamativa portada barroca del área residencial.

Zenarruza, Vizcaya
Orientado hacia el mar, en la falda norte del monte Oiz -en una ladera fría, que es lo que significa su nombre en euskera- es un hito medieval para los caminantes jacobeos que seguían la ruta por la costa vasca y un referente cisterciense actual. Donde una pequeña comunidad de seis monjes mantiene vivas sus creencias con un estilo de vida basado en la pobreza y humildad.

Santo Domingo de Silos, Burgos
Saludos de fraternidad como distinción benedictina y el placer alejado del mundanal ruido de escuchar canto gregoriano marcan la ruta hasta el monasterio burgalés. Surgen al paso paisajes de imponente marca castellana como los sabinares del Arlanza o pueblos de blasones y mimada arquitectura como Covarrubias. Su bellísimo claustro de dos pisos, lo vio el Cid en su camino al destierro todavía en construcción.

Yuste, Cáceres
Aromas de pimentón, planta traída por Colón y desecada por primera vez en Yuste, conducen hasta uno de los rincones naturales más hermosos de la comarca cacereña de la Vera. Es el camino al convento donde el emperador Carlos V se retirara al piedemonte de Gredos. Lo eligió como morada donde seguir la austeridad de la vida monástica durante los dos últimos años de su existencia, obligando a ampliar la simplicidad del monasterio anexionando una casa-palacio al convento.

Guadalupe, Cáceres
Poco sabían los clérigos huidos de Sevilla con la imagen de la Virgen de Guadalupe que encontrarían un paraje hermoso como la sierra de Altamira, a orillas del río Guadalupe, para esconderla. Lo del hallazgo del pastor es más predecible. Pero no que la ermita levantada en el lugar acabase siendo el bellísimo monasterio de la actualidad y centro de peregrinación mundial.

Los Jeróminos, Murcia
Todo comenzó junto a la vieja noria árabe junto a las casas en que se asentaron los monjes en la pedanía de la Ñora, pero la amenaza del caudal caprichoso del Segura obligó a cimentar definitivamente el monasterio de San Pedro de Ñora en un altozano próximo. El pulso monástico ha sufrido infinidad de avatares como ser establo, prisión o manicomio antes de convertirse en sede universitaria con sus imponentes dimensiones.

Santa María del Poblet, Tarragona
Basado en los principios cistercienses de la sostenibilidad el monasterio brilla por su gestión ecológica y su compromiso con el medio ambiente. En un lugar aislado con una maravillosa abundancia de fuentes, esenciales para las tareas agrícolas, y bosques, como alamedas -de la que tomó su nombre en latín-, junto a la sierra de Prades, surgió hace 900 años el que ha llegado a convertirse en uno de los monasterios más grandes del continente y mayor del Císter.

Real Monasterio de San Lorenzo del Escorial, Madrid
Su origen más legendario lo sitúa a las mismas puertas del infierno. Donde Felipe II mandó levantar el monasterio de San Lorenzo, en la base del monte Abantos, debido quizás a la mina que sus cimientos ocultaron. La estatua del santo mira al monte mientras el recién llegado queda fascinado por la monumentalidad del palacio real y monasterio de arquitectura renacentista que se convertiría en panteón real.

San Andrés de Arroyo, Palencia
A nuestro país, el románico llega prontamente por el Camino de Santiago. En los alrededores de Aguilar de Campóo se encuentran los cuatro monasterios más notables del románico norte. Entre el Pisuerga y Peña Longa, se levanta el Monasterio de Santa María la Real, muy cerca de allí, el Monasterio de Santa María de Mave, en el término municipal de Olmos de Ojeda se encuentra la iglesia Santa Eufemia de Cozuelos, y la joya de esta ruta tal vez sea el monasterio cisterciense de San Andrés de Arroyo. Su iglesia está pensada en románico y construida en gótico, constituyendo un exquisito ejemplo del arte cisterciense rural. Lo más extraordinario es el claustro, de una belleza y armonía indescriptibles, con sus esbeltas y elegantes columnas y sus insuperables capiteles vegetales, que más parecen obra de refinados escultores que de simples maestros canteros.

Fuente: ABC