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viernes, noviembre 02, 2018

EXTREMADURA UN MAR DE INCÓGNITAS




02/11/18 | Todo lo que te estás perdiendo si no conoces la Siberia extremeña


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Paseo guiado por el embalse del Cíjara
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Buitres leonados

Había una vez un lugar tan inaccesible, tan inexplorado y tan lejos del resto del mundo que a finales del siglo XIX lo bautizaron como la Siberia. No hablamos del remoto territorio ruso, sino de la comarca extremeña que se esconde en el noroeste de la provincia de Badajoz, limitando con Cáceres, Toledo y Ciudad Real. Hoy, este territorio sigue siendo uno de los grandes desconocidos de nuestro país pero, gracias a su riqueza natural, aspira a convertirse en Reserva de la Biosfera. Equivalente a una estrella Michelin en sostenibilidad, España es el país con más reservas del mundo: 49.La esperanza es que la Siberia se convierta el año que viene en el número 50.

Méritos no le faltan. Este extenso pedazo de Extremadura reúne una diversidad envidiable de hábitats y paisajes regados por inmensas masas de agua. El 65% de sus territorios son espacios naturales de la Red Natura 2000. Para los amantes de la naturaleza es un festín. Para los aficionados a la caza y la pesca, el paraíso. Para los del queso artesanal, prepárense...

La ruta arranca en Herrera del Duque, capital de la comarca y uno de los 11 pueblos integrados en la candidatura a Reserva de la Biosfera. En la casa rural Huerta de los Nogales, Lourdes recibe al viajero con una suculenta merienda de sabores siberianos: flores de miel, rabos de calabacín, rosquillas de yema, mermeladas y zumos caseros. El exceso calórico se puede enmendar rápidamente con el ascenso al castillo que domina esta localidad. Es una excursión a pie obligada entre quejigos y madroños para vislumbrar desde lo alto la amplitud de esta comarca con una densidad de población de siete habitantes por kilómetro cuadrado. Monte público. Una de sus particularidades es que cuenta con ‘45.000 hectáreas de monte de utilidad pública que puede disfrutar todo el que quiera’, explica Pedro Calero, de Transiberiana, una asociación sin ánimo de lucro que organiza rutas en 4x4 para mostrar la comarca. En estos vehículos es más fácil la incursión en los cercanos Valles de Consolación entre pinos, olivos, alcornoques y encinas centenarias que podemos seguir hasta Fuenlabrada de los Montes, siguiente parada.

Este es pueblo de productores de miel, aunque no espere ver colmenas por doquier. Como la familia de Eduardo Fabián, que cuenta con unas 4.500 colmenas, los apicultores practican la trashumancia. ‘Vamos buscando las floraciones, según como venga el tiempo’, explica Eduardo, que lleva desde los 15 años trajinando con miel. ‘Estos días toca llevarlas al sur, a la floración del romero. La siguiente será la retama... Por la noche, cuando las abejas se meten en la colmena, las montamos en un camión y las trasladamos’, sigue mientras interrumpe el canto de un gallo, el ringtone de su móvil. Fuenlabrada y Garbayuela están unidas por la Cañada Real Segoviana, donde hoy los senderistas comparten el camino con los rebaños. Porque el pastoreo en movimiento es una tradición muy viva en la comarca. No sólo se sigue practicando, sino que ha permitido que sigan existiendo razas de ovejas y cabras autóctonas, como las merinas negras siberianas y las caprina verata y retinta extremeña. Uno de los grandes defensores de la trashumancia es el criador Miguel Cabello, que ha reunido el mayor rebaño de merinas de Europa. Un tramo de la cañada real conocido como las Merinas pasa también por Tamurejo, otro pueblo ganadero. Su alcaldesa, Rosa María Araújo, es una de las voces más apasionadas de la candidatura de la Siberia a reserva. ‘Esta comarca lleva mucho tiempo buscando un motivo para decir 'aquí estamos' y poner en valor lo que llevamos haciendo toda la vida: criando estos corderos, cuidando esas abejas...’, explica mientras prepara una caldereta de cordero a la manera de los pastores. ‘Con este proyecto abrimos el territorio al mundo y reivindicamos nuestro lugar en el mapa’. Un paisaje líquido

Es hora de dejar la dehesa y cambiar de rumbo. Si se acerca el atardecer, nada como visitar el gran embalse del Cíjara. Aunque corresponde al 0,5% del territorio español, la Siberia cuenta con el 12% del agua embalsada de España. En total, 1.022 kilómetros de costa de agua dulce. De ahí que cada pueblo tenga sus embarcaderos y sus playas. Y que los pescadores se vuelvan locos por el gran número de lucios, black bass, carpas y barbos que nadan en estas aguas. No extraña que una de las delicias culinarias típicas sea una ensalada de pescado asado, el escarapuche de peces. Aunque para locura, ya se sabe, la que despiertan las aves. A bordo de pequeñas lanchas, la gente de Birding Siberia realiza rutas por los pantanos para observarlas desde el agua. ‘Hay 270 especies en la comarca. No tenemos nada que envidiar a Monfragüe’, asegura Paco mientras mira atento al sónar de su barco. Uno de los lugares emblemáticos es el paraje conocido como el Muro, en Helechosa de los Montes, donde nidifican centenares de buitres. Con suerte se pueden ver en la zona cigüeñas negras, águilas imperiales, reales y perdiceras, alimoches...Cuando toca, a principios del otoño, también se escucha desde el agua la berrea del ciervo y la ronca del gamo. Sólo de camino al centro de interpretación Los Robledillos, dentro de la Reserva del Cíjara, se pueden ver sin esfuerzo ciervos, gamos, corzos y jabalíes. Esta reserva de caza de 25.000 hectáreas es otro de los secretos a voces de la comarca. Está trufada de rutas de senderismo de entre tres a 15 kilómetros que alcanzan miradores con espléndidas vistas. La tierra prometida del setero.

Para una inmersión completa se puede dormir en las Casas del Cíjara, en pleno bosque. Están al lado del Mirador Celeste de La Siberia, así que no hay que ser muy imaginativo para dar con la velada perfecta: un picnic con sabores de la tierra (véase morcillas patateras y calabaceras, embutido de ciervo, venado y jabalí, queso de cabra verata y torta de oveja... sin olvidar la cerveza artesana La Siberia) y una sesión de estrellas en este cielo, uno de los más nítidos de España. Es lo que tiene estar en un mundo aparte.

Fuente: ABC

viernes, mayo 11, 2018

PLAYAS DE INTERIOR EN ESPAÑA CON BADERA AZUL



11/05/18 | Cinco excelentes playas de interior con Bandera Azul para este verano

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Playa de Landa - Álava
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Playa del embalse de Orellana - Badajoz
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Playa fluvial A Calzada - Pontevedra
España ha obtenido un total de 696 ‘Banderas Azules’ (590 playas, 101 puertos deportivos y a cinco embarcaciones turísticas) en 2018 que ondearán a partir de junio no solo en el litoral, sino también en el interior de España. Extremadura, Madrid, País Vasco y Galicia presumen de estas playas de agua dulce.

Playa del embalse de Orellana (Badajoz)
El embalse de Orellana, en Badajoz, ha revalidado la bandera azul de su playa de agua dulce por noveno año consecutivo y ha conseguido dos nuevas acreditaciones otorgadas por la Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor (Adeac). En concreto, estrenará las acreditaciones de sendero y puerto deportivo azul, los primeros de interior con este galardón de España.

La playa de Orellana alberga en un día de verano entre 3.000 y 3.500 bañistas que busca pasar el día tomando el sol y bañándose en familia o con los amigos como en cualquier playa tradicional. Está situada en el embalse del mismo nombre, junto a la localidad de Orellana la Vieja y fue la primera playa española de agua dulce que ha conseguido una bandera azul.

Es un lugar ideal para poder realizar deportes náuticos como el windsurf, la vela o el piragüismo. Además el embalse de Orellana está considerado como uno de los mejores para pescar. En sus aguas habitan black bass, carpas, lucios y barbos principalmente.


La playa de Virgen de la Nueva en el Pantano de San Juan (Madrid)
La playa de Virgen de la Nueva, en el pantano de San Juan, ubicada en el municipio madrileño de San Martín de Valdeiglesias, se ha convertido en la primera playa con bandera azul que logra la Comunidad de Madrid.

El pantano de San Juan fue construido en 1955 para abastecer de agua y electricidad al suroeste de la Comunidad de Madrid. Situado en los términos municipales de San Martín de Valdeiglesias, El Tiemblo, Cebreros y Pelayos de la Presa, está formado por el río Alberche, afluente del Tajo. Hoy, es el único de esta Comunidad en el que están permitidos el baño y las actividades acuáticas a motor. Las zonas más visitadas son el Cerro de San Esteban (orilla derecha del pantano) y la lancha de San Yelmo (orilla izquierda), mientras que las mejores zonas para el recreo son la ‘Virgen de la Nueva’, y ‘El Muro’, que cuentan con chiringuitos y empresas de alquiler de embarcaciones.


Playa fluvial A Calzada (Pontevedra)
La playa fluvial de A Calzada en Pontevedra tiene 250 metros de longitud. Es una zona de baño formada por una presa de piedra en un bosque de ribera de abedules, castaños y robles. La calidad de estas aguas fue calificada como excelente ya en la temporada 2014 y es la primera playa fluvial de España que logra una bandera azul.

La belleza natural del paisaje de Ponte Caldelas destaca, sobre todo, por el contorno del río Verdugo que atraviesa la villa y el municipio con una densa arboleda en sus márgenes y que a su paso por la villa se remansa con sus aguas cristalinas. A lo largo del cauce hay distintos lugares especialmente característicos como son ‘Os pasos’, en A Fraga, y la citada playa fluvial de la A Calzada, muy concurrida por bañistas y visitantes en verano.


Playas de Garaio Norte (Álava)
Las playas interiores de Garaio Norte en los embalses del Zadorra (Álava), han sido reconocidas por tercer año consecutivo con la ‘bandera azul’ por la calidad de sus aguas, la accesibilidad, la información ambiental dirigida a sus usuarios y la existencia de servicios sanitarios y de salvamento, entre otros.

Las playas alavesas de Garaio, en la localidad de Elburgo se ubican en el espacio natural de Embalses del Zadorra, integrado en la Red Natura 2000.

Entre junio y agosto disponen de servicio de socorristas, duchas y plataformas de baño para personas con discapacidad.

Este año la Diputación Foral de Álava ha realizado inversiones como la plantación de 5.500 árboles autóctonos para crear un cinturón verde que sirve de filtro natural y la adquisición de bicicletas para aumentar el parque ya existente.


Playa de Landa (Álava)
La playa interior de Landa, es la otra alavesa reconocida por tercer año consecutivo con la ‘bandera azul’. La playa, en la localidad de Arrazua-Ubarrundia, se ubica, al igual que la de Garaio en el espacio natural de Embalses del Zadorra, integrado en la Red Natura 2000.

El embalse de Ullibarri-Gamboa, que baña esta playa, se ha convertido en un referente de primer orden en actividades lúdicas y deportivas para practicar pesca, piragüismo o windsurf. A orillas del pantano se encuentra el Club Náutico Vitoria-Gasteiz. Asimismo, en Landa, existe un área recreativa con zona acondicionada para el baño. El embalse está rodeado de un camino artificial de 45 kilómetros.

La Diputación Foral de Álava ha realizado inversiones para mejorar la accesibilidad de las zonas de playa, con medidas como la instalación de una nueva pasarela que permite acceder al agua a las personas con discapacidad.

Además, se ha reformado la zona de baños para permitir el acceso en sillas de ruedas, y se ha adquirido un ‘buggy’ para que las personas con problemas de movilidad puedan participar también en las actividades que se realizan en esta zona.

Fuente: ABC

ALGUNOS DE LOS PUEBLOS MÁS BONITOS DE ANDALUCÍA





11/05/18 | Estos son los pueblos más bonitos de Andalucía

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Frigiliana
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Grazalema
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Cazorla
1. Alájar Huelva. Es difícil elegir cual puede ser el pueblo más hermoso de la Sierra de Aracena pero quizás ese premio se lo lleve este sugestivo laberinto de calles empedradas, cuyas casas todavía están precedidas de los típicos 'llanos' y que fue declarado conjunto histórico artístico en 1982. Está rodeado de en un denso bosque de encinas, alcornoques y castaños, destacando en el entorno la enigmática Peña de Arias Montano. Más información en www.alajar.net

2. Almodóvar del Río Córdoba. No resulta extraño que este pueblo a orillas del Guadalquivir, presidido por una espectacular fortaleza de origen árabe fuese utilizado como uno de los escenarios de la serie Juego de Tronos. Aunque lleva camino de convertirse en una pequeña ciudad, su precioso casco antiguo todavía lo hace merecedor de formar parte de del exclusivo club de los pueblos más bonitos de Andalucía. Más información en www.almodovardelrio.es

3. Casares Málaga. Desparramada en las laderas de un cerro, coronado por las ruinas de un castillo de origen árabe, entre la Serranía de Ronda, la Costa del Sol y el Campo de Gibraltar, lo más atractivo de esta emblemática población es su estampa y el ambiente que se respira en sus empinadas y tortuosas calles y la iglesia de la Encarnación. Más información en www.casares.es

4. Cazorla Jaén. En el mismo corazón del Parque Natural al que da nombre y rodeada de un espectacular escenario natural, esta población serrana es una asombrosa caja de sorpresas que va descubriéndonos sus secretos a medida que nos adentramos en ella. Tiene castillo pero también carismáticas plazas, un montón de ruinas románticas e infinidad de sugerentes rincones. Más información en www.cazorla.es

5. Júzcar Málaga. Hay otras muchas poblaciones atractivas en la Serranía de Ronda pero es difícil competir con este pueblecito pintado de azul desde que sirvió de escenario para la película Los Pitufos. Ya no puede promocionar su relación con los personajes creados por Peyo pero sigue siendo un lugar único en su entorno que por otro lado, da pie a conocer a sus vecinos, como Faraján o Alpandeire. Más información en www.juzcar.es

6. Constantina Sevilla. Entre los pueblos de la Sierra Norte de Sevilla en el entorno de la emblemática Cazalla, destaca esta bellísima población coronada por la torre de 50 metros de su iglesia de Santa María de la Encarnación. Hay que pasearse por las calles de su casco histórico declarado Conjunto de Interés Histórico Artístico, pero también por sus pintorescos barrios. Más información en www.constantina.org

7. Frigiliana Málaga. Situado a modo de mirador sobre el Mediterráneo, en una de las laderas de la Sierra de Almijara, esta pintoresca población de la comarca de la Axarquía representa a su perfección el paradigma de conjunto arquitectónico popular de origen árabe. Su mayor encanto radica en ese laberinto de pasadizos, adarves y revellines que forman un singular entramado de casas que se encaraman unas sobre otras. Más información en www.turismofrigiliana.es

8. Grazalema Cádiz. No es sólo el pueblo más alto y accidentado de la provincia además del lugar de España donde más llueve pero también uno de los más hermosos. Enmarcado por un apabullante escenario natural, conserva en su estructura restos de su pasado árabe pero también el de ese patrimonio industrial que se desarrolló durante el siglo XIX en torno a la fabricación de mantas. Más información www.turismograzalema.com

9. Iznájar Córdoba. Al sur de la provincia y rodeado de campos de olivos surge, frente a su embalse homónimo, una de las poblaciones más curiosas del interior de Andalucía. Su punto de referencia es su grandioso castillo aunque lo que más llama la atención son sus numerosos miradores además de rincones tan pintorescos, como el Patio de las Comedias o la Plaza Rafael Alberti. Más información en www.iznajar.es

10. Olvera Cádiz. Enclavada en la sierra de Cádiz pero con la mirada puesta en las provincias de Sevilla y Málaga, la antigua Hippa romana ha llegado hasta nosotros como una de las poblaciones más atractivas de la región, habiendo sido declarada conjunto histórico-artístico. Llaman la atención su fortaleza de origen nazarí y la imponente iglesia dedicada a Nuestra Señora de la Encarnación. Más información en www.turismolvera.com

11. Lucainena de las Torres Almería. Al norte de la Sierra Alhamilla y lindando con el Parque natural de Cabo de Gata, llama la atención esta atractiva población cuyos orígenes se pierden en la prehistoria pero cuya principal seña de identidad está relacionada con la minería, representada por los restos de las ocho torres de fundición del carbono de hierro que se extraía en su entorno. Más información en www.lucainenadelastorres.es

12. Montefrío Granada. Bajo la sombra de un peñón donde se encuentra un castillo de origen nazarí y la iglesia que los Reyes Católicos construyeron a su vera, ha crecido este precioso pueblo cuajado de monumentos de distintas épocas. Vale la pena visitar también, a 5 km, la Peña de los Gitanos que alberga restos arqueológicos que van desde el Neolítico hasta la Edad Media. Más información en www.montefrio.org

13. Chiclana de Segura Jaén. Enclavado en un llamativo cerro de la aún muy desconocida comarca jienense del Condado y formando parte del Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, esta población es uno de los secretos mejor guardados de Andalucía. Cuenta con castillo y una hermosa iglesia parroquial pero lo que más llama la atención es la armonía de su serpenteante conjunto urbano encaramado en la misma roca. Más información en www.chiclanadesegura.es

14. Pampaneira Granada. Compitiendo con Bubión y Capileira al pueblo más bonito de las Alpujarras, esta pequeña población, en el Barranco de Poqueira, conserva su estructura original de origen bereber destacando sus característicos 'tinaos' y 'terraos', señas de identidad de su arquitectura popular. Desde su Paseo de García Lorca se contempla unas de las panorámicas más impresionantes de toda la provincia. Más información en www.turismopampaneira.com

15. Sanlúcar de Guadiana Huelva. En uno de los rincones más desconocidos de la provincia, frente al pueblo portugués de Alcoutim, se alza esta pintoresca población fluvial que se ha mantenido en perfecta armonía con el paisaje que la rodea. Entre sus monumentos destaca la iglesia dedicada a Nuestra Señora de las Flores. Más información en www.sanlucardeguadiana.es

16. Setenil de las Bodegas Cádiz. Descrito por el escritor Caballero Bonald como una pesadilla arquitectónica o un literal sobresalto geológico, este pueblo, enmarcado en la Ruta delos Pueblos Blancos gaditanos, es uno de los más originales de Andalucía. Se caracteriza por sus viviendas trogloditas a varios niveles que se asoman al curso del río Guadalporcún. Todo ello coronado por los restos de un castillo, la Iglesia Mayor y el antiguo Ayuntamiento. Más información en www.setenil.com/turismo

17. Vélez-Blanco Almería. Escondida en el extremo norte de la provincia, a 1.100m de altura, se alza esta preciosa población protegida por el imponente Castillo de los Fajardo. Su rotunda estampa de casas blancas cubiertas de tejas guarda un elevado número de casas palaciegas y edificios singulares. En sus alrededores se puede visitar la Cueva de los Letreros donde se descubrió la pintura del 'indalo', declarada Patrimonio de la Humanidad. Más en www.facebook.com/turismovelezblanco/

18. Zuheros Córdoba. Entre el Parque Natural de la Sierra Subbética y la Campiña Cordobesa, este pueblo que apenas alcanza los 900 habitantes es sobre todo conocido por ser la puerta de entrada a la impresionante Cueva de los Murciélagos pero es al mismo tiempo una de las poblaciones más atractivas y mejor conservadas del interior de Andalucía. Cuenta con un castillo pero sobre todo con una multitud de estrechas y sinuosas calles que desembocan en minúsculas plazas llenas de encanto. Más información en http://www.zuheros.es/turismo

Fuente: El Mundo

sábado, febrero 03, 2018

ADELANTANDO ALGO PARA NUESTRO VIAJE DE SEPTIEMBRE 2018 CON LA PEÑA CULTURAL AMIGOS DEL BAILE DE JIMENA


02/02/18 | Fortalezas y calles empedradas que te asombrarán en Castilla-La Mancha

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Vista de Toledo desde el valle
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Casas colgadas de Cuenca
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Castillo de Sigüenza
Castilla-La Mancha llegó a Fitur 2018 cargada de propuestas entre el cielo y la historia. Presentó, por ejemplo, el parque astronómico de la serranía de Cuenca, que ha conseguido la certificación de la Fundación Starlight como uno de los cielos con menos contaminación lumínica de España para observar las estrellas. Diecinueve pueblos participan de este proyecto. Además, muestra sus tesoros avalados por la historia, las ciudades patrimonio, los castillos, un paisaje de calles empedradas emocionante para cualquier fin de semana. Repasamos algunas de esas joyas.

1. De Toledo a Cuenca, Patrimonio de la Humanidad
Ser turista en Toledo es difícil. Esta ciudad, Patrimonio de la Humanidad, requiere más de un par de horas o una mañana para descubrir sus enmarañadas callejuelas en un trazado que hace imposible descubrir todo su casco viejo, cuyo emplazamiento es tan original como el de Venecia o muchas ciudades europeas. La capital regional se levanta sobre un promontorio que abraza el río Tajo. Conocida como la Ciudad de las Tres Culturas, debido a la convivencia durante siglos de cristianos, judíos y musulmanes, la ciudad alberga dentro de sus murallas una espectacular muestra de la historia del arte español y de los pueblos que dejaron su impronta.

Pintores, literatos y cineastas llegaron a Toledo para callejear por la ciudad a horas intempestivas. De esa experiencia hay fiel testimonio. Por ejemplo: El Greco y sus lienzos; Gustavo Adolfo Bécquer, cuya presencia es constante en la ciudad, y Luis Buñuel que rodó escenas de su película ‘Viridiana’ en el pórtico del Convento de Santo Domingo El Real. Toledo, declarada Ciudad Patrimonio de la Humanidad en 1986, alberga en el recinto amurallado joyas arquitectónicas como la catedral, la Sinagoga del Tránsito y Santa María La Blanca, la Mezquita del Cristo de la Luz, el Alcázar de Toledo, que alberga el Museo del Ejército y la Biblioteca... En definitiva, un tesoro incalculable que seduce a miles de visitantes.

Y si quiere seguir disfrutando del patrimonio arquitectónico y cultural, no deje de visitar Cuenca, que se asienta entre las hoces de los ríos Júcar y Huécar. Su casco histórico se despliega al borde de paredes rocosas, en plena serranía de Cuenca. La catedral, las Casas Colgadas, la Plaza Mayor, los museos, conventos y las calles empedradas son un remanso de paz para quien quiera huir del estrés de la ciudad.

Llegar a Cuenca -ciudad Patrimonio de la Humanidad- y no contemplar sus Casas Colgadases como ir a París y no ver la Torre Eiffel. Sin duda, es su monumento más representativo, pero no el único. Esta ciudad encierra en su casco viejo la catedral de Santa María, el puente de San Pablo (situado sobre el río Huécar), la Plaza Mayor, una de las más bonitas y monumentales, el Museo de Arte Abstracto y otros edificios de gran valor patrimonial. Es recomendable visitar Cuenca durante la Semana Santa. La ciudad se transforma y se convierte en el epicentro cultural de España con la  Semana Internacional de Música.

2. Ruta de los castillos
La región también cuenta con otras propuestas turísticas, como la ruta por los castillos, testigos silenciosos de conquistas y reconquistas en épocas antiguas. En estas fortalezas vivieron reyes, señores feudales templarios, monjes y frailes. Siglos de historia depositados piedra sobre piedra hasta conformar imponentes estructuras que hoy evocan batallas y encuentros sanguinarios. Y comenzamos este recorrido por el castillo de la localidad de Chinchilla de Montearagón (Albacete), construido en el siglo XV por el Marqués de Villena, Juan Pacheco, sobre otra fortificación árabe, en cuya cárcel estuvo preso César Borgia.

El Sacro Convento y Castillo de Calatrava La Nueva, situado en la localidad ciudadrealeña de Aldea del Rey, es una impresionante fortaleza edificada en el siglo XIII como sede de la Orden de Calatrava, cuya fábrica de pedernal se recorta magnífica sobre el cielo manchego, dominando el paso estratégico de La Mancha a Sierra Morena.

El castillo de Belmonte (Cuenca) fue impulsado también por el Marqués de Villena, Juan Pacheco, en el siglo XV y sometido a una restauración parcial en el siglo XVIII.

El castillo de Sigüenza, convertido en Parador Nacional, remata con su gallarda y solemne silueta el perfil del municipio, en el que, vista de lejos, se confunden las torres de la catedral, los chapiteles de los templos románicos y los frontispicios de palacios y conventos, con la algarabía tierna de la arquitectura popular genuina de estas sierras ibéricas.

3. Castillo de Almansa: una maravilla del gótico albaceteño
Espectacularmente alzado sobre el perfil del municipio, el castillo de Almansa es uno de los mejor conservados de la provincia de Albacete. Es una fortaleza edificada en el siglo XIV por el infante don Juan Manuel, posiblemente sobre fortificaciones anteriores, en cuyo interior conserva interesantes y bellas obras de cantería góticas.

Conquistado por Jaime I de Aragón, fue cedido a la Orden del Temple, pasó después a Castilla, y fue dotado con dos fueros, el de Requena y el de Cuenca, por el rey Alfonso X ‘el Sabio’.

En 1919 el alcalde de Almansa denunció el estado ruinoso y solicitó permiso para su demolición, pero gracias a los informes realizados por la Real Academia de la Historia y la de Bellas Artes de San Fernando, en contra de la petición del Ayuntamiento, la fortaleza no sólo se salvó, sino que fue declarada Monumento Histórico Artístico Nacional.

Otra fortaleza destacada es el castillo del Cid, situado en la localidad guadalajareña de Jadraque, en lo alto del cerro ‘más perfecto del mundo’, como aseguró don José Ortega y Gasset. Llamado así por fervor popular, pudo haber sido conquistado a los árabes por Rodrigo Díaz de Vivar.

Finalmente, el castillo de Guadamur (Toledo) es, sin duda, lo que más personalidad da a la villa toledana. Situado al este de la localidad, en el cerro llamado de la Natividad, es uno de los más visitados en la región.

Fuente: ABC

miércoles, marzo 08, 2017

ACTIVIDADES CULTURALS E HISTÓRICAS EN LA CASA DE LA MEMORIA "LA SAUCEDA" EN JIMENA DE LA FRONTERA

Lucía Coronil, de la Biblioteca Municipal del Ayuntamiento de Jimena, nos envía esta información de interés.







viernes, febrero 10, 2017

| Relicarios y dagas nazaríes: una ruta por el Madrid de los Austrias




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Fachada de la casa y torre de los Lujanes en la plaza de la Villa. CLAUDIO ÁLVAREZ
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Salón del trono en el Palacio Real. GEMA G. GARCÍA
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Grabado de Anton van Wyngaerde que reproduce el Real Alcázar durante las reformas de Felipe II.
Una ampolla reposa en el relicario del Monasterio de la Encarnación. Un brillo escarlata tiñe el cristal. Es la sangre de San Pantaleón. Una vez al año, el 27 de julio, el fluido vital del santo se licúa. El plasma se vuelve líquido para sorpresa de curiosos, devotos y turistas, que llenan la sala. Allí descansan unos 740 vestigios humanos, como cráneos o falanges, aunque solo 32 son reconocidos como auténticos por la Iglesia. El monasterio, fundado en 1611, posee una de las mejores colecciones de reliquias de Europa. También una generosa colección de obras de arte. Un inesperado secreto en pleno corazón de la capital, el Madrid de los Austrias.

En esta zona, una de las más antiguas de la ciudad, se encuentra el origen de la capital, que pasó de ser una villa castellana a sede de la Corte imperial en 1561 por deseo de Felipe II. ‘De los 10.000 habitantes que poseía en ese momento pasó, en unos 40 años, a más de 83.000’, apunta Francisco José Gómez, autor de Madrid, una ciudad para un Imperio -La Librería, 2011-, donde relata el brillo de la metrópoli. ‘Madrid se convirtió en una de las ciudades más importantes del mundo’, dice Gómez. ‘Venían extranjeros de muchos lugares atraídos por todo lo que ocurría’.

La urbe carecía de palacio. La construcción más noble, de aspecto descuidado, era el Alcázar, que ardió la Nochebuena de 1734. Sobre sus restos, Felipe V —el primero de los Borbones que reinó en España tras la muerte sin descendencia de su tío abuelo Carlos II, el último de los Austrias— mandó erigir el actual Palacio Real; una de las residencias reales más grandes de Europa. En sus paredes se pueden admirar frescos de Tiepolo y Mengs y pinturas de Caravaggio, Velázquez y Goya, además de visitar la suntuosa sala del trono, la sala principal de la residencia real. El Palacio expone una de las mayores colecciones de armas del mundo, equiparable a las de Turín y Viena. Entre sus piezas figura armamento musulmán, como una daga de orejas, denominada así por la forma de su empuñadura que figuraba entre las armas e indumentaria que al parecer llevaba Muhammad XII, conocido como Boabdil, al ser capturado en 1483. También hay una buena colección de armaduras reales, como las que Carlos V y Felipe II lucen en los retratos de Tiziano.

Como muestra del vigor de esa monarquía, ‘proliferaron edificios administrativos, conventos, monasterios, palacetes y avenidas’, apunta Gómez. Así nacieron las calles Mayor, de Arenal o la Plaza Mayor. Un paseo por ella permite, además de indagar en la historia de la capital, disfrutar un plato típico: el bocadillo de calamares. En mayo, es escenario del gran concierto de las fiestas de San Isidro y en diciembre acoge uno de los mercadillos de Navidad más longevos de la ciudad. El mismo lugar donde en siglos antes se organizaban corridas de toros, autos de fe y canonizaciones. ‘Es un ejemplo de espacio ceremonial típicamente barroco donde los reyes desplegaban su poder’, agrega el historiador. La plaza conserva el aspecto de la última gran reforma realizada por Juan de Villanueva, en 1790, aunque posteriormente ha vivido otras modificaciones.

A escasos metros, en la Puerta del Sol, terminaba la ciudad. ‘Ese es el límite entre el Madrid de los Borbones y el de los Austrias’, afirma Andrés Castro, guía turístico que lleva 28 años enseñando los rincones de la capital. El corazón de la urbe fue durante un tiempo un arrabal; el inicio de la periferia. Los aledaños de la Plaza Mayor escondían el mentidero de la Villa, donde corrían noticias de todo tipo. En el Madrid del Siglo de Oro todo pasaba en los mentideros, aunque ya no queda ninguna huella de ellos fuera de las crónicas y los grabados de la época. A base de secretos se organizaron los madrileños en 1808 para abrazar el absolutismo, y restituir a Fernando VII, frente a los valores republicanos franceses que Napoleón quería imponer. Una placa en la fachada de la Real Casa de Correos, sede de la Comunidad de Madrid, recuerda la revuelta. A pocos pasos, en esa misma acera, se sitúa uno de los lugares más fotografiados de la capital: la placa del Km 0. Colocada allí en 1950 para señalar el origen del que parten todas las radiales que recorren la Península.

Entre Sol y el Palacio Real, paradigmas del poder popular y el poder imperial, se encuentra la plaza de la Villa, otra de las reliquias arquitectónicas capitalinas y sede del poder civil por más de tres siglos. Recibió su nombre después de que Enrique IV de Castilla, hermano de la reina Isabel I, otorgara el título de Villa a la población de Madrid en el siglo XV. Por entonces los Lujanes, unos ricos comerciantes de origen aragonés, levantaron su vivienda allí, de estilo gótico mudéjar, la más antigua de carácter civil, donde estuvo encarcelado Francisco I de Francia. Actualmente el edificio está ocupado por la Real Academia de Ciencias Políticas y Morales.
El aspecto actual de la plaza se configuró a lo largo de tres siglos. El sobrino del Cardenal Cisneros mandó construir, en el XVI, el palacete, de estilo plateresco, que toma su nombre. En el solar contiguo se construyó a finales del XVII la barroca Casa de la Villa, hogar del Ayuntamiento de 1692 a 2007, cuando el alcalde, Alberto Ruiz Gallardón, lo trasladó al Palacio de Comunicaciones de Cibeles.

Donde la calle Mayor se cruza con Bailén, se levanta el Palacio de Consejos o palacio de Uceda, otro edificio del siglo XVII, que alberga el Consejo de Estado, actualmente cerrado al público. Enfrente se erige la Catedral de la Almudena, un templo de aspecto neoclásico que terminó de construirse en los años noventa del siglo XX, aunque las primeras proyecciones datan del siglo XVI. Junto a él, al principio de la empinada Cuesta de la Vega, descansan los restos de la muralla musulmana y de una de sus torres, la de Narigües.

Hay vestigios del cercado medieval, de origen musulman, y de sus ampliaciones cristianas por toda la zona: en los sótanos de los restaurantes La Posada del León de Oro, la Botillería del Café de Oriente, La Posada del Dragón o el Foster’s Hollywood de Ópera, donde se pueden apreciar los fragmentos desenterrados mientras se cena. O en los patios de varios edificios de viviendas, donde la muralla servía de apoyo para nuevas construcciones.

El aparcamiento de la Plaza de Oriente y la estación de Ópera, en la plaza de Isabel II, también albergan restos del antiguo asentamiento musulmán y de varias construcciones cristianas de los siglos XVI y XVII: la Fuente de los Caños del Peral, el Acueducto de Amaniel y la Alcantarilla del Arenal.

Fiesta y milagros en La Latina
Al otro lado del viaducto de Segovia —una construcción contemporánea—, se vislumbra los jardines de las Vistillas. En agosto el parque se llena madrileños que celebran las fiestas de la Virgen de la Paloma, la patrona oficiosa de la ciudad, la oficial es la de la Almudena. La celebración se extiende por el barrio de La Latina. Un vecindario lleno de vida, especialmente los domingos por la mañana, cuando los puestos ambulantes del Rastro que venden desde mobiliario y revistas antiguas a ropa militar, toman la plaza de Cascorro por la mañana. Y a última hora de la tarde, cuando los pubs y bares de la superplaza que conforman las plazoletas de Puerta de Moros, Del Humilladero y De los Carros junto con la plaza de la Cebada, y las calles de Calatrava y de Paloma, se llenan de los que se niegan a terminar el fin de semana.

Además de ocio nocturno, el barrio acoge el Museo de los Orígenes de Madrid, junto a la calle de San Andrés. La institución exhibe objetos de los primeros habitantes de la zona, que se remontan al Paleolítico, hasta la proclamación de Madrid como capital. En aquel palacio, construido por los Lujanes en la primera mitad del siglo XVI es donde, según la tradición, San Isidro, uno de los sirvientes de la rica familia Vargas, obró milagros.

Fuente: El País 

| Elche, un oasis en la costa levantina





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El huerto del cura
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Paisajes intactos
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La Basílica de Santa María
La imagen que hoy se tiene de Elche es la de una ciudad vital y con una próspera industria del calzado: en sus fábricas se producen más zapatos que en ningún otro lugar de España –cuatro de cada diez, para ser exactos–. Salvo su emblemática Dama de Elche, poco o nada conocen los visitantes de su vasto patrimonio histórico. Y no digamos de su riqueza natural, pues cuando a alguno se le cuenta que aquí se encuentra el mayor palmeral de Europa y una cercana costa casi sin urbanizar en pleno Alicante, lo normal es que se quede como el famoso busto ibérico: de piedra.

La auténtica Dama está en Madrid, pero la copia más perfecta que nunca se ha hecho de ella –con técnica láser de reconocimiento tridimensional– se exhibe en el Museo Arqueológico y de Historia de Elche -MAHE-, un centro modélico que se nutre en gran medida de los hallazgos efectuados en el yacimiento de La Alcudia -3 km al sur- donde apareció la Dama. El museo ocupa el Palacio de Altamira –el antiguo alcázar– y un sótano de la plaza de Traspalacio. Esta, con fuentes transitables, terrazas y pasarelas rodeando la muralla árabe, es la mejor tarjeta de presentación de la ciudad alicantina y el punto de partida más lógico para descubrirla.

Junto a la histórica y hoy renovada plaza se alza la basílica de Santa María -siglo XVII-. En ella se representa cada 14 y 15 de agosto el Misteri d’Elx, un antiquísimo drama sacro-lírico, declarado por la Unesco Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, que se revive todo el año en el cercano Museo de la Fiesta.

El paseo por el corazón de Elche prosigue en los Baños Árabes que se sitúan dentro del convento de la Merced, y en la torre almohade de Calahorra, cuya fachada sostiene un jardín vertical con cerca de 3.000 plantas, y un gastrobar incrustado junto a la espesura, idóneo para refrescarse cuando aprieta el sol, que en Elche es 300 días al año.

Tras el recorrido histórico por la ciudad toca explorar su naturaleza, empezando por el Palmeral, declarado Patrimonio de la Humanidad. En realidad no se trata de uno solo, sino de docenas de ellos repartidos por parques públicos y huertos privados: en total engloba más de 200.000 palmeras, la mayoría datileras. El más famoso y visitado, pese a ser de pago, es el Huerto del Cura, guarida de un auténtico monstruo, una palmera-pulpo de ocho brazos, que ya pasmó en 1894 –tan antigua es– a la emperatriz Sissí: ‘tiene el poder y la fuerza de un imperio’ dijo, y con ese nombre, Palmera Imperial, se quedó.

El Museo del Palmeral de Elche
A tiro de dátil, en el Huerto de San Plácido, se halla el Museo del Palmeral, instalado en una casa tradicional del siglo XIX. En él, además de repasar su uso y evolución, se puede ver a los palmereros trepando a los árboles y a las artesanas trenzando la palma blanca, algo que según los historiadores ya se hacía en tiempos de la Dama, siglos antes de la invención del Domingo de Ramos.

Otro palmeral hermoso –este de acceso gratuito– es el Parque Municipal, que ofrece 6 hectáreas de verdor africano, valga el oxímoron. Se sitúa junto al Palacio de Altamira, a orillas del río Vinalopó. En él abre sus puertas de cristal El Dátil de Oro, un clásico de la restauración ilicitana, cuya especialidad es el arroz con costra: al horno, con huevo batido por encima. Para el postre es mejor reservarse para la Confitería Castell donde elaboran la tarta Camp d’Elx, con lo más rico de esta tierra: dátiles, almendras, cítricos, romero y granada mollar. Y luego, para dar un paseo digestivo, ahí tenemos el Paseo del Vinalopó, un tramo seco del río acondicionado para pasear y pedalear.

Junto al mayor palmeral europeo, Elche presume de los humedales: el Clot de Galvany, el Hondo y las Salinas. Este último espacio natural, conocido como las Salinas de Santa Pola –municipio que lo comparte con Elche–, es óptimo para observar aves con el primer y el último sol: avocetas, cigüeñuelas, cercetas pardillas, patos cucharas y colorados, fochas, pollas de agua y, sobre todo, flamencos –en época de cría se juntan hasta 8.000–. Se pueden ver desde la misma carretera, aunque existe una forma más discreta y entretenida de hacerlo, siguiendo una senda circular señalizada que nace en la playa del Pinet y bordea, durante dos horas, las salinas, las dunas y la orilla del mar.

Con esta naturaleza preservada se advierte que el gran negocio del siglo XX en Elche no fue el ladrillo, sino el calzado

El Pinet es una de las seis playas de la costa ilicitana, buena parte de ellas vírgenes y con espacios de alto valor ecológico. Con esta naturaleza preservada se advierte que el gran negocio del siglo XX en Elche no fue el ladrillo, sino el calzado. Aunque la feroz competencia china ha arruinado a muchas empresas zapateras de origen familiar, otras se han consolidado en el mundo, ofreciendo una calidad difícil de igualar y a precios asequibles.

En el Parque Empresarial de Elche, cerca del aeropuerto de El Altet, se pueden visitar varios outlets -Panama Jack, Martinelli, Mustang, Pedro Miralles, Wonders…- para comprar zapatos de marca con grandes descuentos. Pikolinos, además de una tienda despampanante, incluye un Museo del Calzado donde se repasa la historia de esta industria hoy casi de lujo que, paradójicamente, comenzó con artesanos que confeccionaban modestas alpargatas de campesinos.

Fuente: National Geographic 

viernes, agosto 19, 2016

EMÉRITA AUGUSTA.... FUENTE DE HISTORIA Y SABIDURIA



 | Mérida, paladar de América  
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Mérida, paladar de América
Salomónica, histórica y sabrosa, la ciudad no sólo custodia el conjunto arqueológico monumental más completo y mejor conservado de la Hispania romana, sino que es también la Capital Iberoamericana de la Gastronomía.

Intersección de caminos y rutas, espacio de descanso y de recreo, eje de la Extremadura autonómica. Céntrica, salomónica y hasta equidistante. Lejana. Bien comunicada. Húmeda y calurosa. Histórica y vulgar. Provinciana y capital. Patrimonio de la Humanidad y lugar de paso. Mérida es contradictoria y fácil de adjetivar.

También es gastronómica. Sabrosa, salada y dulce. Agria y, sobre todo, picante. Bajo el deseo de que el gran pasado romano no sea su única carta de presentación, Mérida es también la Capital Iberoamericana de la Cultura Gastronómica, título otorgado por la Academia Iberoamericana de Gastronomía.

Gracias a él, el conjunto arqueológico monumental más completo y mejor conservado de la Hispania romana está regado de aromas de América Latina. Su relación con el continente es clara: la Mérida mexicana y la de Venezuela remiten a lazos centenarios y culinarios.


El pimentón de La Vera

Que el logotipo de la capitalidad sea el pimentón molido no es azaroso. Producto nativo, el ají encontró pronto acomodo junto a cenobios jerónimos. Por eso el Monasterio de Yuste, donde decidió desfallecer el emperador Carlos V, destacó por el cultivo de la entonces exótica planta. Pronto todo el valle de La Vera, allí donde encaja Yuste, sobresalió en la técnica de ahumar el pimentón.

Su olor rememora a lumbre. La Denominación de Origen sella la calidad de un producto de la comida de subsistencia: con pimentón se conservan mejor los productos de la matanza del cerdo. Que los embutidos pasaran a un tono rojizo tras haber lucido negros es síntoma y consecuencia. Que los de Extremadura destaquen tiene su porqué. Quizás algo tuvo que ver América.

Productos de la dehesa, jamón, chorizos y morcillas, quesos, corderos, aceites y otros llegados del otro lado del Atlántico como pimientos, ají y tomate han encontrado en las riberas del Tajo y del Guadiana su caldo de cultivo. Todos son imprescindibles en Mérida. La cercanía con Portugal obliga a que todas las cartas, tapas y raciones tengan hueco para el bacalao.


Rescoldos imperiales

La gastronomía es resultado de influencias y saberes, de sinsabores y de ingenio. De cultura cristiana, judía y árabe. Y de historia. En la capital extremeña, a medio camino entre Cáceres y Badajoz para no enfadar a nadie, es fácil encontrar rescoldos imperiales como el Arco de Trajano, el Templo de Diana o el Foro Romano.

El Teatro, el Anfiteatro y el Circo obligan a ir en su búsqueda, entre piedras colocadas en los primeros años de nuestra era. Porque Mérida se remonta al 25 a.C., aunque su crecimiento y vanidad llegaron cuando el emperador Augusto, una década después, entregó la zona a los soldados como gratificación por su labor en las guerras cántabras. En mitad de la Vía de Plata, que cruza la península de Cádiz a Gijón, destaca también el Puente Romano, el más largo de la Antigüedad.

Dividiendo la ciudad en dos mitades, el Guadiana discurre manso, aunque a veces muestra peligro por las toneladas que reproduce de camalote, una planta invasora procedente del Amazonas. A pesar de que luce omnipresente el puente Lusitania, firmado por Santiago Calatrava y con un arco principal que alcanza los 190 metros de altura, los paseantes prefieren cruzar por el romano, ahora libre de coches.


Una capital nada clásica

El río Albarregas, que tiene un hermano en la Mérida venezolana, obligó a construir otro puente junto el acueducto Los Milagros, que traía el agua desde el embalse de Proserpina, otra de las huellas romanas de la comarca. Como las termas de Alange o el embalse de Cornalvo.

“Es contemplar las ruinas, en que muerden los siglos, cuando se nos antoja que los años, lejos de huir escurriéndose, quédanse y se fijan, pues nada como una ruina robusta da la sensación de permanencia”, escribió Miguel de Unamuno en sus Paisajes del Alma.

Ruinas que cobran vida en el Teatro de Arte Romano; ruinas que renacen cada verano en el Festival de Teatro Clásico; ruinas que han convertido a Mérida en una capital nada clásica, de casas bajas y encaladas, de calles estrechas y retorcidas, de historia visible y de platos por descubrir.

Fuente: El Mundo 

RUTA COLOMBINA POR HUELVA




 19/08/16 | Una ruta por la Huelva de Cristóbal Colón  
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Una de las réplicas de las carabelas que partieron de Palos de la Frontera rumbo a América
De los vinos que metió el navegante en las tres carabelas a la casa de los hermanos Pinzón o el Monasterio de la Rábida. Recorremos los Lugares Colombinos de Palos de Frontera que marcaron el primer viaje a América el 3 de agosto de 1492.

El tema enológico en Huelva viene de lejos, ya que de aquí, del puerto de Palos de la Frontera, salieron las botas de vino que metió Cristóbal Colón en las carabelas en su primer viaje rumbo a América el 3 de agosto de 1492. Por eso se los llama los “Vinos del Descubrimiento”. Hay origen concreto: la primera partida que llegó al Nuevo Mundo procedía del municipio de Villalba del Alcor y costó 1.422 maravedíes. Ahora ya tienen hasta denominación de origen: la del Condado de Huelva, que cuenta con su propia ruta enológica compuesta por varios municipios de la comarca homónima, al sureste de la provincia.

La zona abarca localidades como Moguer (el padre del escritor Juan Ramón Jiménez, onubense total, era bodeguero aquí y eso se nota en sus obras, empezando por Platero y yo), La Palma, Chucena, Niebla, Manzanilla o Bolullos Par del Candado. En esta última población está el Centro del Vino, que recorre la historia vinícola de la región. Allí también te cuentan que Ferrán Adrià se encuentra en los fans de un caldo local, el Vino Naranja (ése es su color: literal), presente en ocasiones en la carta de su restaurante Tickets de Barcelona.

Quién dijo ¡tierra a la vista!

Insistimos: esos vinos del Condado, introducidos por el maestre de la Orden de Calatrava, don Juan Mestre, en 1327, son los que metió Colón en las míticas carabelas. Ya se sabe: la Pinta, desde donde Rodrigo de Triana gritó ¡Tierra! por primera vez, la Niña y la Santa María. Hoy, el trío de embarcaciones cuenta con una réplica exacta en el Muelle de las Carabelas, uno de los llamados Lugares Colombinos de Palos de la Frontera, cuya ruta ha sido declarada Conjunto Histórico-Artístico. Se encuentran distribuidos a unos cuatro kilómetros de Huelva capital, justo donde confluyen los ríos Tinto y Odiel.

Tan fiel es la reproducción que Vicente Aranda rodó en su día aquí las películas Juana la Loca y Tirante el Blanco. En el centro de interpretación se puede ver un completo vídeo sobre cómo se fraguó la expedición al Nuevo Mundo. En la Punta del Sebo está el Monumento a la Fe Descubridora, una estatua de Colón realizada por una discípula de Rodin, Gertrude Whitney.

También hay otra del almirante en la Plaza de las Monjas de la capital y una más, ya en el Parque XII de Octubre, de Alonso Sánchez, un onubense que muchos historiadores consideran el primero en pisar territorio americano, antes incluso que Colón. Pero donde realmente comenzó todo es en el precioso Monasterio de La Rábida, a cuya puerta tocó el genovés (o corso o hasta catalán) acompañado de su hijo Diego para que les ofrecieran pan y agua. Así estaban las cosas para el navegante.

El papel de Isabel la Católica

Aun así, lo que en verdad buscaba era contactar con fray Juan Pérez, consejero de la reina Isabel la Católica, a la que quería pedir financiación tras siete años dando tumbos a la caza de fondos para ir a las Indias. Y con cero éxito, el mismo que encontró aquí al principio, ya que, cuando tenía medio convencida a la monarca, se le ocurrió pedirle que le hiciera gobernador, almirante y virrey de todo lo que conquistase, aparte del 10% de las riquezas con las que se topara. La reina se quedó blanca...

Patio interior del Monasterio de la Rábida.
Al final, fray Juan Pérez logra que se lo piense y la mujer le cede dos barcos y un puñado de hombres de Palos de la Frontera, zanjando así el pago de un juicio que la localidad había perdido contra la Corona. A la expedición se unieron los famosos hermanos Pinzón, que eran de aquí, y cuya casa-museo del estilo renacentista de la época puede visitarse hoy en día. No en vano, sus descendientes vivieron en ella hasta que la adquirió el Ayuntamiento en 1969.

Dentro hay documentación detallada del descubrimiento, así como cuadros y objetos de la época y hasta una sala dedicada al hidroavión Plus Ultra, el primero que cruzó el Atlántico. Es más, la Junta de Andalucía tuvo que restaurarla, ya que la conquista de América no hizo precisamente ricos a los Pinzón. Todo lo contrario: los arruinó. Sea como sea, pusieron rumbo a las Indias junto a Colón y compañía el ya citado 3 de agosto de 1492 a las 8 de la mañana. Así arrancó su diario privado el almirante: “Comienza el viaje. Que Dios nos ayude...”.

NUESTRO ROMÁNICO ESPAÑOL.....




19/08/16 | La Capilla Sixtina del románico está en León  
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La Real Colegiata Basílica de San Isidoro
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Veleta en forma de gall
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Cáliz de Doña Urraca
Al igual que la pintura rupestre tiene su Capilla Sixtina en Altamira, la románica está en León, concretamente en el Panteón Real de San Isidoro. Aquí, la calidad y cantidad de los dibujos es tal que no tiene parangón en ningún otro lugar, y no hay que ser ningún experto para darse cuenta de ello.

La Real Colegiata Basílica de San Isidoro (que este es su nombre completo) es un conjunto de construcciones religiosas que se han ido superponiendo y adosando a lo largo de once siglos.

En principio fue un sencillo monasterio que se construyó en el s.X junto a la muralla romana para albergar los restos de San Pelayo. Hoy es una iglesia, un claustro, un museo, una biblioteca, una torre… un grupo de edificaciones románicas con añadidos góticos, renacentistas, barrocos…

A pesar de su belleza, la fachada sur no llama demasiado la atención cuando se viene de ver la cercana catedral, maravilla gótica donde las haya. Sin embargo, la Colegiata Basílica tiene una iglesia cuyo retablo mayor merece por sí solo una atenta visita.

El museo custodia tesoros únicos, como el Cáliz de Doña Urraca (s. XI), que algunos identifican con el Santo Grial, o el Arca de los Marfiles (s. XI).

La biblioteca guarda 800 pergaminos, 150 códices y más de 300 incunables, entre los que destaca la Biblia visigótico-mozárabe del s. X.

El claustro románico es el más antiguo de España. Allí se celebraron las Cortes de León en 1188 y allí se redactó la Carta Magna Leonesa, reconocida por la Unesco como “el testimonio documental más antiguo del sistema parlamentario europeo”.

Y domina el conjunto la llamada Torre del Gallo, coronada por una veleta en forma de gallo de cobre recubierta de oro, símbolo de la ciudad y de extraño origen oriental, posiblemente persa.

Con todo, la maravilla de las maravillas está muy cerca, a los pies de la iglesia: el panteón. En un cuadrado de solo 8 metros de lado, docenas de pinturas al temple (dicen los expertos que no hay que confundirlas con los frescos) recubren la totalidad de techos y muros.

Sobre las tumbas de 23 reyes y reinas, infantes y condes leoneses, los artistas hoy desconocidos desplegaron un libro de imágenes que narran el Evangelio como un cómic, única forma de que entendieran la historia los que no sabían leer, que entonces eran la inmensa mayoría.

Las figuras del Nuevo Testamento (desde la Anunciación a la Crucifixión), están vestidas con ropas medievales. De lejos puede dar la impresión de que se trata de mosaicos bizantinos, cuando en realidad es pintura sobre estuco.

Colores vivos que parecen pintados ayer; ausencia de perspectiva; volúmenes geométricos, como corresponde al más puro estilo románico.

Una maravilla que asombra y que tenemos la suerte de que esté muy cerca de todos nosotros.

Fuente: ABC 

viernes, julio 29, 2016

RUTAS EN ANDALUCÍA.......



29/07/16 | Diez maravillosas rutas en Andalucía sin tocar la playa  
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Cascada de la Cimbarra, Jaén
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Pasarela sobre el río Castril
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Vejer de la Frontera, Cádiz
Más de 1.100 kilómetros de costa, dos Parques Nacionales y ciudades como Sevilla, Córdoba o Granada, son la carta de presentación de Andalucía, pero esta tierra es mucho más. Ruinas romanas, pueblos que desafían a la gravedad, senderos de vértigo o ríos que parecen de otro planeta también son Andalucía. Anímate a descubrir esos otros destinos, los que no salen en la primera página de las guías de turismo pero te dejan boquiabierto y alucinado.

La roma andaluza
Si nos gusta la arqueología, tenemos dos paradas ineludibles. La primera de ellas es en Santiponce ‘a escasos 15km de Sevilla’, donde encontramos los restos de la antigua ciudad romana de Itálica ‘206 a.C.’, de la que podemos ver su anfiteatro romano y parte del trazado de sus calles. A unas dos horas y media en coche desde aquí, en Cádiz, tenemos el Conjunto Arqueológico Baelo Claudia, una de las mejores muestras del urbanismo romano que se conoce.

Caminito del Rey, Málaga
Tendremos que dejar el vértigo en casa para disfrutar del desfiladero de los Gaitanes desde este particular Caminito. Se trata de un paso colgado de la propia pared de la montaña, que en algunos tramos tiene un metro escaso de amplitud y llega hasta los 100 metros de altura. Aunque estuvo cerrado al público por su mal estado de conservación durante 15 años, tras un largo proceso de rehabilitación, se abrió al público en marzo de 2015.

Río Tinto, Huelva
Como si estuviéramos en Marte, el paisaje se tiñe de rojo en el curso del río Tinto, que recorre la provincia de Huelva. El peculiar color de este río se debe a la alta concentración metales pesados de los acuíferos subterráneos. Además de contemplar la particular belleza del río, podemos acercarnos hasta Riotinto y conocer su Parque Minero, donde visitar su museo y descubrir cómo la actividad minera transformó la comarca.

Vejer de la Frontera, Cádiz
Uno de los pueblos blancos andaluces donde corremos el riesgo de quedarnos sin memoria en nuestra cámara de fotos, especialmente en su recinto amurallado, en perfecta conservación. Sobre lo alto de una colina, Vejer resplandece casi hasta hacernos entrecerrar los ojos. Sin embargo, debemos mantenerlos bien abiertos para disfrutar de sus increíbles vistas porque desde aquí podemos llegar a ver incluso la costa africana.

Cascada de la Cimbarra, Jaén
Un impresionante caudal de agua cayendo por una pared vertical de casi 40 metros de altura, así es uno de los secretos jiennenses mejor guardados. Desde el ayuntamiento de Aldeaquemada, el municipio más cercano, nos recomiendan dejar el coche en el collado de La Cimbarra y desde allí tomar la vereda de la derecha, si queremos ver la cascada desde el pie de la caída, o el de la izquierda, si queremos ver el salto de agua de frente.

Sierra de Grazalema, Cádiz
En la Serranía de Grazalema es abril todo el año y es que, según las estadísticas, aquí llueve más que en ningún otro lugar de la península, algo que contribuye a hacer de ésta una de las áreas de mayor valor ecológico de Andalucía. La intensidad pluviosidad y la naturaleza caliza del terreno hace que esta zona sea un paraíso para amantes de la escalada y la espeleología, ya que allá donde miramos encontramos paisajes escarpados, cuevas y grutas.

Cortegana, Huelva
A escasos 60 kilómetros de la frontera con Portugal encontramos una pequeña joya rural con un tesoro en su interior, el castillo de Sancho IV, donde cada mes de agosto se celebran las jornadas medievales más importantes de Andalucía. Además del valor histórico y arquitectónico de la villa, merece la pena visitar Cortegana por su riqueza natural. El municipio está en plena sierra de Aracena rodeada de valles repletos de alcornoques y castaños.

Pasarela sobre el río Castril
Aunque la capital y Sierra Nevada centran el mayor atractivo turístico de Granada, existen otros rincones con encanto en esta tierra, como el Altiplano granadino, una zona de contrastes con lugares casi desérticos y elevadas sierras. Aquí encontramos tesoros como la pasarela colgante sobre el río Castril, un espectacular paseo de apenas 20 minutos a través de una pasarela de madera por la garaganta del río. Además del propio municipio de Castril, también merece la pena visitar Huéscar, capital de la comarca.

Castillo de Vélez-Blanco
Esta fortaleza renacentista, una de las mejores de Andalucía, impresiona ya desde la lejanía, con una silueta en perfecto estado de conservación en la ladera de una colina. Ocupa una superficie de casi 2.500 metros cuadrados y consta de dos edificios principales unidos por un puente levadizo. Al visitarlo, no podemos perdernos su Patio de Honor, construido en mármol blanco y considerado una joya del Renacentismo.

Setenil de las Bodegas
Probablemente uno de los destinos más curiosos que podemos encontrarnos en tierras andaluzas: un pueblo enclavado en la roca. Adaptándose a la perfección a la orografía del terreno, parte del casco urbano del municipio se ha ido construyendo alrededor de las rocas, algunas sobre ellas y otras directamente en su interior. Recorriendo sus callejuelas podemos encontrarnos de repente en el corazón de la roca.

Fuente: ABC 


jueves, julio 21, 2016

XIV TALLERES POR LA PAZ DE SAN PABLO DE BUCEITE 2016



XIV Talleres por la Paz de San Pablo de Buceite 2016. Programa

La Junta Municipal de Distrito de San Pablo de Buceite ha publicado el programa del evento intercultural XIV TALLERES POR LA PAZ, que se celebran del 21 al 31 de julio.
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El programa de actos públicos comienza con labienvenida a los jóvenes estudiantes de arte cubanos el jueves 21.
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El sábado 23 tendrá lugar la Presentación Oficial con la presidenta de la JMD de San Pablo María del Mar Vega, el alcalde de Jimena Pascual Collado, y el vicepresidente de Diputación de Cádiz Juan Carlos Ruíz Boix.
A continuación presentación de la delegación de jóvenes cubanos. Exposicón Veo  Veo en la calle La Viña, y Verbena Popular en la Plaza de los Naranjos.
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El lunes 25 de julio tendrá lugar la Conferencia por la Paz, pronunciada por el Defensor del Pueblo Andaluz Jesús Maeztu Gregorio de Tejada.
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A partir del lunes 25 y hasta el sábado 30 se celebrarán conciertos, exposiciones, proyecciones de cine, acto literario, etc... en la Casa de la Cultura Enrique Tierno Galván y al aire libre en la plaza de los Naranjos.


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miércoles, julio 06, 2016

II FESTIVAL DE ARTES ESCÉNICAS DE CASÁRES



Información del Ayuntamiento de Casares

II FESTIVAL DE ARTES ESCÉNICAS DE CASARES
LUGAR: Casco histórico de Casares (Málaga), Plaza de España y el Paseo de la Carrera como escenarios principales.
FECHA Y HORA: 8 y 9 de julio de 2016 a partir de las 21:30 horas
Dos días para disfrutar del casco histórico de Casares, del encanto de sus calles y rincones que se convierten en escenario de espectáculos de Danza, Teatro, Circo, Música, zancudos y títeres. 
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PROGRAMACIÓN
VIERNES 8 DE JULIO
21:30 h. Paseo de la Carrera
“Salvemos el bosque”, La Duda Teatro (Almería)
Pasacalles, marionetas y teatro de calle
23:00 h. Plaza de España
"El pequeño Quijote", Taller de teatro de Casares y Secadero
0:30 h. Paseo de la Carrera
“Escalofriki”, El Trapecio más pequeño del mundo (Francia)
Paseo de la Carrera
"Li-on" (Erredeka Soundsystem) sesiones de Balkan y world Music (Granada)
Pondrá música durante los dos días del festival
SÁBADO 9 DE JULIO
21:30 h. Paseo de la Carrera
“Des'equilibrio” Conect Danza. Danza Contemporánea. (Almería)
Desolación, desorientación y desconfianza invaden el sentir de quienes sueñan con un mundo perfecto que nunca llegará hasta que encuentren el equilibrio.
Titón. Zancudos, malabaristas y escupefuego
23:00 h. Plaza de España
“Se suspende la función” Taller de teatro Mujeres del Secadero (Casares)
0:30 h. Paseo de la Carrera
“Sinkeli” TeAcuerdas (Granada)
Delirante espectáculo de manipulación, enredos y equilibrios arriba y abajo de una cuerda.
1:30 h. Paseo de la carrera
Ruby&Sky Flow Artist in a Dub Circus. Música y Artes Circenses. (Méjico - U.K.)
Composiciones en un Live Act lleno de experimentación sonora. Sky Flow artista complementará este show con sus numerosos hulahop

Más información en:

JUEGA Y CAMBIA EL CLIMA. PROYECTO DE CIUDADANÍA GLOBAL EN JIMENA DE LA FRONTERA




Información de MZC
En el taller "Juega y Cambia el Clima" se trabaja el juego cooperativo, reciclaje y la expresión artística para actuar a nivel local sobre el cambio climático. 
LUGAR: Sede de la Asociación Cultural "El Corral de la Paca", C/Ancha, nº8, Jimena de la Frontera (Cádiz)
FECHA: Jueves 7 y martes 12 de julio de 2016
HORARIO: De 10:00 a 13:00 horas
DIRIGIDO A: Niños y niñas de 5 a 8 años
INSCRIPCIONES: En el teléfono 672 682 973 (Eduvigis)
Desde el equipo de Educación para el Desarrollo de Mujeres en Zona de Conflicto MZC, quiere contribuir en la nueva agenda del desarrollo, que supone una nueva oportunidad para alcanzar un desarrollo sostenible para todos los pueblos. Este proyecto completa a nivel local con los colectivos con los que venimos trabajando enfatizando la dimensión de acción e incidencia de un proceso de educación emancipadora involucrándolos y haciéndolos participes de una agenda global para la equidad y el desarrollo. Los ODS han comenzado su andadura en este año y urge comenzar a sensibilizar a la Ciudadanía de su capacidad transformadora e implicación a nivel local/global. Por ello presentamos este proyecto que se suma a la labor de sensibilización iniciada en proyectos anteriores.
El taller se ubica dentro del proyecto "Por una Ciudadanía Global desde Jimena de la Frontera acercándonos a los ODS desde la equidad de género y enfoque local/global.

Más información en:
Eduvigis Collado Rodríguez
Delegada de MZC Cádiz
Equipo de Educación para el Desarrollo
Cámara de Comercio, oficina nº 9
11330 Jimena de la Frontera (Cádiz)
Telf: 956 641 289 / 672 682 973
educacion@mzc.es

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