lunes, octubre 15, 2018

ESPAÑA LIMITA AL NORTE, CON EL MAR CANTÁBRICO......LOS MONTES PIRINEOS.......





Porqué será...
que cuando veo estos mapas
me dan ganas de llorar.

Siento que España no es España
sino un puzle nada más
en manos de unos chorizos
que la quieren destrozar.

Me quitaron las regiones
e inventaron las autonomias
llenaron de maldiciones
a una tierra bendecida.

Ahora vuelven otra vez
a querer repartir el pastel
España..una..dos..tres..
y vergüenza hay que tener

Para pisotear la historia
de un pueblo hermoso que es
y borrar de nuestras memorias
la grandeza de lo que fue.




sábado, agosto 25, 2018

CÁDIZ, UNA CIUDAD MILENARIA CON UN ENCANTO ESPECIAL ......

Me trae tantos bonitos recuerdos esa Alameda Apodaca que no he podido por menos que traer este artículo del País aquí a mi blog.....

Sueños de estudiante que deambulaba por Cádiz y esta preciosa alameda con encanto que jamás olvidaré....
Entre sus baluartes se escaparon versos de juventud que vuelan sin cesar entre sus farolas  y se adentran en el mar gaditano...….
Buenos días


Currrini



24/08/18 | Alameda de Apodaca, mirador a Ultramar  
2635324.JPG
La Alameda Apodaca, en Cádiz. JOSÉ LUCAS AGE
Un paseo gaditano entre baluartes y almenas con la vista puesta en el Atlántico.

Es un lugar de nieblas oceánicas y aroma de jardines americanos. Un paseo urbano que de pronto se convierte en una asombrosa postal marina en la que baten olas con furia atlántica. Las viejas calles de Cádiz, con sus fachadas de piedra ostionera y los balcones de forja blanca, terminan siempre en el mar y su más famoso paseo es la Alameda Apodaca. Desde allí se contempla la inmensa bahía de Cádiz y, si nos empinamos un poco, podríamos vislumbrar muy al fondo los litorales americanos.

La Alameda Apodaca es un balcón al Atlántico. Aquí sopla el viento de ultramar y el olor de las algas y el salitre se cuela en los interiores domésticos. El vapor marino empaña los espejos y penetra en las maderas de los muebles. Hay un olor inconfundible en las casas de Cádiz que dan a esta alameda marina.

Puede que sea una de las vistas al mar más hermosas del mundo porque es ciudad, jardín y océano. Todo al mismo tiempo. Un paseo que se remonta al siglo XVII, cuando se llamaba Caletilla de Rota. La muralla histórica es la frontera con el mar y los baluartes y almenas recuerdan que este lugar fue deseado por corsarios y piratas.

Por esta postal marina ha pasado la Historia. Cuando sopla la calma chicha, se ven en el fondo navíos hundidos en antiguas batallas y los galeones de la Carrera de Indias. También se adivinan colosos corroídos por el salitre. Son los trasatlánticos que partían a La Habana, Buenos Aires o Montevideo. Ahora no son más que un sueño de herrumbre en el fondo de mares sin nombre.

Hay que sentarse en uno de los bancos que dan al mar para descubrir cuando llega el soplo de marea. Y aprender la diferencia entre el viento abonanzado, el fugoso, el galeno o de vela larga. Todo ese saber marino que tienen los gaditanos en las rosas de viento de su memoria.

La alameda es un trozo americano en la vieja Europa. Mientras se contempla el mar que lleva a América, se pasea por un jardín histórico lleno de glorietas con plátanos, ombús y chirimoyos. La historia de las antiguas colonias se descubre con los bustos de héroes americanos de este salón vegetal.

Hay una estatua especial en una de las plazuelas. La imagen de un poeta que se baja de su pedestal porque quiere llegar a la playa. Es Carlos Edmundo de Ory, caballero del postismo y creador de los aerolitos líricos, cuya casa natal da a este mirador atlántico. Casi llega la espuma de mar a su estatua porque está a la altura de los que pasean. Es una imagen en bronce a la que se puede echar un brazo por el hombro o darle un beso en las mejillas frías. El escultor dejó el pedestal vacío. No hay rastro del poeta. Hasta que a unos metros vemos que la estatua ha salido huyendo, escapando hacia el mar y despreciando la gloria en bronce. Una estatua que camina asombrada hacia el Atlántico.

Fuente: El País

miércoles, agosto 22, 2018

LOS SUEÑOS DE UN POETA






¿ En el vientre de mi madre….?

¿allí aprendía a escribir?

Eso me decía mi padre

Al siempre referirse a mi.

Mi Currini es a mi padre

Lo que el ingenio  a mi,

Un día y otro día

Lo volvía a repetir.

Yo no entendía nada de aquello

Que me quería decir

Pues al sentirme tan pequeño

Era un misterio para mí.

 

Fueron pasando los días

Y el misterio no aprendí

Pero en la escuela de Román

Con tinta comencé a escribir.

 

Lo primero eran “palotes”

Doblados y retorcidos

Que eran mis propias dotes

Que en el vientre había adquirido.

 

Mi padre seguía diciendo

Mi Currini que es muy listo

Nadie le gana escribiendo

A pesar de ser muy chico

 

Y es que un padre que te adora

No piensa  ni lo que dice

Hasta que llega la hora

Que  el tiempo le contradice.

 

De escuela en escuela estuve

Leyendo y deletreando

Y siempre a mis padres tuve

Por modelos y por santos.

 

La vida que es un pañuelo

Y nos vuelve a todos santos

Adorando a nuestros padres

Que nos arroparon tanto.

 

Mi madre me dio la vida

Mi padre puso el amor

Y yo les sigo escribiendo

Con todo mi corazón.

 

Dedicado a todos los hijos que perdieron a sus padres y jamás han podido olvidarlos.

 21-08-2018

 

Currini.

viernes, julio 27, 2018

LA PRESENCIA Y EL SONIDO DE LAS AVES EN ANDALUCÍA





27/07/18 | Concierto alado en las marismas sevillanas  
2611443.JPG
Una bandada de flamencos en una de las lagunas de la reserva natural Dehesa de Abajo (Sevilla). HANI LAT
"Tengo un pájaro en primavera / para mí sola canta”, dejó escrito la gran Emily Dickinson, aunque lo cierto es que en primavera los pájaros no cantan para nosotros, sino para los otros pájaros. Efervescente y bulliciosa, es la estación en la que muchas aves inician sus bellos ritos de cortejo y los consiguientes trabajos de nidificación y cría. En el entorno de Doñana son muchas las que se instalan en las marismas para reproducirse, creando un hermoso paisaje visual —y sonoro— único en Europa. Que Doñana (que abarca tierras de Sevilla, Huelva y Cádiz) es un paraíso para los pájaros es algo bien sabido; quizá no lo sea tanto que el ecosistema de la marisma sevillana es también rico en opciones para los que deseen iniciarse en el llamado turismo ornitológico, que no es más que aventurarse, prismáticos y guía en ristre, para avistar pájaros en parajes naturales.

Isla Mayor
Los alrededores de Isla Mayor (población situada a unos 50 minutos de Sevilla) son excepcionalmente fértiles para observar todo tipo de aves anátidas, limícolas y rapaces. Sabedor de este potencial turístico, el municipio ha decorado con llamativos murales estilo pop art muchos de sus edificios públicos e industriales. Pero la verdadera atracción son los terrenos destinados al cultivo del arroz, cuya topografía fue espectacularmente llevada al cine por Alberto Rodríguez en La isla mínima (2014), y que despliegan una rara belleza, en especial en los amaneceres y atardeceres. El amante de los pájaros hará bien en madrugar y pasear por los caminos que rodean estos arrozales, donde buscan su alimento cada día cigüeñas blancas y negras, garzas imperiales y moritos.

Cerca de allí, en el término de La Puebla del Río, discurre uno de los ramales del paraje natural del Brazo del Este —uno de los antiguos brazos del río Guadalquivir—, que es también un tesoro para el turismo ornitológico por la gran cantidad de especies que pueden observarse: garzas, ánades azulón y rabudo, pato cuchara, cerceta pardilla, milano real, aguilucho lagunero, martinetes… Este cinturón de vegetación natural, además, acoge una de las mayores poblaciones de calamones de toda Europa, con su plumaje azul brillante y sus vistosos picos rojos.

Dehesa de Abajo
Por su parte, la reserva natural concertada Dehesa de Abajo es una interesante parada por la diversidad de sus más de 600 hectáreas: lagunas, canales, pinares y un acebuchal con caminos que pueden recorrerse a pie, en bicicleta o a caballo. Desde los observatorios que se ubican junto a la laguna —y siempre que se guarde el debido silencio—, no es difícil avistar flamencos, fumareles, zampullines, patos colorados, espátulas y especies protegidas como la focha moruna y la cerceta pardilla. Además, por los pinares y pastizales en los que pastan caballos y vacas, sobrevuelan rapaces como milanos negros y reales, ratoneros y águilas calzadas. La entrada a esta reserva, conocida por su enorme colonia de cría de cigüeña blanca, es libre y gratuita, pero hay que pagar dos euros por dejar aparcado el vehículo en la entrada. También se ofrecen visitas guiadas (en grupos de un mínimo de 10 personas), cursos de ornitología, botánica, herpetología y entomología, así como talleres de fotografía y un restaurante con arroces típicos de la zona.

Cañada de los Pájaros
Y para los que pierdan la paciencia en los observatorios o estén ávidos de ver aún más especies, el lugar idóneo es la Cañada de los Pájaros, una maravillosa reserva natural puesta en marcha hace unos 30 años por una pareja de entusiastas biólogos que, con esfuerzo encomiable, transformaron una gravera abandonada en un humedal único por su situación estratégica en plena ruta migratoria. En la actualidad, esta reserva acoge programas de educación ambiental y recuperación de avifauna, y destaca por sus proyectos de cría en cautividad de especies amenazadas, como la focha cornuda (que estuvo a punto de extinguirse en Europa) o la grulla común (que hacía mucho que no anidaba en Doñana y que ahora ha vuelto a hacerlo).

Lo que hace diferente a la Cañada de cualquier otro paraje de la zona es la posibilidad de admirar unas 200 especies de aves diferentes —algunas de ellas exóticas— y observar con más profundidad su comportamiento. Entre garcillas, cercetas, malvasías, cigüeñas, porrones, avocetas, flamencos y martinetes, el visitante asiste a un espectáculo visual y sonoro que podría ser el mejor sueño de Burt Lancaster en El hombre de Alcatraz y la peor pesadilla de Tippi Hedren en Los pájaros. El enclave no es solo recomendable en primavera, sino durante todo el año, pues acoge aves en todos los momentos del ciclo migratorio. Para sus promotores, la mayor satisfacción es saber que hay algunas que vuelven cada año. Además, la Cañada cuenta con una casa rural de dos plantas con capacidad para entre dos y cuatro personas y con una taberna con vistas a la laguna.

Fuente: El País

lunes, julio 16, 2018

FESTIVIDAD NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN EN TORREGUADIARO 2018

 
Estas bonitas imágenes de la Virgen por el mar son del año 2015, aunque también las tengo del 2016 y de 2017 pero estas son las que más me han gustado para traerlas aquí como recuerdo porque este año no se ha podido celebrar la procesión por el mar porque al parecer el vaporeto del puerto estaba averiado y otro barco disponible al ser mas grande no podía acercarse a la playa. Asi que la procesión se ha hecho como se ha podido por tierra creo que hasta  la Plaza de Encarnación Sánchez. Digo creo porque bajé con tiempo suficiente para volver a hacer mis fotos de la procesión marinera pero se nos dijo que no era posible y un poco confuso me he regresado a casa sin ánimos de volver a bajar.
Espero que el año próximo se hagan las gestiones pertinentes con la debida antelación para que el barquito que siempre ha servido para este menester, se encuentre operativo, con la finalidad de que los cientos de personas que esperaban en la playa no queden defraudados pues hay que tener en cuenta que hay muchas personas mayores que con gran ilusión esperan en la ensenada la llegada de La Virgen y después continúan en la procesión hasta La Plaza donde se oficia la misa marinera.
 
 
 






























viernes, julio 13, 2018

PAISAJES DE MAR Y ROCAS EN LA COSTA ESPAÑOLA



13/07/18 | 12 alucinantes paisajes de mar y roca en la costa española  
2611419.JPG
La naturaleza se comporta a menudo como una consumada escenógrafa. Conocer las claves de los procesos geológicos que la marea del tiempo ha dejado en las costas españolas es el hilo argumental del turismo geológico asociado a volcanes, fallas, basaltos y yacimientos datados en muchos miles, millones de años que de alguna manera, al pisarlos, se nos acercan.

España es el país europeo con mayor número de geoparques auspiciados por la Unesco (12 en total), cuatro de los cuales son costeros: Cabo de Gata, Costa Vasca, El Hierro, y Lanzarote y Archipiélago Chinijo, proponemos una visita a todos ellos, más otros ocho enclaves, cuando menos vistosos, entre un sinfín de estructuras pétreas. Maravillas en el litoral que bien merecen una explicación.

1. Paseando por el Averno.- Volcán Teneguía (La Palma)
Uno de los clímax telúricos españoles se alcanza trepando por el volcán Teneguía (en Fuencaliente de La Palma). Su erupción de 1971, que expulsó 40 millones de metros cúbicos de piroclastos, fue la última de entre las ocurridas en tierra registrada en España. Hay un continuo ir y venir de senderistas fotografiando desde su cono las negras lavas. Por la parte alta del volcán, de 90 metros de altura, todavía emanan gases calientes, oxidando y confiriendo a las rocas una colorista envoltura roja y amarilla.

2. Cuando el ‘flysch’ habla.- Geoparque de la Costa Vasca (Gipuzkoa)
Las 1.300 visitas —a pie y en barco— programadas anualmente en el geoparque de la Costa Vasca lo acreditan como una apuesta geoturística exhaustiva. El flysch es una especie de milhojas en el que se intercalan capas duras y blandas formadas por sedimentos y fósiles marinos depositados en el fondo del mar; son las páginas de un libro que nos permite leer sin interrupción 60 millones de años. En Zumaia podremos observar la fina capa negra dejada por el impacto de un asteroide hace 66 millones de años, que supuso la extinción del 60% de las especies, dinosaurios incluidos. No es hasta la bajamar cuando la playa de Itzurun regala al paseante la rítmica belleza de estratos y paredes laminadas que sirvieron de escenario a Juego de tronos.

3. Inspirando a Dalí.- Cabo de Creus (Girona)
Hay sitios que se vuelven expresión de gozo geológico. Este parque natural es testigo de lo ocurrido hace 300 millones de años a 20 kilómetros de profundidad, durante la formación de una cordillera. Uno se tropieza en torno al faro con brillantes micas, turmalinas negras, pliegues de esquistos que nada tienen de volcánicos. Una buena parte de la exposición del Espai Cap de Creus (Cadaqués), abierto en la antigua vivienda farera, está consagrada a la geología. En la cala Jugadora, protegida de la tramontana, los bañistas toman el sol en plataformas rocosas mientras los filones de pegmatitas, de nombre Es Roigs (Los Rojos), sirven de telón de fondo.

4. Dantesca barbacoa.- Timanfaya (Lanzarote)
Las erupciones entre 1730 y 1736 y la de 1824, que recubrieron la cuarta parte de la isla canaria, son razón para visitar el geoparque de Lanzarote y Archipiélago Chinijo. Para cualquier geoaficionado, la fiesta comienza en el centro de visitantes del parque nacional de Timanfaya, donde se simula una erupción volcánica y las pasarelas generan la ilusión de caminar entre lavas. Siguen las demostraciones de anomalías geotérmicas: quema de aulagas —a 1,5 metros de la superficie se registran 250 grados— y géiseres producidos al verter cubos de agua por tubos de sondeo —se alcanzan 610 grados a 13 metros de profundidad—.

5. Peñascos muy pintones.- Parque geológico Costa Quebrada (Cantabria)
A las puertas de Santander, Costa Quebrada es un parque geológico en el que el oleaje ha tallado un exquisito concentrado de formas litorales. Crestas, istmos, dolinas, colapsos. De la trama fecunda de cuchillones ocres de la playa de La Arnía (Piélagos) sorprende que sean las mismas calizas empleadas en la cueva de Altamira a modo de lienzo; su rasa mareal es un laboratorio biológico a cielo abierto.

6. El geodesierto.- Cabo de Gata (Almería)
El parque natural de Cabo de Gata-Níjar mantiene su condición de geoparque en buena medida por sus acantilados volcánicos: los mejor conservados de la costa peninsular española. Se encuentran singularidades como Los Escullos y su playa del Arco, una duna petrificada moldeada por taffoni, cavidades redondeadas creadas por el viento, como si de una centrifugadora de partículas se tratase. Desde el bar-discoteca Chamán se aprecia la blancura de las dunas fosilizadas.
Quien busque el magmatismo del cabo de Gata se decantará por la playa de Mónsul, con esas oscuras formaciones rocosas en forma de olas, ¡tan artísticas!, producto de la erosión de un volcán submarino.

7. Del arco al roque.- Geoparque El Hierro
Desde la cima insular del monte Malpaso hasta el volcán submarino Tagoro, El Hierro justifica holgadamente su declaración de geoparque (elhierrogeoparque.es). De los arcos pétreos que adornan su costa, el de la Tosca es el más recóndito. Para dar con él —a unos 3,5 kilómetros del Pozo de la Salud, en dirección a El Verodal— hay que tomar el segundo camino tras rebasar una cabaña, entre arrebatadores malpaíses regurgitados por el volcán del Roque de Bascos. Por medio de acantilados labrados en coladas basálticas se abre el Arco de la Tosca: puente que une puntas costeras gracias a las columnas y al malpaís de la parte superior de las coladas, a modo de dovelas centrales.

8. El manto, a la vista.- Cabo Ortegal (A Coruña)
El complejo de Cabo Ortegal (geoparque en ciernes) saca a la luz rocas de la litosfera profunda generadas durante la formación de Pangea, el último supercontinente de la historia de la Tierra (que empezó a fracturarse hace unos 200 millones de años). Hallaremos aquí un compendio de rocas del manto, nada habituales en la corteza terrestre.

9. Gigantes carbonizados.- Islas Columbretes (Castellón)
Componen la imagen de una ordalía de fuego y furia que hubiera irradiado una veintena de islotes, pero las Columbretes no son sino tierras volcánicas que han ido emergiendo tras sucesivas erupciones. Produce un extraño poder de encantamiento fondear a 50 kilómetros de la Península, en la caldera abierta que es la rada de Illa Grossa. La cola de esta suerte de anguila la conforman los islotes de Mascarat, Senyoreta y Mancolibre.

10. El escultor natural.- Erosiones de Bolnuevo (Murcia)
Cuenca posee su Ciudad Encantada; Mazarrón, sus erosiones de Bolnuevo, al borde de la carretera costera. Las gredas de materiales blandos y conchas fosilizadas, pintados en tonalidades cetrinas, se transmutan en arte, y las aguas y el viento, en escultores. Estas setas picudas brotan en un paraje donde hace cinco millones de años rompían las olas. Su poder de sugestión se acrecienta con iluminación nocturna; a sus pies se celebra en verano un recital de piano a la luz de 200 velas.

11. Chapoteo de dinosaurios.- Playa de La Griega (Asturias)
Las icnitas son rastros fosilizados, pero ninguna deja volar tanto la imaginación como las dejadas por dinosaurios. El Museo del Jurásico de Asturias, en Colunga, conserva la tercera mayor y más diversa colección de huellas de dinosaurios del mundo. Muy cerca, en la playa de La Griega, encontraremos icnitas de saurópodos, terópodos y estegosaurios. En lo tocante a los primeros, son las huellas más grandes del Jurásico (una alcanza 130 centímetros).

12. La playa monumental.- Las Catedrales (Lugo)
El monumento natural de la playa de las Catedrales se recorre como quien va a un museo; eso sí, en bajamar. Uno no sabe qué admirar más, si las arcadas que quieren ser arquivoltas góticas o si la belleza de las cuevas, donde se recomienda no acceder por riesgo de desprendimientos. Las Catedrales es ejemplo de la constante modificación que sufren los acantilados.

Fuente: El País

MONASTERIOS IMPORTANTES DE ESPAÑA



13/07/18 | Los monasterios más impresionantes de España

2611420.JPG
Monasterio de San Juan de la Peña - FABIÁN SIMÓN
2611421.JPG
Monasterio de Santa María de El Paular, en invierno - JAIME GARCÍA
2611422.JPG
San Andrés de Arroyo, en Palencia
El Paular, Madrid
En un tesoro se convirtió la ermita de Santa María del Poblar, envuelta por la extraordinaria belleza natural del valle alto del Lozoya, al hacerse una de las cartujas con mayor poder de Europa. Miles de ovejas merinas y los terrenos donados a la orden la convirtieron en el centro económico de la comunidad religiosa. La soledad interior -son monjes eremitas que habitan en comunidad- y su separación del mundo a través del silencio son su enseña.

La Rábida, Huelva
Junto a la Punta del Sebo, confluencia de los ríos más peculiares del suroeste andaluz, el Tinto, con sus aguas rojo bermejo, y el Odiel, vía comercial desde tiempos fenicios, el convento es la fachada más americana de este recorrido. Allí donde comenzó la aventura exploradora de Colón. Su claustro mudéjar es lo más llamativo y aún guarda detalles de la alcazaba almohade o pequeño monasterio musulmán donde los monjes-guerreros oraban y defendían la costa de incursiones piratas.

San Juan de la Peña, Huesca
Uno cree haber visto el mejor Pirineo aragonés en el puerto de Oroel cuando, de repente, una curva de la carretera que desciende nos sitúa ante el recoleto monasterio que fue la cuna del reino de Aragón. Bajo una colosal piedra se abriga la iglesia baja donde los restos de los santos Julián y Basilisa se conservan entre frescos románicos y trazas mozárabes. El panteón acogió reyes de Aragón y Navarra durante 500 años.

Suso y Yuso, La Rioja
Algo tiene el lugar de Suso para que al eremita Millán en su pobreza le atrajera como sitio donde emprender una vida solitaria en las inmediaciones del pueblo que le vio nacer. La primitiva ermita, junto a su eremitorio, acabó convirtiéndose en monasterio visigótico y mozárabe. Hinca sus arcos de herradura en la Sierra de la Demanda, paraje de donde no dan ganas de marchar como le ocurriera al santo milagroso. Salvo para penetrar en el medieval monasterio de Yuso a contemplar el arca románica que guarda sus restos.

Santo Toribio de Liébana, Cantabria
El trozo más grande de la cruz de Jesucristo o Lignum Crucis es su reliquia más venerada. Por ello es uno de los lugares santos del cristianismo y motivo del Año Jubilar Lebaniego. El carácter sagrado del lugar se remonta al repoblamiento de los Picos de Europa y su habitante más erudito, el monje mozárabe Beato de Liébana, cuyos libros, bellamente ilustrados, son una compilación de los abundantes manuscritos que poseyera el cenobio.

Monsalud, Guadalajara
Apartados del mundanal ruido nos sentiremos al llegar al medieval monasterio que fuera pionero de los establecidos por el Císter en la península. Para ayudar a las tareas repobladoras castellanas llegaron desde Francia los monjes blancos, así conocidos los religiosos de esta orden que ven en el retiro, la pobreza y el trabajo de campo con manos propias la manera de acercarse a lo divino. Su austeridad arquitectónica románica se aligera con el gótico de su claustro y las nervaduras de su sala capitular.

San Salvador de Leyre, Navarra
Al igual que frente a los caminantes medievales que atravesaban la canal de Berdún, en medio de un mosaico de campos de cereal, la imponente barrera rocosa de la Sierra de Leyre surge como antigua frontera entre los reinos de Navarra y Aragón. El cenobio fue, durante 200 años, sede y corte del señorío pirenaico, además de panteón de reyes vascones. Su estilo románico sirvió a su vez de guía a otros templos del camino jacobeo.

Oseira, Orense
Conocido por alojar un bosque de palmeras, lo que semeja el extraordinario techo abovedado de la sala capitular, es monasterio, fundado hace 900 años por monjes eremitas, con una personalidad única. Exenta de manifestaciones escultóricas como mandan los preceptos cistercienses. No solo por la magnífica restauración que muestra su conjunto monástico sino por la bellísima iglesia románica y sus tres claustros, además de la llamativa portada barroca del área residencial.

Zenarruza, Vizcaya
Orientado hacia el mar, en la falda norte del monte Oiz -en una ladera fría, que es lo que significa su nombre en euskera- es un hito medieval para los caminantes jacobeos que seguían la ruta por la costa vasca y un referente cisterciense actual. Donde una pequeña comunidad de seis monjes mantiene vivas sus creencias con un estilo de vida basado en la pobreza y humildad.

Santo Domingo de Silos, Burgos
Saludos de fraternidad como distinción benedictina y el placer alejado del mundanal ruido de escuchar canto gregoriano marcan la ruta hasta el monasterio burgalés. Surgen al paso paisajes de imponente marca castellana como los sabinares del Arlanza o pueblos de blasones y mimada arquitectura como Covarrubias. Su bellísimo claustro de dos pisos, lo vio el Cid en su camino al destierro todavía en construcción.

Yuste, Cáceres
Aromas de pimentón, planta traída por Colón y desecada por primera vez en Yuste, conducen hasta uno de los rincones naturales más hermosos de la comarca cacereña de la Vera. Es el camino al convento donde el emperador Carlos V se retirara al piedemonte de Gredos. Lo eligió como morada donde seguir la austeridad de la vida monástica durante los dos últimos años de su existencia, obligando a ampliar la simplicidad del monasterio anexionando una casa-palacio al convento.

Guadalupe, Cáceres
Poco sabían los clérigos huidos de Sevilla con la imagen de la Virgen de Guadalupe que encontrarían un paraje hermoso como la sierra de Altamira, a orillas del río Guadalupe, para esconderla. Lo del hallazgo del pastor es más predecible. Pero no que la ermita levantada en el lugar acabase siendo el bellísimo monasterio de la actualidad y centro de peregrinación mundial.

Los Jeróminos, Murcia
Todo comenzó junto a la vieja noria árabe junto a las casas en que se asentaron los monjes en la pedanía de la Ñora, pero la amenaza del caudal caprichoso del Segura obligó a cimentar definitivamente el monasterio de San Pedro de Ñora en un altozano próximo. El pulso monástico ha sufrido infinidad de avatares como ser establo, prisión o manicomio antes de convertirse en sede universitaria con sus imponentes dimensiones.

Santa María del Poblet, Tarragona
Basado en los principios cistercienses de la sostenibilidad el monasterio brilla por su gestión ecológica y su compromiso con el medio ambiente. En un lugar aislado con una maravillosa abundancia de fuentes, esenciales para las tareas agrícolas, y bosques, como alamedas -de la que tomó su nombre en latín-, junto a la sierra de Prades, surgió hace 900 años el que ha llegado a convertirse en uno de los monasterios más grandes del continente y mayor del Císter.

Real Monasterio de San Lorenzo del Escorial, Madrid
Su origen más legendario lo sitúa a las mismas puertas del infierno. Donde Felipe II mandó levantar el monasterio de San Lorenzo, en la base del monte Abantos, debido quizás a la mina que sus cimientos ocultaron. La estatua del santo mira al monte mientras el recién llegado queda fascinado por la monumentalidad del palacio real y monasterio de arquitectura renacentista que se convertiría en panteón real.

San Andrés de Arroyo, Palencia
A nuestro país, el románico llega prontamente por el Camino de Santiago. En los alrededores de Aguilar de Campóo se encuentran los cuatro monasterios más notables del románico norte. Entre el Pisuerga y Peña Longa, se levanta el Monasterio de Santa María la Real, muy cerca de allí, el Monasterio de Santa María de Mave, en el término municipal de Olmos de Ojeda se encuentra la iglesia Santa Eufemia de Cozuelos, y la joya de esta ruta tal vez sea el monasterio cisterciense de San Andrés de Arroyo. Su iglesia está pensada en románico y construida en gótico, constituyendo un exquisito ejemplo del arte cisterciense rural. Lo más extraordinario es el claustro, de una belleza y armonía indescriptibles, con sus esbeltas y elegantes columnas y sus insuperables capiteles vegetales, que más parecen obra de refinados escultores que de simples maestros canteros.

Fuente: ABC

domingo, julio 01, 2018

SOÑAR.... NO CUESTA DINERO




                                      Sueños de una noche

 

¡ Vive Dios que acabo de dejar mi armadura, yelmo y  escudo en la puerta!

El Caballo amarrado a la argolla de la pérgola de madera colgante

El sudor baja por mi frente y los sobacos son fuente que riegan mi cuerpo

Dormido en mi  jamelgo, he soñado  mucho esta noche mientras caminaba.

Cual Don Quijote de La Mancha, yo hablo y pienso en cosas de la vida

Que se convierten en sueños de una noche encima de mi cabalgadura.

Me llegó el sopor  del soplo de Morfeo y mis preocupaciones se tornaron

Pronto en sueños de una noche sobre gobiernos que ni van ni me vienen pero me preocupan.

El mapa de mi España aparecía arrugado y casi fraccionado por algunos picos,

Con mis manos torpes y viejas trataba yo de quitarle las arrugas, los dobleces y roturas

Pero por más que planchaba ,aparecían seres extraños politizados en sus cabalgaduras

Que fragmentaban más  y más el papel ya maltratado de nuestro mapa histórico.

Cual Cervantes cuando escribiese el Quijote, aparecía yo con pluma de ave escribiendo:

….Hay que exterminar el mal de nuestro País  y colocarnos delante un mapa apergaminado

Libre de partidos políticos cuyos dirigentes se enriquecen gastando el dinero público sin pensar

en el pueblo que trabaja y padece las consecuencias de una vida desigual.

Quizás sean mis preocupaciones lo que ha motivado  este  sueño que siguió de la forma siguiente:

El pueblo con güadañas, bieldos, hachas, palas y martillos, se levantó contra el sistema

Y ante un escenario maravilloso, toda la política cayó derramada por los suelos cual tarro de

Tinta esparramado. Cuando parecía que la tinta era indeleble, el pueblo alzó su voz para decir:

¡Fuera los partidos políticos que nos empobrecen y anulan la vida de España!

El Pueblo dijo: -----  La Plataforma Civil será la que gobierne  con la voz permanente de un

Pueblo humillado y triste que se renovará ante el mundo de sus miserias y políticos.

Plataforma Nacional….Plataforma Regional…Plataforma Provincial y Plataforma Local.

Desaparecerán Las Autonomías y cada Plataforma Regional funcionará como un país in-

dependiente con un canon de participación establecido por coeficientes y que se abonará a

la plataforma Nacional que nos representará ante Europa y los demás países del mundo.

Disturbios menores surgieron y aquella nueva masa de organización comenzó  a rodar y

funcionar sin corruptos, ladrones ,ni políticos vividores del cuento chino que han empobrecido

la vida de todos los españoles.

¡ A la mierda, dijo Sancho! Con los que injustamente nos mandan y nos empobrecen porque el

Pueblo ha de gobernarse por sí solo con honradez y honestidad repartiendo los bienes justa-

mente  y cada cual con su pan se lo coma con verdad y justicia para todos.

Todo sueño tiene un despertar y para mi quedó incompleto , por eso espero que sepáis

Entenderlo  y completarlo con vuestras sugerencias porque llegará el dia en que el pue-

Blo tenga que hablar y eliminar el sistema que tenemos con tantos comilones sentados a la

Mesa del pueblo.

                                          FELIZ DOMINGO
Currini