sábado, enero 17, 2015

COMO SER FELIZ A PESAR DE TODO





16/01/15 | Cómo ser feliz (a pesar de todo)

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Sigmund Freud, el fundador de la psicología, no fue muy optimista al respecto. Según él, el objetivo de la psicoterapia era "la transformación de la desdicha histérica en la infelicidad común".

Sin embargo, el nuevo campo de la psicología positiva, centrada en el estudio científico de todo aquello que hace que la vida merezca la pena, tiene ahora suficientes datos como para contradecir a Freud.

Hagamos una prueba. Imagine que tuviera que puntuar su nivel de felicidad, su satisfacción con la vida en general, del 1 al 10. ¿Tiene ya el número?

Bien, pues ahora trate de adivinar cuál es el nivel medio de felicidad en todo el mundo, o sea, juntando las respuestas de distintas edades, nacionalidades, niveles socioeconómicos, etc... No siga leyendo hasta que haya pensado en un número del 1 al 10.

Lo más probable es que su primera respuesta haya sido entre 6 y 8, ya que la media mundial está en torno al 7. También es probable que haya estimado un número más bajo para la población mundial. O sea, tendemos a creer que la gente en general es menos feliz que nosotros y en general, nos equivocamos.

Claro que lo que realmente le interesa saber es si es posible ser más feliz de lo que ya es. De nuevo, la respuesta es que sí. Aunque hay una parte de su felicidad que depende de sus genes (aproximadamente el 50%), el resto depende de factores externos (como la música que mete tu vecino a todo volumen) y de factores internos (como tu paciencia ante esos ruidos).

Uno de los hechos más sorprendentes que arrojan los estudios es que los factores externos -como el dinero, el clima, la edad o la belleza física- tienen muy poco impacto en la felicidad, representando sólo un 10% de la variabilidad aproximadamente. Concretamente, se ha podido comprobar científicamente eso de que "el dinero no da la felicidad", al menos si tiene cubiertas las necesidades básicas como el alimento y un techo para resguardarse de la intemperie.

Ahora lo más interesante de todo. ¿Cómo puede ser más feliz? Desde luego, no basta con leer un artículo como este, ni un libro de psicología positiva, ni toda una biblioteca de autoayuda. Hay que actuar. Aquí tiene algunas recomendaciones, basadas en estudios científicamente validados:

*El optimismo es un estilo de interpretar lo que nos sucede de forma positiva. No se trata de negar la realidad cuando las cosas se ponen feas. Tampoco es una cuestión de ver el vaso medio lleno o medio vacío. Más bien tiene que ver con la confianza de que seremos capaces de rellenar el vaso, o al menos que aguantaremos la sed mientras haya que esperar.
Las personas optimistas, según diversos estudios, tienen mejor salud y más éxito en distintos ámbitos como el trabajo o las relaciones, probablemente porque no se desaniman con el primer fracaso, ni con el segundo. Y son más felices.

*Gratitud. Otra clave de la felicidad es apreciar y reconocer las cosas buenas que ya tenemos.

*Desarrollar las fortalezas. Los filósofos de la antigüedad sostenían que la auténtica felicidad tiene que ver con cultivar las virtudes, y hoy en día, la psicología positiva les está dando la razón. Otra intervención positiva que aumenta la felicidad de forma duradera es identificar las propias fortalezas y aplicarlas de forma creativa cada semana.

*Flow, estado de tal concentración en la actividad que te ocupa que te olvidas de ti mismo y de todas tus preocupaciones, haciendo que el tiempo parezca volar.

Algunas personas experimentan 'flow' pintando, otras bailando o jugando al ajedrez. Se trata de actividades que requieren un cierto esfuerzo, y hay que realizarlas al nivel de dificultad adecuado para que no resulten ni aburridas ni estresantes.

Según los estudios, las personas que ‘fluyen’ más a menudo en su vida cotidiana, son más felices, y además suelen tener mejores relaciones y más éxito profesional. Por lo tanto, si quieres ser más feliz, identifica aquellas actividades que te permiten entrar en el estado de flow, y dales más espacio en tu agenda.

*Las relaciones sociales. El único factor externo fuertemente vinculado a la felicidad es éste. Variables como la extroversión, el número de amigos, la frecuencia de las relaciones sexuales o el hecho de estar casado están correlacionados con la felicidad, como lo están otros factores con un importante elemento social, como son el empleo y la religiosidad. Por lo tanto es importante cuidar este aspecto de la vida, que requiere tiempo, dedicación y generosidad.

*Ejercicio físico en naturaleza. Hacer ejercicio eleva el estado anímico, y es una de las primeras recomendaciones que se hace a las personas con depresión.

*El sentido del humor. Está más que comprobado que la risa combate el estrés y las emociones negativas, y eleva el estado de ánimo. Las personas con estilos humorísticos positivos (no agresivos o crueles) tienden a ser más resistentes a la depresión, tienen mayor autoestima y son más felices. No es necesaria la "risoterapia". Basta salir a echarse unas risas con los amigos, o acudir a algún espectáculo cómico, o al propio Chaplin.

*El mindfulness o atención plena es un estado mental que se cultiva mediante prácticas como la meditación.

La práctica de la meditación es sencilla, pero requiere disciplina: hay que realizarla diariamente. Nadie dijo que conquistar la felicidad fuera fácil.

Fuente: El Mundo