sábado, abril 11, 2015

RECUERDOS DE OTROS TIEMPOS......



                                            Foto de mi padre cedida por Salvi Liñán



DEL CERRO PARA ALLÁ Y DEL CERRO PARA ACÁ……

 

Sentados en una piedra  del Risco  Juan y Manué con mas de ochenta años y sus bastones al lado hablan mirando al infinito, hasta donde los ojos chocan con el horizonte y, nos pone en la cara dos mundos distintos … el del cerro para acá y el del cerro para allá …….

 

Oye Manuéee…..  del cerro para acá me lo conozco todo porque con mis dos mulos sabes que estuve un tiempo en la  recova  por Casárez, Gaucín, Manilva y todos esos pueblecillos de la serrania malagueña, pero por desgracia no pude ir a la  mili ya que me libraron por ser  “hijo de padres viejos”.

 

Pues mira Juan que yo estuve a puntito de librarme también por tener los pies un poco planos pero al final pude ir y estoy contento de conocer lo que hay del cerro que vemos para detrás…… y es que   nadie salia del pueblo hasta que se hacia la mili porque como sabes a mi me tocó servir a Franco en La Marina de Guerra y para colmo me metieron en un barco  que se movia más que una espuerta de pollitos recien nacidos…..

 

Pero Manueee …….¿me quieres contar  que te aportó la mili a ti    y a otros que la hicieron …?

 

Para empezar te diré amigo Juan que la mili nos daba mundologia porque en el pueblo no veiamos mas de tres palmos delante de nuestras narices  ya que conociamos el pueblo, los amigos, los trabajos y las mozas mas cercanas….. pero aunque entrábamos en el cuartel asustaos como monos en jaulas, pronto nos relacionábamos con soldaos de otras regiones y nos dábamos cuenta de que no pensábamos ni hablábamos todos los españoles iguales y aquello me llevó  a aprender otra forma de vida más acorde con los tiempos en que ya viviamos .

La mayoría de nosotros no salia del pueblo y algunos con suerte  iban a San Roque, La Línea o Algeciras.

 

Vi por primera vez el mar , que al principio me aterraba, pero que después me hizo sentirme como pez en el agua dentro de un barco que me llevó a las Islas Canarias, a paises lejanos del Africa tropical como “ el negrito del colacao” y a muchas de nuestras ciudades costeras como Cartagena, Almeria, Málaga, Huelva, La Coruña y Santander.

 

Comprendí que en la mili habia tambien dos mundos como nos pasa a nosotros dos ahora mismo y es que allí un mundo era de los que mandaban que vivian como reyes y en el otro mundo estábamos los que currábamos sin cobrar apenas casi nada pero a pesar de todo aprendí muchísimo porque vi ciudades y formas de vida distintas a la nuestra del pueblo y las mozas ya para mi dejaron de ser precisamente “mozas” viendo a mujeres con sus formas de vida más independientes, mas cuidadas personalmente y sobre todo que vivian con  más libertad  y eran mas comprendidas por los hombres.

 

Como ves Juan ya te irás dando cuenta de la diferencia que se iba marcando en nuestro pueblo entre los que no habiais ido a la mili y los que regresábamos  con el petate o la maleta de madera repletos de otros conocimientos que hacian que ya no viésemos el pueblo de la misma manera como si necesitásemos de un horizonte más grande  que la separación que nos marcaba el cerro del que comenzamos a hablar .

 

Po ci Manuee, me estás convenciendo que regresábais mucho mas listos que nosotros y que eso de que la mili os hiciese traspasar el cerro os vino mejor que a nosotros que nos quedamos como cazurros.

 

Po ci, po ci, po ci… Manueee  que ya venias tu echando de menos el papel higienico, cuando aquí no sabiamos lo que era ni para que servia eso, como tambien echabas de menos los grifos del agua corriente, la colonia que traias para embaucar a las chavalas con tu perfume, en definitiva que se notaba la diferencia de los que habiais traspasado el cerro aunque fuese de la mano de los militares del Caudillo.

 

Pero no exageres amigo Juan  que pronto  te fuiste a Alemania y regresaste hasta hablando finoli, fumando puritos, con camisas de puños de encajes y farfullando palabras que ni los que habiamos estado en la mili y éramos los listos entendiamos .

 

¿ No te acuerdas  Juan de aquel amigo nuestro  que  vino  de Alemania  y pregunto.¿No habeis visto pasar por aquí una paridera joven  con el vientre bajo….?  Aquello nos dejó con “las patas colgando” y por fin descubrimos que preguntaba por una “cochina preñada” que se le habia escapado….

 

Bueno amigo Juan resulta que tanto yo siendo el listo del cerro para allá y de la mili  y tú el torpe que se hizo listo cuando estuvo en Alemania , ahora ya tenemos mas de ochenta años y no nos alejamos más que de la entrada al Risco donde evocamos nuestros pensamientos y es que al final de la vida no existen ni los listos ni los torpes, sino personas que  han hecho su recorrido por la vida y que al final somos todos igualitos sin saber siquiera si existe un Dios que nos dará la felicidad que aquí no hemos tenido en plenitud.

 

Esto es un pequeño relato que un chiquillo oyó hace ya muchísimos años mientras jugaba cerca de aquellas dos personas  que abandonaron este mundo pero que dejaron en el chaval  una huella que guarda en su corazón de visionario de la vida ……..

 

Currini

 

 

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