martes, noviembre 05, 2013

DIMITEN EN POCAS HORAS SALVADOR MERA Y EL RESTO DE LA EJECUTIVA DE UGT- CÁDIZ

 

El hasta ahora secretario general presentó un escrito a las 09:00 horas ante la dirección del sindicato en Sevilla Los seis miembros de la ejecutiva gaditana lo hicieron poco después
F. R. cádiz | Actualizado 05.11.2013 - 06:37
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Salvador Mera, durante una entrevista en su despacho de UGT-Cádiz. /Lourdes de Vicente
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Nuevo día de caos en UGT-Cádiz. A las 09:00 horas de la mañana de ayer, el hasta ahora secretario general del sindicato, Salvador Mera, firmaba su renuncia en las oficinas de la dirección de la organización en Sevilla. Poco después, lo hacían en Cádiz los seis miembros de la ejecutiva provincial gaditana en pleno, que comunicaban a UGT Andalucía su renuncia.
 
Salvador Mera explicó a última hora de la tarde de ayer que no sabía de la intención de sus, hasta ayer, compañeros de ejecutiva y que su decisión le había pillado por sorpresa. "No me esperaba este paso", admitió. Mera afirmó que "respeto todas las decisiones de mis compañeros, tanto individuales como colectivas; han decidido dar ese paso y ellos sabrán por qué lo han hecho".
 
Para el que ha sido máximo responsable del sindicato en Cádiz, su intención era "buscar el máximo consenso tras todo lo sucedido -en alusión a su implicación en el caso de los ERE  y posterior detención- y en eso sigo, porque no quería dar el paso de dimitir antes de tiempo, pero todo se ha precipitado", reconoció en declaraciones a este periódico.
 
Lo llamativo de la jornada de ayer es que los seis miembros que formaban, junto a Salvador Mera, la ejecutiva gaditana del sindicato, comunicaban también su dimisión a la dirección de UGT-Andalucía. En un escrito contundente presentado por la tarde, y del que han trascendido pocos detalles, los seis miembros dimisionarios vienen a exponer que el motivo de su marcha es la no conveniencia de que el todavía secretario general ugetista, Salvador Mera, continuara en su cargo tras su detención por parte de la Guardia Civil relacionado con el caso de los ERE fraudulentos, que dirige la juez Mercedes Alaya en Sevilla.
 
Este periódico pudo saber ayer que el malestar entre los seis de los siete miembros de la ejecutiva (el séptimo es el propio Mera) hizo que se adoptara esta importante decisión. Así, todos creen de forma unánime que el responsable del sindicato en Cádiz debería haber dado el paso de marcharse después de que hubieran transcurrido varios días desde que puso su cargo a disposición de la dirección regional. Sin embargo, días atrás, el máximo responsable andaluz de UGT, Francisco Fernández, no sólo no aceptó la dimisión de Mera sino que se encargó de dejar claro que tal dimisión no se había producido y que quería "una transición tranquila". Lo curioso del caso es que nadie entre los seis miembros de la ejecutiva conocía a última hora de la tarde de ayer que Mera había dimitido por la mañana, como él mismo reconoció a este periódico.
 
Los estatutos del sindicato marcan que hay que constituir una gestora que dirija el destino de esta formación en la provincia en dos supuestos: bien porque se marche el secretario general o bien porque lo haga la mitad de los miembros de la ejecutiva. En este caso se dan las dos circunstancias.
 
Será por tanto, una vez más, Francisco Fernández el que tenga que tomar las riendas (él mismo, como ocurriera en la etapa anterior al propio Salvador Mera, o la persona en quien delegue) de UGT en Cádiz hasta que se convoque un congreso extraordinario para elegir al nuevo secretario general ugetista en la provincia.
 
Hoy mismo, los miembros de la ejecutiva que ayer anunciaron a Sevilla su marcha, se encargarán de dar las pertinentes explicaciones a las distintas federaciones que componen la organización, además de a los trabajadores del propio sindicato.
 
Hay que recordar que Salvador Mera fue detenido el pasado 8 de octubre, mientras desayunaba en la cafetería del edificio de los sindicatos en la capital gaditana. Dos días después, prestó declaración en Sevilla ante la magistrada Alaya, quien le comunicó que estaba imputado por delitos de tráfico de influencias, falsedad y contra la Hacienda Pública. Aunque quedó en libertad con cargos, se le impuso una fianza civil de unos 240.000 euros.
 
A partir de ahora, la gestora que dirija el sindicato en Cádiz tendrá que convocar en los plazos establecidos un próximo congreso del que saldrá el nuevo responsable. Así, quien se enfrentara a Salvador Mera en las últimas elecciones sindicales, el exDelphi Antonio Montoro, ya ha reiterado que no entra en sus planes ser secretario general en la provincia, más aún tras su designación como miembro de la ejecutiva regional de MCA-UGT.
EUROPASUR