martes, diciembre 03, 2013

¿volverán los oscuros golondrinos......?





Hoy con esto del temporal que nos azota por Torreguadiaro resulta de obligado cumplimiento el que dedique unos instantes a escribir algo que nada tenga  que ver con los temas insulsos del corazón o el todo va estupendamente de los políticos que parece tienen una venda en los ojos o no ven más lejos de sus narices pero cobrar de seguro que cobran todos los meses.

La verdad es que no se ve una golondrina por ningún sitio y eso debe ser que aún no les ha aparecido oportuno asomar sus picos por nuestros “ lares” y mejor es así porqué sufriríamos viendolas en los cables totalmente chorreando agua por las puntas de sus alas.

Cuando éramos chicos esta ausencia de las golondrinas se suplía con la  presencia de los “golondrinos” que según la ministra de igualdad son los maridos de las golondrinas o lo que es lo mismo una golondrina macho pero gordita.

Dajándo a un lado esta concepción gramática de la ministra, que como veis no tiene fundamento alguno, os contaré que muchos niños de mi edad se quejaban a sus padres de que les dolían los “sobacos”  y cuando les decían…. ¡remángate” que te veamos “ los alerones”! y aquel crío mostraba sus “sobaqueras” ( hoy axilas)… la respuesta de los padres eran siempre la misma…. ¡joder…. Tienes golondrinos…!

Para esto de los golondrinos había gente especializada en curarlos por medio de unas oraciones ya que decían que la medicina no tenia remedios disponibles para hacerlos desaparecer.

La verdad es que hasta Gustavo Adolfo Bécquer debió de tener este mal alguna que otra vez y por eso escribió aquello de…. “ Volverán los oscuros golondrinos……….”

Han transcurrido los años  y hoy no se porqué me he acordado de los golondrinos que eran unos bultos que salían debajo de los “sobacos” para hacerle la vida imposible al que los tuviese y que tal vez hoy en día sigan padeciendolo algunas personas.

Supongo que la medicina tendrá ya catalogada esta dolencia y probablemente hasta se sepa cual es la causa que los produce y el diagnóstico que permite su curación sin tener que recurrir a los rezos de los curanderos de nuestro pueblo.


Un abrazo