viernes, junio 21, 2013

EL CIGALA SE MARCHA DE ESPAÑA.......

"Os invito a todos a salir de España, aquí ya no queda nada"

Será ciudadano de la República Dominicana a la vuelta del verano. Ha puesto un océano de por medio para apostar de lleno por una carrera que, sin perder el eco flamenco, abraza las músicas que le puso en el camino Bebo Valdés.
Patricia Godino | Actualizado 21.06.2013 - 11:42
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Diego 'El Cigala'. / Manuel Gómez
A la vuelta del verano será un ciudadano de la República Dominicana. Diego Ramón Jiménez Salazar El Cigala (Madrid, 1968) ha puesto un océano de por medio para apostar de lleno por una carrera que, sin perder el eco flamenco, abraza las músicas que le puso en el camino Bebo Valdés. Asegura que le duele la España que ve, pero prefiere compadecerse desde la otra orilla del mundo con una mente repleta de ideas: "un disco homenaje a Héctor Lavoe, un tributo a Falla en sinfónico con el maestro Dudamel o con Barenboim", cuenta. En su verano de conciertos, recalará el próximo día 29 en el Teatro Cervantes de Málaga.

-¿Por qué ha elegido República Dominica para vivir?


-Son muy parecidos a los gitanos y a los andaluces. El clima es impresionante y es un punto estratégico porque tengo vuelos rápidos a Cuba, Miami, Nueva York, México... Todo mi territorio.

-¿Ése es su territorio hoy?


-Sí. Llevo ya mucho tiempo tocando por Latinoamérica pero ahora es cuando la voy a conquistar y también Estados Unidos. No es lo mismo sólo ir de promoción que estar en todo el meollo continuamente. Aparte como país es fantástico...

-Suele asociarse a los resorts, a Punta Cana.

-Es mucho más. En Punta Cana hay una pequeña ciudad como si fuera Puerta Hierro de Madrid pero con mar, tiene buenos colegios, buenos médicos, centros comerciales, mis hijos hacen actividades, buceo, pesca...

-Presume de familia. El disco se cierra con Canción para un niño en la calle.


-Cuando escuché la canción en la voz de Mercedes Sosa, la mamá de América, me puse a llorar toda la noche. Su hijo, Fabián Elmatus, tuvo la gentileza de regalarme la voz de su madre. Era un sueño. Como con Bebo, con Chavela...

-Le dedica el disco a Bebo, "que me hizo sentir la confianza necesaria para trascender el flamenco y llegar a otras músicas".


-A mí me conocía el mundo del flamenco, pero yo pedía más. Llevaba tiempo en esa búsqueda. Y tuvo que llegar Bebo Valdés. Conocí a mi héroe. Le echo de menos, lo echo mucho de menos... [se emociona]

-Da la impresión de que ese encuentro con usted le devolvió juventud.

-Totalmente. Él me decía "Si yo te llego a conocer 20 años atrás, damos la vuelta al mundo cuatro o cinco veces". Y repetía: "Tú canta gitano, como gitano que eres, que yo tocaré el piano cubano como cubano que soy". Luego vino Dos lágrimas, Cigala Tango hasta llegar a este Romance de la Luna Tucumana. Me repetía que tenía que investigar en el tango, en los boleros rancheros de Javier Solís... Fue una masterclass de tres años y medio. Y sin embargo ha muerto sin recuerdos, sin saber que fue Bebo Valdés. Fue el director de la sala Tropicana en La Habana en el 58, tocó con Benny Moré, con Louis Armstrong, con Nat King Cole, con Frank Sinatra...

-El mundo ocurría allí.

-Era el burdel de los yanquis. Estuvo tocando incluso para Lucky Luciano, el mafioso. Fue una carrera imparable. Luego llegó a Estocolmo y estuvo 15 años sin tocar o tocaba por las tardes, en el hall de un hotel... Es lo mejor que me ha pasado en la música. Subo a los escenarios y me acuerdo de él.

-¿Qué consejos le daba?

-Que no trasnochara, que no hiciera mala vida. Era muy buena persona. Siempre me pasa, hablan de Bebo y me emociono... Perdón.

-Perdóneme a mí, pero es imposible hablar de su carrera sin nombrarlo.

-Ha marcado mi vida, mi carrera artística, a país donde vaya o saque el trabajo que sea, siempre sale a la palestra. Y me siento muy feliz, porque nosotros lo hicimos por amor a la música; ese disco se grabó en tres días. Yo no había cantado jamás a piano. El disco costó dos pesetas y luego se llegó a vender un millón y medio de copias, por el boca a boca. Sony pensaba que era una españolada más.

-Vaya ojo.

-Cuando se hizo disco de platino empezaron a apoyarnos. Por eso tengo recuerdos agrios de las multinacionales. Lo pasamos tan bien haciéndolo. Parecía que el piano se acoplaba a él, como si fuera un complemento de su alma. Tenía la independencia musical y podía estar con la izquierda tocando clásica y con la derecha un tumbao guaguancó. Yo le decía "¿qué hay que hacer para hacer eso? Respondía: "Tener 80 años".

-Aprendería con él mucho de otras músicas.

-Empezó a hablarme de Benny Moré, Chano Pozo, Mario Bauza, Mongo Santamaría... Me introdujo en el mundo de Cuba directamente. Luego me dijo que escuchara a Goyeneche, a Javier Solís.

-Y ahora rescata el folclore andino. ¿Cómo surge?

-En el Auditorio de México, en un concierto de Calamaro que me invitó a cantar Inolvidable de Lágrimas negras, empecé a escuchar la guitarra de Diego García, me giré y dije, ¿pero esto qué es? Nos fuimos de borrachera, cogimos una papa muy grande y al día siguiente le pedí grabar Naranjo en flor. Al año me mandó la pista y a partir de ahí vino la explosión: Mercedes Sosa, Balderrama, Estalepera, Pedro Aznar, Atahualpa, Martin Fierro... los grandes que ha dado Argentina.

-¿Siente responsabilidad al versionar estas letras, que son himnos?

-Mucha. Pero yo no haría nunca nada que pudiera perjudicar al tango o al flamenco. Si este disco se hubiera llevado al flamenco ortodoxo hubiera sido una cagada horrible. Aquí los temas están muy bien interpretados y vocalizados.

-¿Cómo ve España desde la atalaya dominicana?


-Me da pena. Es una barbarie lo que están haciendo. Aquí se lo llevan por todos los lados y sólo hay recortes, impuestos y a pagar el pueblo. Se han cargado la cultura -no hay donde tocar-, la sanidad, la educación... y no hay solución.

-No todo el mundo va a poner tierra de por medio.

-Idos. Os invito a todos a que salgáis de España. Todo el que tenga talante e inteligencia. Aquí ya no queda nada. Lo único es pagar impuestos y más impuestos. Y estos señores con sus dineros en Suiza. Cigala no va a ser de esos, bastante he pagado ya al Estado español. Vamos a tener una década para que se levante España y conforme estamos ya ¡quién aguanta una década! 
EUROPASUR