viernes, mayo 03, 2013

EL PRINCIPAL OBJETIVO ES CREAR UNA COMUNIDAD DE FOTOGRAFIA EN CÁDIZ.



Cursos de 'movilgrafía', fotos nocturnas, talleres para niños o de 'lightpainting' forman parte del heterodoxo programa ofertado por la Escuela de Manuel Esteves.
Pilar Vera | Actualizado 02.05.2013 - 07:54
zoom
Varios miembros del Taller de Iniciación fotografían las fuentes de San Juan de Dios en una de las clases prácticas de exterior.
zoom
Esteves da instrucciones a uno de los alumnos.
La aventura de poner en marcha una Escuela de Fotografía comenzó, para Manuel Esteves, casi de casualidad, encontrando hueco sin buscarlo, justo hace cuatro años. "Había muchos conocidos que me pedían que les enseñara a manejar la cámara... y al principio lo hacía sin problema, claro -cuenta-. Pero ocurre que llega un momento en que, al ser gratis, la gente no se toma las cosas muy en serio. Y realmente fue por eso que decidí 'oficializarlo', y cobrar por lo que hacía".

Los primeros cursos -que impartiría en alguna asociación vecinal-, se centraban en la iniciación a la fotografía: "Luego, los propios alumnos iban reclamando otros: flash, avanzado, edición...", comenta. Sigue siendo así en la actualidad, en el centro que Esteves dirige en la calle Ancha, con cursos programados en función de esta demanda: "A los del módulo de iniciación siempre les pregunto cuáles son sus inquietudes, sus necesidades, qué les gustaría... -explica-. De hecho, la mayoría de nuestros alumnos han pasado antes por ese primer curso y les ha gustado. Además, el contacto es continuo: pueden poner y comentar sus fotos en nuestro grupo de Facebook... La gran satisfacción de esto es ver cómo, poco a poco, vamos creando una comunidad que va demandando esta formación. Y ese era, también, el principal objetivo, implícito al tema de los cursos y que existiera una Escuela de Fotografía en la ciudad: crear comunidad". Porque la cuestión, apunta el fotógrafo, es que en la provincia no parece haber mucho sitio donde aprender: a las clases tuteladas por Manuel Esteves han acudido alumnos de Sanlúcar, de Rota, de Puerto Real, Chiclana, Los Barrios...

Quienes llegan por primera vez al centro, insiste el responsable, no son "fotógrafos profesionales", sino gente "a la que le gusta la fotografía y descubre, por ejemplo, que se ha gastado dinero en una buena cámara pero al final sólo la usa en automático".

"En la situación por la que atravesamos, no todo el mundo puede permitirse unos cursos, aunque sean precios económicos... -comenta Manuel Esteves-. Por eso también, puntualmente, organizo algunos talleres gratuitos, de tres o cuatro horas, y ahí quien acude puede comprobar que sirve para algo... Como digo, no es solamente que esto funcione como una empresa, sino que sirva para llegar a la gente, que el proyecto tenga un valor añadido, más allá de los cursos".

Ese es el pulso que anima a organizar módulos tan poco ortodoxos como los diseñados para niños, o sobre cómo optimizar la cámara de fotos del móvil: "Siempre nos estamos preguntando qué podríamos ofrecer que sea diferente -añade Esteves-, y el taller de Movilgrafía, por ejemplo, lo es. Se tratan algunas aplicaciones con las que mejorar las fotos, las redes específicas y demás".

La puesta en marcha de una escuela activa ha terminado dando tan buen resultado que la cantidad de trabajo ha desbordado las previsiones, de modo que en la actualidad la Escuela de Fotografía de Manuel Esteves cuenta con otros cuatro profesionales: Julia Rivas, José Tomás Tocino, Daniel Casares Román y Javier Reina. "Además de colaboraciones como las del diseñador e ilustrador Martín Cabo, por ejemplo, que impartirá el curso de Movilgrafía -indica Esteves-; o como las de quienes imparten los cursos especializados, como el fotógrafo Paco Guerrero, que se encargará del de Iluminación Profesional, o la de Mario Rubio, que organizará un taller de Fotografía Nocturna". Aunque quizá la iniciativa más impactante de la escuela sea el curso de lightpainting a cargo de Pedro Javier Alcázar, 'El Niño de las Luces', que se tuvo que aplazar en su momento.

"Por ahora, no quiero saturar mucho más... -comenta Esteves-. Cuando empecé con esto, que estaba solo, pensé en organizar hasta un taller de reportaje pero nunca se dio la ocasión; ahora podría hacerlo de seguir creciendo y afianzándonos... También tengo pendiente realizar alguna vez un taller de fotos en blanco y negro y con revelado analógico; lo complicado en este caso es conseguir papel y líquidos, y ver si es lo suficientemente viable como para montar un taller..."

Esteves, que empezó a aficionarse a la fotografía con doce años, afirma haber tenido una trayectoria "bastante autodidacta", trufada de talleres "o workshops como se los llama ahora", pero sin una formación académica relacionada con la fotografía o las artes visuales. Y confiesa haber "aprendido más en estos cuatro años que en los últimos diez. La gente pregunta cosas que ni te planteas, y eso provoca, por ejemplo, que me vea llamando a gente como José Benito Ruiz, que es una eminencia, para preguntarle cómo era exactamente lo del círculo de confusión óptica... Quien enseña también aprende mucho".
diario de cádiz