sábado, marzo 09, 2013

ALGECIRAS CELEBRA LA CONQUISTA DEL HONOR DE LOS HOMBRES DEL "SAN FAUSTO " Y " EL CON".



El Millán Picazo alberga un homenaje a los pescadores fallecidos en el Estrecho en 1938 'Soltando amarras', de Pedro Castilla, inmortaliza la tragedia de los marineros
A. Muñoz algeciras | Actualizado 09.03.2013 - 01:00
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José Manuel Algarbani (al fondo) introduce la historia mientras José Regueira prepara su presentación.
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Sor Manuela, en su regreso a su ciudad natal.
El auditorio Millán Picazo vivió ayer con una emoción incontenible la recuperación del honor perdido de los 24 pescadores de las embarcaciones gallegas San Fausto y Con, que fallecieron víctimas de un combate en aguas del Estrecho de Gibraltar en agosto de 1938 tras partir hacia el caladero canario-saharaui desde el puerto de Algeciras.

La desinformación y la lucha entre bandos ayudó a difamar a estos hombres y sus familias sufrieron durante años la pérdida de sus vidas y de su buen nombre. Honor perdido hasta ayer, cuando esos familiares, amigos e historiadores celebraron el homenaje a aquellos marineros que los historiadores del Instituto de Estudios Campogibraltareños y familiares han demostrado víctimas y también a todos los pescadores que, en la actualidad, viven con dificultad de un sector en decadencia.

Esther Regueira presentó el acto y José Manuel Algarbani introdujo la historia de esta tragedia pesquera y a José Regueira, el farmacéutico y cronista oficial de Jimena de la Frontera, que ofreció los detalles sobre el suceso, encontrados fruto de años de búsqueda y amistad con el nieto del patrón del San Fausto, Gaspar Castro.

Regueira explicó que los pesqueros, de madera y apenas 28 metros de eslora, encontraron a la altura del cabo Cantín en Casablanca un destructor inglés, el HMS Grenville, que resultó ser un barco republicano -el José Luis Díez- disfrazado con el objetivo de pasar desapercibido a los nacionales. Con los datos recabados de los diarios de a bordo de tres personas diferentes corroboró que los hombres fueron subidos a bordo y sus pesqueros hundidos con el objetivo de cruzar el Estrecho camino de Cartagena, el único puerto republicano. Fue aquí mismo donde el Canarias y el José Luis Díez se enfrentaron en un combate cuyas víctimas fueron los pescadores.

Un aplauso a los 24 hombres de mar puso fin a la presentación de Regueira, apoyada en diapositivas. Tras él, Ángeles Pereira, nieta del patrón Enrique Pereira, catedrática en Literatura, escritora y poeta, logró emocionar al auditorio ya durante la presentación del Romance de agosto de 1938, los versos con los que dio su versión poética de los hechos.

Angelines, como la llamó su familia ayer, dedicó el poema a quienes sufrieron aquella trágica historia y de manera especial se dirigió a José Regueira, de quien dijo que era un "entrañable investigador que había hecho memoria histórica desde el corazón" y a Pedro Castilla, por "soltar amarras -el título del libro que recoge la tragedia-, para que esta historia no se pierda en el olvido".

La poeta identificó los pesqueros como "hormigas de madera" que se encontraron sin quererlo a "elefantes de acero" y provocaron "décadas de desconsuelo por su honor sumergido en aguas del Estrecho / honor hoy recuperado que ilumina mar y cielo".

Tras Ángeles participó Sor Manuela Pereira, la hija del mismo patrón, nacida en Algeciras en 1936 y a donde volvió ayer para celebrar el honor recuperado de su padre y sus compañeros. Con una vida dedicada a los pobres entre los pobres y a los más desvalidos entre los dependientes en Barcelona, agradeció la labor de los historiadores. La religiosa pidió por que los asistentes supieran "soltar amarras, lastres de amargura y dejar estelas de bondad en sus vidas".

También participó la patrona mayor de la Cofradía de Algeciras, María Oliva Corrales, biznieta, nieta, hija, esposa y madre de pescadores que aportó al acto la exposición de la difícil situación de la flota, acuciada por horarios, paradas biológicas sin ayudas, el conflicto por las aguas de la bahía y la falta de acuerdo con Marruecos en un acto en el que también se presentó el libro Soltando Amarras, de Pedro Castilla, que inmortaliza esta tragedia y otras historias de pesca.
EUROPASUR