martes, diciembre 04, 2007

UN ÁRBOL DE NAVIDAD PARA MI MUJER 21-09-1971

Mis navidades siempre las he asociado al Portal de Belén y desde niño me las idealizaba, en mi querido pueblo de Jimena, como si viviese estas fechas dentro de la misma ornamentación del Portal, donde el escenario era el propio pueblo y ese fervor que yo sentía por el olor a tortas fritas, borrachones y mantecados y aquel bello perfume a carne guisada que circulaba por todas nuestras calles, esas eran mis verdaderas navidades junto con las canciones que haciamos llegar a todos con la Comparsa del Sastre en sus propias casas y en los bares que también tenían su “halo” especial en estos días navideños.

Mis Navidades representan a varios chavales con unas cajas sobre sus cabezas bajando por detrás de La Cruz Blanca y saltando por las “pasaeras” del río para una vez cruzado éste, adentrarse en el bosque de alcornocales de “ El Torero”, donde arrancan el musgo verde de las enormes piedras húmedas y de los troncos de los árboles para con cuidado extremo colocarlos en forma de planchas dentro de las cajas de cartón. Con este material y los rebuscos de corcho y troncos de leña fina, se fabricaron los “Belenes” más bonitos que podais soñar, porque habíamos puesto nuestra alma en ello y porque allí venían los pastores de Zambana, San Pablo, Marchenilla , Jimena y Tesorillo a adorar al Salvador y una vez ofrecieron hasta un cordero de verdad.

En estos Belenes, siempre en las montañas lejanas de su corto horizonte, aparecian nuestros “Reyes Magos” y por arte de magia nosotros poniamos con nuestras mentes aquellos regalos que con tanto amor nos ofrecian los escaparates de las tiendas del pueblo. Esto no es soñar, es sentir y recordar nuestras navidades tradicionales de toda una existencia.

Dejemos el árbol y el Papá Noé para los que de verdad puedan sentirlo porque para ellos son los símbolos heredados de sus antepasados con la misma propiedad legal que nosotros tenemos para defender lo nuestro como son El Portal de Belén y Los Reyes Magos.

Sé que no todo el mundo me hará caso y como se viene haciendo últimamente en muchos de nuestros hogares, se verán el árbol de Navidad, El Papá Noé, hasta Nuestro Nacimiento al completo y los peques tendrán regalos el 24 por la noche y el día 6 de Enero porque esa es la modernidad que lo altera todo.

Recuerdo que el 21 de Septiembre de 1971, en mi Luna de Miel en Granada, visitamos el Barrio del Albaicín y mi esposa me contó que cuando era pequeña su abuelo Antonio Tapia le relataba que éra natural de Granada y que en su barrio del Albaicín había un lugar llamado “ El Horno del Moral” que le atraia profundamente porque era su casa y aparecia construida sobre las raices del gran moral.

Nuestro espiritu joven y soñador, nos hizo buscar y buscar, preguntar y preguntar, hasta que por arte de magia apareció ante nosotros aquella casa medio destruida…. sobre las raices del moral que aún se conservaba intacto y que hizo brotar de los ojos de mi compañera dos gotas de lágrimas por el recuerdo de un sueño cumplido.

Estos deben ser nuestros árboles navideños, los que de verdad estén dentro de nosotros y nos hagan partícipes de sueños vividos con los nuestros y por eso en estas fiestas entrañables junto al Portal de Belén con sus Reyes Magos, ofrezco a mi esposa aquel recuerdo de un “ Moral-Tapiado” que la hizo tan feliz en el “Hornico del Moral” del Barrio Granadino del Albaicín.
¡ FELIZ NAVIDAD 2007 ¡

1 comentario:

EMI dijo...

Papá también hay otros tipos de preciados árboles de Navidad.
Cada uno de nosotros, como frutos del amor, somos una bola que refleja la imagen del resto de adornos que de él cuelgan.
En mi caso soy una esfera cristalina que luce en nuestro árbol con un pelo rizado moreno, ojos almendra, tez blanca, buena salud, una fuerte personalidad acompañada de un poco de mal genio, muchas dosis de fuerza de voluntad y tesón, amor por el trabajo, preocupación por los sentimientos ajenos...
Junto con mamá, a lo largo de vuestra vida, me habéis ido haciendo más grande y más bonita. Cada año he podido lucir vuestras nuevas enseñanzas y he podido reflejar más la luz que de vosotros mismos emana.
Hace poco más de 6 años pudimos colocar, Carly y yo, una nueva bolita en este precioso y valioso Árbol de Navidad. Esperamos poder hacer que brille con una luz cargada de sabiduría y bondad, tal y como vosotros habéis hecho conmigo.
Os quiero mucho y yo también os deseo una muy Feliz Navidad, que pasaremos juntos haciendo que el Árbol luzca muy hermoso en estas fechas.