viernes, octubre 11, 2013

LA FÓRMULA DE A FELICIDAD EN TIEMPOS DE CRÍSIS

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Eduardo Punset.
La crisis no está pasando en balde y las preocupaciones por la situación económica están haciendo mella en el estado anímico de los españoles. Si en 2007 un 82% de los ciudadanos afirmaba sentirse satisfecho con su vida, ahora el porcentaje de personas que se consideran felices ha bajado al 54%.

Las prioridades también han cambiado y la principal ahora es el dinero (en 2007 sólo un 17% la mencionaba en primer lugar frente al 36% actual). Y lo es para todos los grupos de edad excepto para los mayores de 55 años. De hecho, entre las personas de 18 y 35 años, el 40% afirma que su prioridad es el dinero.

La salud y el amor siguen siendo pilares básicos para la felicidad, pero bajan puestos en la clasificación de prioridades de los españoles, que cada vez sufren con más frecuencia problemas de insomnio y ansiedad. En contrapartida, mejoran los hábitos de vida y crece el número de ciudadanos que afirma realizar deporte y seguir una dieta equilibrada.

Son algunas de las conclusiones del II Informe de la Felicidad que esta mañana se ha presentado en Madrid y que ha sido elaborado por el Instituto Coca-Cola de la Felicidad a partir de 3.500 entrevistas realizadas tanto a nivel nacional como por comunidades autónomas. Extremeños, aragoneses, navarros y cántabros lideran la clasificación de los españoles que se sienten satisfechos con su vida, aunque la diferencia con el resto de las comunidades autónomas no es muy significativa (oscila entre el 64% de los extremeños que afirma sentirse felices y el 52% de los castellano-manchegos, la cifra más baja).

Eduardo Punset es el 'padre científico' de esta iniciativa, cuyo objetivo es tanto investigar qué es la felicidad y qué factores son los que más afectan a nuestro bienestar como difundir los conocimientos a la sociedad. Por ejemplo, cómo influyen en el estado emocional aspectos como las relaciones personales, la salud o el deporte.

Y es que, a pesar de que hay pocos temas que preocupen y de los que se hable tanto, el divulgador afirma que la ciencia escasamente se ha ocupado de ella. "Hemos pasado muchísimo tiempo intentando averiguar qué hay después de la muerte, pero apenas nos hemos ocupado de saber si hay vida antes de la muerte", reflexiona Punset, un firme detractor del famoso 'cualquier tiempo pasado fue mejor'.

Para el investigador, en nuestra búsqueda de la felicidad hay varias conclusiones que podemos extraer de este estudio: "El primer requisito de la felicidad es formar parte de un equipo, de la manada. De la soledad no viene nada bueno. El segundo es el control de la propia vida. Tener el sentimiento de que lo que estás haciendo vale la pena y controlarlo". Y es que, añade, de lo que se trata es de averiguar "qué es lo que le hace a la gente vibrar".

Este segundo informe se basa en las encuestas realizadas entre 2007 y 2013 y permite comparar los resultados obtenidos ahora con los de la primera edición. Carlos Chaguaceda, presidente del Instituto Coca-Cola de la Felicidad, es de los que prefiere ver la botella medio llena e hizo una lectura positiva del 54% de los españoles, "más de la mitad", que se considera satisfecho con su vida.

En 2010 el porcentaje era de un 52%, por lo que Chaguaceda considera que se ha mostrado estable a pesar de que la situación económica ha empeorado desde entonces. "La mayoría de los españoles cuando somos preguntados nos declaramos felices", afirma.

Por su parte, Eduardo Punset considera "que en lo que no ha habido ningún cambio drástico es en que la felicidad sigue siendo un tema movido por las relaciones personales". Aunque "como es lógico", afirma ser "consciente de que cuando aumenta el paro, más personas se sienten infelices, admite sentirse sorprendido por el hecho de "que los factores económicos, que aparecían en tercer o cuarto lugar, hayan escalado de esta manera tan insospechada sobre otros como el de la salud o el amor. En todo era momento, eran las relaciones personales lo que determinaba la felicidad de un colectivo o de una persona", recuerda.

"Yo me he pasado la vida contando a los expertos de esta empresa y de muchas otras que el dinero no hacía la felicidad. Teníamos el convencimiento de que sólo cuando el nivel de subsistencia es inferior a lo necesario para vivir, entonces la felicidad es igual al dinero. Pero en cuanto se alcanza ese nivel, resulta que otras dimensiones son mucho más importantes, como es el control de tu propia vida", afirma.

Según esta encuesta, aquellos que tienen pareja, un empleo y viven con sus hijos tienden a declararse satisfechos con su vida. Tener una vida sexual satisfactoria es otro de los aspectos que comparte la mayoría de las personas que se declaran felices (un 78%) así como tener una alta confianza y seguridad en sí mismos (74%).

Sin embargo, el cambio en nuestras prioridades es uno de los aspectos que más ha evolucionado. Mientras que en 2007 la salud era lo más importante para el 37%, el amor para el 32%, el dinero para el 17% y otros aspectos para el 14%, en 2013 el orden es economía-salud-amor-otros.

Así, los asuntos económicos son la prioridad para el 36%, la salud para el 26%, el amor para el 25% mientras que el 13% menciona otros factores.

Asimismo, Chaguaceda destacó cómo la preocupación por los hábitos de estilo de vida saludable han aumentado. Según la encuesta, el 83% de las personas felices realiza algún tipo de actividad física. "La conexión entre hacer deporte y sentirse bien está más demostrada", asegura. El 66% asegura seguir una dieta variada, equilibrada y moderada.

"Del nivel físico depende la estatura mental", afirma Punset, que relata cómo que desde la ventana de su casa en Pineda del Mar (Barcelona) ve día a día cómo aumenta el número de personas que son conscientes de ello. "Cada día son más los que consideran que la salud física es el requisito indispensable para la salud mental".

El informe muestra que hay una clara relación entre el nivel de satisfacción vital y nuestra percepción sobre la economía. ¿Hasta cuándo pensamos que durará la situación de crisis actual? El 43% cree que en el próximo año la economía mejorará o seguirá igual que en 2013, aunque el 67% considera que su situación personal irá a mejor o seguirá igual. Asimismo, seis de cada diez creen que situación personal es mejor o muy parecida a la de sus parientes y amigos.

Tener un empleo y disfrutar con él es uno de los elementos importantes a la hora de sentir feliz, según este estudio. El 83% de la población española que se declara feliz está contenta con su trabajo y el 82% coge habitualmente todos los días de vacaciones que le corresponden.

En la misma línea, tener una buena relación con los compañeros de trabajo, llevarse bien con el jefe y mostrar una buena percepción de la empresa en la que uno trabaja está en sintonía con la felicidad.

Tampoco sorprende que en los hogares de las personas que se muestran felices hay menos desempleados de larga duración (más de dos años) que en las familias de aquellos que no se consideran felices.

A modo de pistas para la felicidad, el informe destaca también algunas actitudes que comparten en buena medida la gente que afirma ser feliz. Entre ellas se mencionan ayudar a los demás, dar siempre las gracias, disfrutar de las pequeñas cosas (como pasear por la ciudad), reciclar en casa, disfrutar de la comida, conocer gente nueva, cocinar, la Navidad y trabajar para cuidar el medio ambiente.

Punset reitera que "es importantísimo aumentar la intensidad de las relaciones personales" y se muestra partidario de incrementar la participación en las redes sociales. "Vale más un buen amigo o amiga que un fármaco", recomienda.

Fuente: El Mundo