miércoles, febrero 15, 2012

OS INVITO A "FLAN CHINO EL MANDARÍN"



Ahora resulta muy normal eso de  ir “ al chino” a comprar variedades de artículos de lo más baratito de mundo y que por experiencia propia al final resulta mucho más caro que si te hubieses comprado lo que fuese en un comercio de los de toda la vida, porque los ratones del ordenador cojean al momento, los puertos USB suelen “renquear”, las bombillas duran un cuarto de hora, los transistores cogen un par de emisoras y mal, las pilas alcalinas cuando llegas a casa están agotadas, las sillas de playas aguantan un rato y para que continuar mas con esta “monserga” que conoceis mejor que yo….

También nos suenan esos restaurantes chinos con sus rollitos de primavera que tantos adeptos tienen, pero son tan listos estos chinos que ya están montando unas cadenas de restaurantes que sabemos son de chinos por las caritas que tienen los empleados pero que en realidad sirven comidas  a”nuestro aire” y a unos precios que están dejando en la ruina a muchos de nuestros restaurantes tradicionales.

Hoy quiero hablaros de otro chino que recuerdo y que seguramente  a vosotros tambien os ha de sonar, sobre todo a los que rondan los sesenta años o han pasado esta barrerita tan simpática ya que era el chino más querido por los niños de la posguerra pues lo de comerse un flan  de huevo era todo un verdadero lujo.

¿ Como vamos a olvidar aquellas cajitas del Flan Chino El Mandarín…..?. Pienso que es imposible olvidarlas sencillamente porque cuando todo se tiraba a la calle, no dabas tres pasos seguidos sin pisar una de estas cajitas o los sobrecitos de aquel chino mandarin  que con su carita dulce, su pelo en coleta y su birrete negro nos ofrecia el postre mas dulce y asequible a los bolsillos de los menos pudientes en aquellas fechas.

Tampoco podemos dejar de recordar aquel anuncio constante en la radio de nuestra época, evocando con su canción las delicias de este postre “ Flan Chino El Mandarin” que sin serlo, se nos antojaba como algo oriental  y traido exclusivamente para nosotros desde el mas lejano Oriente.Este anuncio publicitario unido al de las pastillas “OKAL” ó al de “Norit El Borreguito” marcaron durante un largo periodo de tiempo nuestro existir y hasta nuestra forma de pensar junto a las novelas seriadas de Matilde Vilariño.

No es que el flan se comiese todos los dias pero cuando llegaba la Semana Santa eran muchos los hogares que echaban mano de nuestro Chino Mandarín porque a todos nos gustaban y porque cada cajita traia varios sobres para hacerlos más  grandes de acuerdo con el número de comensales.

Yo cuando tocaba el postre de flan Chino El Mandarín, apoyaba mi barbilla sobre el hule de la mesa y me quedaba extasiado viendo como el flan cubierto de azúcar derretida ( caramelo líquido),temblaba constantemente que parecía que se iba a partir en dos, cosa que nunca sucedió porque era como algo innato de aquel postre ya histórico y desaparecido por los avances naturales del progreso.

A pesar de haber sido un flan de “polvo”, el Flan Chino El Mandarín, hizo nuestras delicias porque los flanes de huevos caseros resultaban caros para aquellos tiempos cuando el dinero era escasillo en casi todas las casas de mi pueblo.

De algo habia que escribir hoy y como hace tanto frio aquí en Sevilla, me he acordado de ese Chino El Mandarin que con sus flanes nos hizo felices en algunos momentos de nuestra vida pasada.

Currini

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