domingo, marzo 22, 2009

UN TIESTO VIEJO ENTRE LOS MATOJOS DE LA CUNETA. JIMENA DE LA FRONTERA




Resulta curioso que al hacer esta tarde unas fotos panorámicas de Jimena desde aquel lugar que antaño ocupase el desaparecido "Barrio Las Latas", entre los matojos y pinchos he visto ese "tiesto" que a muchos puede que no les diga absolutamente nada, pero estoy convencido que otros lo reconocerán al instante.
Representa en nuestro pueblo un eslabón de la cadena del progreso porque fue el primer escalón o peldaño que poco a poco hizo desaparecer el carbón como elemento primordial para cocinar en nuestros hogares.

Nuestras abuelas y nuestras madres acostumbradas a cocinar con el carbón, se aventuraron a utilizar ese "cacharro" que en su interior tenía un depósito que se llenaba de "pretolio" y del que salía una "torcia" alrededor que al prenderla con una cerilla emitia una llama constante.

sobre esa llama se colocaba la olla o las sartenes y se guisaba con una particularidad y es que los garbanzos del puchero tenían un leve saborcillo a "petrolio" y ese olor característico se nos metió en la nariz de tal forma que no te abandonaba mientras estabas en la casa.

A veces cuando la "torcia" se atrancaba, el "jodido invento" comenzaba a echar humo por todas partes e impregnaba hasta la casa del vecino que con una franqueza extraordinaria decían; - ! A Orellana se le ha estropeado el " infernillo"! y cuando no era a Orellana, le sucedía a Jacinta, a la Parra, a Peláez o a cualquier otro.
Cuando ya todo el pueblo teníamos aquellos "tiestos" y nos habiamos acostumbrado al "olorcillo" característico del petróleo, las familias se dieron cuenta de que en las tiendas estaban apareciendo otros nuevos artilugios en forma de "maletitas" y tres fuegos que se encendían con unas grandes bombonas coloradas de un gas llamado butano y que resultó ser más limpio y bastante mejor por lo que poco a poco fueron desparareciendo esos "infernillos" de nuestras casas y terminaron en la basura o en nuestros patios con una maceta dentro.

Esa fotografia es un pequeño homenaje a ese "cacharrete" que hoy no os dice absolutamente nada pero que en otro tiempo, como dije al principio, resultó ser imprescindible en nuestras casas y hasta llegamos a cogerle un poco de cariño como sucedió con otros inventos.

Un abrazo.

1 comentario:

Carmen dijo...

Amigo yo no recuerdo los infiernillos en mi casa, pero si los recuerdo en la casa del pueblo.

Bellos recuerdos de la infancia y preciosas reliquias.

Un besito